Da­río León: “fui ra­cis­ta y se­xis­ta”

Aun­que no se arre­pien­te de lo que hi­zo en TV, el ac­tor qui­te­ño con­fie­sa que hay co­sas que no vol­ve­rá a ha­cer por amor a sus hi­jos.

Dominguero - - El Personaje - Por An­drés Al­ta­mi­rano V. al­ta­mi­ra­[email protected] gra­na­sa. com. ec

Ves­ti­do de po­li­cía y con un ar­ma en la mano, así apa­re­ce el ac­tor Da­río León en su per­so­na­je de Ale­jan­dro, en la pe­lí­cu­la ‘ 3- 03 Res­ca­te’, en la cual com­par­te es­ce­nas con Ka­ren Mon­te­ro, Ri­car­do Gon­zá­lez y Pan­cho Te­llo. La cin­ta ecua­to­ria­na se es­tre­nó el pa­sa­do 9 de no­viem­bre en las sa­las de ci­ne del país. En ella se ha­bla so­bre la vio­len­cia in­tra­fa­mi­liar, fe­mi­ci­dio y el tra­ba­jo po­li­cial. El pa­pel de Da­río es el de un hom­bre que in­ten­ta re­cu­pe­rar a su fa­mi­lia, la cual es­tá su­mi­da en pro­ble­mas. El ar­tis­ta es­tá de­di­ca­do a los lar­go­me­tra­jes. Es­tu­vo en pro­duc­cio­nes co­mo ‘ Tal vez ma­ña­na’ ( 2017) y en ‘ Con alas pa­ra volar’ ( 2016). Tam­bién par­ti­ci­pó en un se­ria­do de Ecua­vi­sa (‘ La pa­na­de­ría’ en 2008) y de otros ca­na­les. Su ca­rre­ra em­pe­zó en el des­apa­re­ci­do ‘ Pa­sa­do y Con­fe­so’. Po­co a po­co se abrió ca­mino, ac­tuó en un sin­nú­me­ro de dra­ma­ti­za­dos. Fue pre­sen­ta­dor de te­le­vi­sión, en RTS era par­te del staff de con­duc­to­res de Va­mos Con To­do, en su ver­sión pa­ra Qui­to. Aun­que no se arre­pien­te de na­da de lo que ha he­cho du­ran­te su ca­rre­ra, es­tá se­gu­ro de que hay co­sas que no vol­ve­ría a acep­tar, so­bre to­do por­que aho­ra tie­ne dos hi­jos. To­más y So­fía, quie­nes cam­bia­ron su pen­sa­mien­to y le hi­cie­ron con­si­de­rar que su fa­mi­lia es lo más im­por­tan­te que tie­ne. ESTRENASTE UNA NUE­VA PE­LÍ­CU­LA CON UN PA­PEL CA­SI PROTAGÓNICO, ¿ QUÉ TE GUS­TA DEL CI­NE? Que no im­por­ta mu­cho el ra­ting. La fór­mu­la del ci­ne te exi­ge que seas to­tal­men­te ho­nes­to, me­ter­se en el per­so­na­je y sa­car des­de las tri­pas la ho­nes­ti­dad y sin­ce­ri­dad del per­so­na­je. En la te­le­vi­sión no se da eso por­que mar­ca otras exi­gen­cias. El ni­vel de en­tre­ga e in­ti­mi­dad del ci­ne te per­mi­te ex­pre­sar y sen­tir, es la po­si­bi­li­dad de ser ho­nes­to y te­ner lo tiem­pos ne­ce­sa­rios pa­ra que las emo­cio­nes flu­yan. ¿ LAS EMO­CIO­NES DEL AR­TE CAM­BIAN EL MUN­DO O SO­LO HA­CEN PEN­SAR? No cam­bian el mun­do, ha­bría que te­ner mu­cho po­der e in­fluen­cias pa­ra pe­lear­se con gen­te po­de­ro­sa. No es tan fá­cil. Creo que el ar­te sí in­vi­ta a re­fle­xio­nar, no es que en­tras al ci­ne y al sa­lir ya sa­les co­mo otro, pe­ro sí in­ten­ta­mos que ha­ya un mun­do me­jor y ata­ca­mos por to­dos la­dos. PA­RA SER AC­TOR NO BASTA EL TA­LEN­TO Y LA PRE­PA­RA­CIÓN, ¿ CREES QUE LA SUER­TE JUE­GA UN PA­PEL PA­RA CON­SE­GUIR EL ÉXI­TO? En Ecua­dor sí es de suer­te, pa­san po­cas co­sas y nor­mal­men­te siem­pre po­nen a los mis­mos. En te­le­vi­sión si al­go fun­cio­na no co­rren ries­gos con el ra­ting, van los mis­mos, pe­ro cam­bia­dos de ro­pa. El ci­ne es­tá em­pe­zan­do a cre­cer. ¿ CÓ­MO RECUERDAS TU ÉPO­CA EN LA TE­LE­VI­SIÓN CA­PI­TA­LI­NA VERSUS LA PAN­TA­LLA DE HOY? Cuan­do voy por la ca­lle mu­cha gen­te me di­ce que vuel­va o que me vie­ron por­que es­tán trans­mi­tien­do nue­va­men­te ‘ Pa­sa­do y Con­fe­so’, eso pa­ra­mos de gra­bar ha­ce 11 años. Hi­ce va­rios in­ten­tos por la pro­duc­ción na­cio­nal, pe­ro los ca­na­les di­cen que no fun­cio­na. La pro­duc­ción en Qui­to es­tá des­apa­re­cien­do, ya no hay na­da aquí, di­cen que no es ne­go­cio, pe­ro el pú­bli­co en la ca­lle pien­sa otra co­sa.

¿ POR QUÉ SE DA ES­TO?

No quie­ren arries­gar, ni pro­bar co­sas nue­vas. Por eso mu­chos nos he­mos ale­ja­do de la te­le­vi­sión, cuan­do re­quie­ren de nues­tros ser­vi­cios va­mos.

¿ A QUÉ CO­SAS TE REFIERES? Pa­ya­sear con el mor­bo, bur­lar­me de la ho­mo­se­xua­li­dad pa­ra sa­car un ac­to rá­pi­do. Es par­te de la fór­mu­la clá­si­ca y tí­pi­ca de la ma­yo­ría de pro­gra­mas por­que ahí es­tá el chis­te. Fui ra­cis­ta, se­xis­ta, ju­gué al ma­chis­mo. Lo hi­ce co­mo lo ha he­cho un mon­tón de gen­te por­que así se mue­ve el me­dio.

¿ TE ARREPIENTES?

Ha­bría co­sas que no las vol­ve­ría a ha­cer, en ese mo­men­to si no lo ha­cía no me pa­ga­ban. Es com­pli­ca­do, por eso no cri­ti­co a na­die, pe­ro creo que no po­de­mos ha­cer lo que nos da la ga­na, por­que hay ni­ños que nos mi­ran. ¿ DE LO QUE HICISTE FARÁNDULA QUÉ TE LLE­VAS? Me gus­tó mu­cho la re­la­ción con mis com­pa­ñe­ros Es­te­ban Ver­de­so­to y Are­na, hi­ci­mos una amis­tad fuer­te. A ve­ces de­cía­mos ‘ dón­de es­ta­mos’, por­que el ra­ting te pe­día pi­to y era co­mo in­te­lec­tua­li­zar lo ri­dícu­lo. Pe­ro tam­bién tu­vi­mos la po- si­bi­li­dad de to­car mu­chos co­ra­zo­nes, de ayu­dar a la gen­te y ahí me di cuen­ta que hay que uti­li­zar es­to con un sen­ti­do. ¿ VOLVERÍAS A HA­CER FARÁNDULA? Sí, por­que sí se pue­de ha­cer una farándula di­ver­ti­da y bo­ni­ta. A ve­ces nos he­mos es­cri­to con Es­te­ban y Are­na pa­ra ver si nos jun­ta­mos y ha­ce­mos al­gu­na co­sa. HA­BLAS MU­CHO DE TUS HI­JOS, ¿ QUÉ CAM­BIÓ EN TI EL SER PA­PÁ? De­rra­mé un mon­tón de lá­gri­mas que no de­rra­mé en to­da mi vi­da. Mi pri­mer hi­jo vino a los 36 años y él me hi­zo en­ten­der co­sas co­mo que no hay que in­ver­tir tan­to tiem­po en el tra­ba­jo, hay que que­dar­se más en ca­sa, ju­gar con los ni­ños. El tiem­po en fa­mi­lia le le­van­ta el al­ma a uno. En­tien­do más el sig­ni­fi­ca­do de la pa­la­bra amor.

¿ QUÉ ES EL AMOR?

Es una co­sa in­ter­na muy fuer­te que so­lo se sien­te en los ojos, en un be­so ri­co con sa­li- va a un hi­jo ca­ra a ca­ra. El amor es abra­zar a mi fa­mi­lia y ver una pe­lí­cu­la, al­go que no he sen­ti­do so­lo con una pa­re­ja. ¿ TU PRI­MER HI­JO ES VARÓN, LA SE­GUN­DA MU­JER, QUÉ ES DE DI­FE­REN­TE? Mis ami­gos cuan­do se en­te­ra­ron que iba a te­ner una ni­ña me de­cían ‘ aho­ra pa­gas guam­bra’. Cier­to es. Hay el te­mor de que esas ton­te­rías que uno hi­zo con mu­je­res te las ha­gan. Hay el sue­ño de que sea lo su­fi­cien­te­men­te in­te­li­gen­te y cen­tra­da co­mo pa­ra sa­ber to­mar de­ci­sio­nes ade­cua­das. La ter­nu­ra de una ne­na es una co­sa de lo­cos, cuan­do me ve y se ríe me de­rri­to, las mu­je­res tie­nen una ener­gía dis­tin­ta. ¿ CÓ­MO ES LA RE­LA­CIÓN CON TU ES­PO­SA, MA­RÍA FER­NAN­DA CUE­VA? Fue com­pli­ca­do al prin­ci­pio por­que ve­nía de un di­vor­cio. Ella es 17 años me­nor a mí, los pri­me­ros tres años fue­ron di­fí­ci­les y tu­vi­mos que ir a te­ra­pia. Pe­ro es­ta­mos bien y for­ta­le­ci­dos. Es bo­ni­to te­ner una fa­mi­lia y da mie­do per­der­la.

¿ POR QUÉ ESE MIE­DO?

Me sien­to muy só­li­do y quie­ro con­ser­var­la. Ten­go te­rror de que no fun­cio­ne. Ten­go te­rror de mo­rir­me, es­pe­ro no ha­cer­lo en unos 30 años pa­ra po­der ver cre­cer a mis hi­jos; in­clu­so, por eso he de­ja­do de an­dar en mi mo­to, por­que no quie­ro que na­da ma­lo pa­se.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Ecuador

© PressReader. All rights reserved.