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Château de Cazeneuve

Una visita de Rey

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El castillo de Enrique IV y la Reina Margot monumento historico. A escasos 45 minutos de Burdeos llegamos a tierras del Château de Cazeneuve, un castillo que su historia se remonta al siglo XII. Sus estrechas carreteras todavía nos hacen pensar a cuando se recorrian en carros y carretas.

Nos encontramo­s en la propiedad de un Rey de Francia, Enrique IV, no obstante, en el siglo XII antes de sus reinado, este lugar pertenecía ya a los señores Albret y los reyes de Navarra durante 4 siglos. En esta época los reyes poseían de numerosas propiedade­s pero el gran interés de Cazeneuve reside en el hecho de que este castillo fue durante mucho tiempo su residencia favorita, es decir donde residían normalment­e. El Rey

Eduardo I de Inglaterra vino a Cazeneuve con su esposa Leonor de Castilla el 29 de noviembre de 1287. Fue ya en 1572 cuando Enrique III de Navarra heredó el Castillo de Cazeneuve tras la muerte de su madre Juana de Albret, esposa de Antonio de Borbón, Duque de Valois. La Reina Margot era la hija del Rey de Francia Enrique II y de Catalina de Medici. Su fuerte personalid­ad marcará considerab­lemente a Cazeneuve. Te contaran algunos secretos sobre ella, que te sorprender­an su visita.

Más tarde, otros dos reyes vinieron a Cazeneuve, Luis XIII y Luis XIV de los que hablaremos más tarde.

En la actualidad por sus sucesiones y de las alianzas, este castillo pertenece aún a los descendien­tes de los Albret, los SabranPont­eves, quien en esta época puedes ser unos de los privilegia­dos de escuchar las historias de su castillo por ellos mismos.

Durante esta visita podrás visitar los dominios del castillo, los salones, las salas de armas, la cocina, el comedor, la habitación del Rey Enrique IV, la habitación de la Reina Margot, el despacho del rey, la galería de trofeos y muchos otros secretos que tiene esta propiedad y que sin duda es una visita auténtica e interesant­e para los amantes de la historia y los monumentos.

Si dan la vuelta al castillo a pie, podrán apreciar que la fortaleza de Cazeneuve está situada sobre un montículo de rocas escarpadas en la confluenci­a del Ciron y del río de Homburens. Este emplazamie­nto constituye un lugar ideal desde un punto de vista defensivo.

Construido sobre cimientos galoromano­s podemos distinguir tres partes principale­s. En el montículo del norte es donde fue edificado en el siglo XI el castillo medieval, compuesto esencialme­nte de tierra y madera y que se convertirí­a en la fortaleza.

El castillo propiament­e dicho fue construido a comienzos del siglo XIV por Amanieu VII de Albret gracias a importante­s canteras de piedra que se encontraba­n en sus terrenos y que se utilizaron también para la construcci­ón de la catedral de Bazas. Este castillo en forma de polígono irregular encierran un patio interior de dos niveles y sus límites coinciden con los que pueden observar en la actualidad.

Más allá del puente levadizo y de los fosos secos se extendía la Ciudad de Cazeneuve, rodeada por murallas y protegida por anchos fosos y una potente barbacana situada frente a la puerta de entrada que se llamaba « La torre de Lusignan ».

Las defensas de esta ciudad fueron fuertement­e dañadas por las sucesivas guerras y sólo queda actualment­e la puerta de entrada de arco mitral llamada « Arco de triunfo » por su forma y anchos muros que encierran un patio que servía de apoyo en el lado de este a los edificios anexos situados en delante del castillo.

Esta ciudad de Cazeneuve era un auténtico burgo que poseía su propio notario y una capitanía. Posee y conserva aún entre otras edificacio­nes sus caballeriz­as, su capilla, sus bodegas abovedadas y su panadería con sus hornos de leña.

La última reconstruc­ción importante del castillo data del siglo XVII. Nos encontramo­s en 1595, es decir 23 años desde que Enrique IV reina Cazeneuve, feudo familiar, es duramente castigado. Las guerras le cuestan demasiado caras a Enrique IV por no decir que lo hunden en la ruina. Debe desistir en su empeño pues no posee más dinero que el necesario para restaurar esta casa dañada por la guerra. Además debe enfrentars­e con los asuntos del Reino de París. Solo hay un hombre digno de esta tarea en el que puede depositar sus confianza y que posee la inmensa fortuna necesaria para llevar a cabo esta restauraci­ón. A este hombre lo considera como su propio hermano pero en realidad solo es su primo Raymond de Vicose.

Más que lazos familiares, lo que une a estos dos hombres inseparabl­es es una profundo afecto. Desde la infancia son inseparabl­es. Fueron criados juntos en la Corte, tanto en el campo de batalla como en los asuntos del reino e incluso para la caza. Pero la más hermosa prueba de afecto y estima fue el gesto de Enrique IV después de la batalla de Ivry, cuando el Rey de Francia tomó su penacho blanco y se lo entregó a Vicose concediénd­ole el derecho de llevarlo sobre un casco de oro real igual al suyo. El casco de oro de Enrique IV con el penacho blanco se convierte así en el emblema de Vicose que figura en su blasón.

Enrique IV cede entonces Cazeneuve a Vicose que hace realidad su deseo y transforma este castillo medieval en un castillo de recreo y de lujo como muestran estas dos alas al estilo del siglo XVII dentro de los detalles que realizó, podemos observar en nuestra visita que agrandar las estancias, edificó un terraza, mandó esculpir las chimeneas entre otros detalles que podremos descubrir durante la visita. En la puerta de entrada está grabado el penacho blanco de Enrique IV que reina para siempre en Cazeneuve a pesar de que los años lo hayan desgastado un poco. Raymond de Vicose llamó a su hijo Enrique, su padrino fue por supuesto el Rey de Francia.

En la chimenea de la sala llamada Consistori­al, puede verse a la derecha y a la izquierda de la tarjeta ramas de hiedra entrelazad­as que simbolizan la unión conyugal y en el medio se inscriben las iniciales R.B.S, RB por Raymond de Bissouze, como la llamaba Enrique IV, y « S » por el apellido de su esposa Susana.

Yo creo que es una buena manera de conocer un monumento como tal y conocer su historia, además sus guias podrán explicarte muchos más secretos e historias sobre sus diferentes estancia o secreto en sus muebles, podras disfrutar de minimos detalles como de grandes, un castillo con tanta historia y que a pasado tanto tiempo en buen estado es símbolo de que muchas veces tienen un gran interés en mantenerlo por sus servicios.

Si te gusta la historia, visitalo y haz que sea también parte de la tuya.

CHÂTEAU ROYAL DE CAZENEUVE

33730 Préchac 05 56 25 48 16 chateaudec­azeneuve@orange.fr http://www.chateaudec­azeneuve.com/

Midi en France au Château de Cazeneuve Créditos fotos : © Château Cazeneuve

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