CHE­VRO­LET CA­MA­RO Co­no­ce a los dos mus­cle cars de la mar­ca del cor­ba­tín.

Nos to­ca de­lei­tar­nos con el muscu­loso Ca­ma­ro en la más po­de­ro­sa de sus ver­sio­nes, aun­que no es­tu­vo so­lo, tam­bién pro­ba­mos una edi­ción es­pe­cial que ar­dió en lla­mas, em­pe­zan­do por el nom­bre.

4 Ruedas - - Índice -

El Che­vro­let Ca­ma­ro es un ícono de las 4Ruedas, ge­ne­ra­ción tras ge­ne­ra­ción ha con­quis­ta­do a su pú­bli­co y ga­na­do un lu­gar es­pe­cial en el seg­men­to de los “mus­cle cars”, se ha con­ver­ti­do en to­da una le­yen­da al la­do del Ford Mus­tang y del Dod­ge Cha­llen­ger. En és­tas pá­gi­nas es el turno del Ca­ma­ro SS y RS, és­ta úl­ti­ma, una edi­ción es­pe­cial de nom­bre “Fi­re Edi­tion”, jun­tos con su fuer­te per­so­na­li­dad y ca­rac­te­rís­ti­co so­ni­do en ca­da ace­le­ra­ción han he­cho que nues­tros ojos bri­llen an­te su pre­sen­cia.

Des­pués de su exi­to­sa reapa­ri­ción en 2010 con su quin­ta ge­ne­ra­ción y lue­go su aplas­ta­do­ra sex­ta con­cep­ción en 2016, Ca­ma­ro se ha trans­for­ma­do en una som­bra ame­ri­ca­na pa­ra sus ri­va­les.

Ca­ma­ro SS me des­lum­bró en pri­me­ra ins­tan­cia por su ru­de­za, bien di­cen que un de­por­ti­vo -y en co­lor ro­jo- se ve me­jor con una mu­jer al vo­lan­te, así que apro­ve­ché y lo con­du­cí hun­dien­do el ace­le­ra­dor en me­dio de la ca­rre­te­ra. El po­der del mo­tor se tras­la­da­ba al vo­lan­te y de ahí a mis bra­zos, la di­rec­ción se sen­tía fir­me to­do el ca­mino y no fue di­fí­cil ma­ni­pu­lar al muscu­loso en ca­da cur­va y ca­da re­ba­se. En­tre el son­dio y su arran­que en ca­da ace­le­ra­ción, me lle­nó de adre­na­li­na du­ran­te el pa­seo. Su to­que ás­pe­ro, tí­pi­co de un vehícu­lo de su ca­la­ña, re­sul­tó más di­ver­ti­do que mu­chos otros.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico

© PressReader. All rights reserved.