Se jun­ta con una puer­ca

Al Día La Piedad - - CONSEJOS DE TODO CORAZON -

Tía, ten­go una no­via, có­mo de­cir­lo, un po­co co­chi­na, no se ba­ña y po­cas ve­ces la­va su ro­pa. Te­ne­mos al­gu­nos me­ses vi­vien­do jun­tos y ya no aguan­to. Nun­ca re­co­ge na­da y los tras­tes só­lo los mo­ja. Yo soy el que ba­rre, tra­pea, la­va los tras­tes, gui­sa, ella só­lo se la quie­re pa­sar ti­ra­da en la ca­ma vien­do se­ries. Y no es que crea que ella de­be en­car­gar­se de to­do, pe­ro que me ayu­de, aun­que sea un po­co. Di­ce que se sa­lió de su ca­sa pa­ra no te­ner que ha­cer lim­pie­za. Qui­sie­ra un con­se­jo, por­que mis cuates me di­cen que soy un exa­ge­ra­do, que ya na­die lim­pia su ca­sa. Apar­te te­ne­mos un pe­rro y no te ima­gi­nas el apes­te. Yo lo ba­ño, pe­ro cuan­do se ha­ce y yo no es­toy, ella lo deja así has­ta que yo re­gre­se. Lo peor es el se­xo oral, hue­le muy mal ahí aba­jo. So­brino, 30 años Que­ri­do so­brino, ¿y qué es­pe­ras que ocu­rra en­tre más tiem­po trans­cu­rra? Ella no va a vol­ver­se una mu­jer lim­pia. Si es puer­ca es puer­ca. Si no cui­da su lim­pie­za per­so­nal, qué te ha­ce pen­sar que le im­por­ta la lim­pie­za de la ca­sa. Si apren­dió a vi­vir en la mu­gre, no hay na­da que tú pue­das ha­cer pa­ra que cam­bie y vi­va en un si­tio lim­pio. Así que ten­drás que apren­der a vi­vir en me­dio de la por­que­ría o en­car­gar­te com­ple­ta­men­te de la lim­pie­za. Aun­que tam­bién po­drías to­mar la de­ci­sión de de­jar­la, por­que me pre­gun­to de qué se tra­ta su re­la­ción, ¿qué es lo que amas de ella?, ¿su mu­gre? Y eso que di­cen tus cuates de que ya na­die lim­pia su ca­sa es una vil men­ti­ra,

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