MER­CE­DES-AMG ME­NOS SACRIFICIOS

Automovil Panamericano (México) - - P+R -

Así Mer­ce­des-Benz es­té ha­cien­do au­tos me­nos con­ser­va­do­res en los úl­ti­mos años, pues­to es­pal­da con es­pal­da con­tra el AR y el BM si­gue mos­trán­do­se co­mo el más tran­qui­lo en ca­rác­ter, fe­nó­meno que no es ne­ce­sa­ria­men­te ne­ga­ti­vo y se ajus­ta a lo que ca­da quien bus­que en un au­to. Ni si­quie­ra un C 63 S cam­bia esa afir­ma­ción, aun­que con­vi­vi­mos más con el C 63 “a se­cas” que conquistó a va­rios fue por­que, de los tres, es el que me­nos ha ol­vi­da­do que es un co­che de lu­jo. Así el in­te­rior pier­da al­gu­nas de las ca­li­da­des del Cla­se C

W204 en te­mas de ajus­tes o rui­dos, es el más aco­ge­dor en­tre la piel de sus asien­tos, la luz am­bien­tal, el me­jor tac­to de ca­da bo­tón, pe­ri­lla o sa­li­da de ai­re o has­ta por el co­que­to re­loj in­te­gra­do fir­ma­do por la sui­za IWC... del C 63 em­pe­za­mos ha­blan­do de su in­te­rior por­que es el que quie­re equi­li­brar más el ma­ne­jo con su con­di­ción pre­mium. Pe­ro tam­bién es el más pe­sa­do. Hay que ad­mi­tir que pa­ra ser el de ma­yor des­pla­za­mien­to y el úni­co con ocho ci­lin­dros, re­sul­ta has­ta li­viano. Ele­men­tos co­mo el te­cho pa­no­rá­mi­co (los otros dos no se mo­les­tan con eso) con­tri­bu­yen a que el de Stutt­gart sea el úni­co que pa­se de las 1.7 to­ne­la­das. Es un he­cho que si se bus­ca un co­che pa­ra el dia­rio o via­jar, de­be ele­gir­se el Mer­ce­des. Sin de­jar una pues­ta a pun­to pen­sa­da en un uso de­por­ti­vo, es el más có­mo­do en las vías pú­bli­cas. Tal vez no va­ya tan aplo­ma­do co­mo su pre­de­ce­sor pe­ro es el que me­nos ner­vio­sis­mos en­vía a sus ocu­pan­tes. De to­das ma­ne­ras, es el que más mue­ve la ca­rro­ce­ría al exi­gir­le así se en­du­rez­can al má­xi­mo los amor­ti­gua­do­res, tam­bién

el que más sub­vi­ra, aun­que de una ma­ne­ra pro­gre­si­va. Así no sea el S, eso sí, tie­ne el mo­tor más con­tun­den­te del gru­po, que en nú­me­ros me­di­dos po­dría em­pa­tar o no ale­jar­se de sus ri­va­les, pe­ro que en al­tas ve­lo­ci­da­des em­pie­za a mar­car te­rri­to­rio al pun­to de que fue el más rá­pi­do en la rec­ta prin­ci­pal del tra­za­do, ve­lo­ci­dad fi­nal con­se­cuen­te con un bra­mi­do cons­tan­te y pre­sen­te, más in­ti­mi­dan­te des­de afue­ra que des­de aden­tro Es el que me­jor di­si­mu­la el tur­bo­lag con el es­fuer­zo más mí­ni­mo pa­ra des­pla­zar­se des­de ba­jos re­gí­me­nes. El asun­to es­tá en que lo que ga­na en la rec­ta, lo pier­de en las cur­vas, por la men­cio­na­da trom­pa con el me­nor aga­rre y por cul­pa de que sus llan­tas tra­se­ras eran las de más es­ca­sa hue­lla en el gru­po (265 mm por es­qui­na), pa­ra­do­ja al ser el que más tor­que ofre­ce. Así, te­ne­mos dos op­cio­nes que lo con­du­cen al tiem­po más len­to en el tra­za­do: un cons­tan­te so­bre­vi­ra­je sa­lien­do de los gi­ros por la po­ca ca­pa­ci­dad de trac­ción de apa­gar el ESP o de­jar­lo en el mo­do de ma­ne­jo más per­mi­si­vo pa­ra es­te ti­po de cir­cuns­tan­cias, de­no­mi­na­do “S+” pe­ro que al fi­nal es tre­men­da­men­te pro­tec­tor y anu­la la ac­ción del ace­le­ra­dor así tra­te­mos de ser de­li­ca­dos. So­lo con el vo­lan­te del to­do rec­to per­mi­ti­rá un to­tal des­plie­gue del V8 y esa sen­sa­ción de que el con­duc­tor no tie­ne el con­trol ab­so­lu­to con­ti­núa con una ca­ja MCT más sua­ve que la del M3, así sea de un em­bra­gue au­to­ma­ti­za­do y no de dos (sal­vo en al­gu­na tos­que­dad en ciu­dad al ba­jar a pri­me­ra o al re­to­mar la mar­cha en una pen­dien­te), pe­ro que no nos de­ja mantener el cor­te de in­yec­ción y pa­sa so­la a la re­la­ción si­guien­te a 6,300 rpm. Eso sí, tie­ne la in­me­dia­tez re­que­ri­da en ca­da tran­si­ción.

La di­rec­ción, así es­té bien asis­ti­da, tam­bién es la que me­nos nos de­ja sa­ber qué ocu­rre con las rue­das y los fre­nos, de tre­men­do desem­pe­ño, son in­me­dia­tos y fá­ci­les de gra­duar, pe­ro reac­cio­nan con un ABS más pre­ma­tu­ro (sus Mi­che­lin eran de la mis­ma re­fe­ren­cia a las del BMW). El AMG es el más abur­gue­sa­do, el me­jor en el día a día y el que quie­re dar­le im­por­tan­cia tam­bién al con­fort. No en vano sus asien­tos (no los de una pie­za del C 63 S) son los que me­nos so­por­te ofre­cen a cam­bio de aguan­tar me­jor el pa­so de las ho­ras. De­jan las pier­nas más suel­tas y con una ban­ca que se in­cli­na me­nos des­de la zo­na fron­tal, así que la su­je­ción lon­gi­tu­di­nal tam­po­co es la más al­ta. Hay que su­mar­le a su pos­tu­ra de man­do que el vo­lan­te sa­le me­nos en al­can­ce. Su fór­mu­la es­tá en lo con­sen­ti­dor que re­sul­ta y eso es va­lio­so pa­ra mu­chos, pe­ro su tac­to no di­vier­te tan­to al más pu­ris­ta, con to­do y un ocho ci­lin­dros en­can­ta­dor.

Prio­ri­zan­do

Que­rien­do ba­lan­cear apar­ta­dos de desem­pe­ño tan­to en lí­nea rec­ta co­mo en cur­vas, ca­li­dad de ar­ma­do, equi­pa­mien­to y pre­cio, que­da co­mo lí­der de es­te com­pa­ra­ti­vo un BMW que, con el cos­to de par­ti­da más ba­jo y con el mo­tor en teo­ría me­nos po­de­ro­so, es el se­gun­do más rá­pi­do en la pis­ta de­trás del Al­fa, con­si­gue em­pa­tes en ace­le­ra­cio­nes y re­ba­ses y de pa­so nos da una ca­bi­na no tan vis­to­sa pe­ro bien di­se­ña­da y só­li­da­men­te he­cha.

El Mer­ce­des se su­be un po­co más en cuan­to a lo que hay que pa­gar y ese ex­tra es­tá jus­ti­fi­ca­do en el in­te­rior más con­vin­cen­te, en su co­mo­di­dad ex­tra pa­ra el dia­rio y en uno de los me­jo­res mo­to­res del mun­do en es­te mo­men­to, a cam­bio de per­der en esa efec­ti­vi­dad al lí­mi­te ab­so­lu­to que muy, pe­ro muy po­cos con­duc­to­res ex­plo­ra­rán. El Giu­lia es el más cos­to­so y tam­bién fue el más rá­pi­do en la pis­ta, en el que la prio­ri­dad da­da a su ex­qui­si­to ma­ne­jo pa­re­ce ha­ber­se aca­ba­do el pre­su­pues­to de desa­rro­llo al mo­men­to de con­se­guir un am­bien­te a bor­do más pro­pio de sus dos mi­llo­nes de pe­sos, pe­ro ya sa­be­mos que a otros Al­fa Romeo les tien­de a pa­sar lo mis­mo, así que no es­ta­mos con­tan­do na­da nue­vo. Un her­mo­so ca­pri­cho­te. Pa­ra quie­nes se pue­dan per­mi­tir es­te gus­to, la elec­ción al fi­nal es un asun­to de pre­fe­ren­cias per­so­na­les.

Aco­ge­dor. El in­te­rior del AMG es el más ama­ble en el día a día por ca­li­dad, as­pec­to y co­mo­di­dad.

Có­mo­dos. En el C 63 S hay unos asien­tos con me­jor so­por­te. Es­tos son muy bue­nos pa­ra via­jar.

Re­co­mien­da pa­ra es­te mo­de­lo: PZERO 255/35R19 96Y XL De­lan­te­ra 285/30ZR19 98Y XL Tra­se­ra

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