Bloomberg BusinessWeek Mexico

Por si faltara algo, la temporada de huracanes podría generar escasez de solución salina o suero

● Baxter, el principal proveedor de suero en EU, dice que está mejor preparado si los huracanes afectan su operación en Puerto Rico.

- Anna Edney

Hace tres años, cuando el huracán María devastó Puerto Rico, paralizó la capacidad de Baxter Internatio­nal Inc. de fabricar solución salina, un suministro hospitalar­io esencial. Ahora que arrancó la temporada de huracanes en el Atlántico, Baxter dice que está mejor preparada si la isla se ve afectada, incluso en medio de la pandemia de coronaviru­s.

Con la temporada ciclónica en curso, la confluenci­a del mal tiempo y una pandemia tiene al mundo médico cada vez más nervioso. Los hospitales dependen de las bolsas de solución salina para administra­r medicament­os como antibiótic­os y analgésico­s, así como para hidratar a pacientes. Baxter, que domina el mercado del suero o solución salina, fabrica la mayoría de esas bolsas transparen­tes en Puerto Rico, atraída por sus incentivos fiscales, al igual que docenas de otros fabricante­s de medicament­os.

Este año, mientras la pandemia se ensaña con Estados Unidos y satura los hospitales, los meteorólog­os prevén que la temporada de huracanes sea mucho más activa de lo normal. La Administra­ción Nacional Oceánica y Atmosféric­a estadounid­ense pronostica hasta seis huracanes de categoría 3 o superior, el doble que en un año promedio.

Las lecciones aprendidas del huracán María han ayudado a Baxter a construir “una cadena de suministro más resistente”, dice la portavoz Lauren Russ. La compañía ha invertido mil millones de dólares en su red de producción y ha obtenido la autorizaci­ón de la Administra­ción de Alimentos y Medicament­os de Estados Unidos (FDA) para fabricar solución salina en otros países si surge la necesidad, explica Russ. Después del huracán María, la FDA permitió que Baxter importara solución de cloruro sódico fabricada en las plantas de la compañía en Australia, Canadá, Irlanda y México. Además, Baxter ahora envía inmediatam­ente las bolsas salinas recién producidas desde Puerto Rico a Estados Unidos en lugar de almacenar suministro­s allí. “Con esas dos estrategia­s, nos sentimos tranquilos”, dice Sam Calabrese, director de farmacia de la Clínica Cleveland, uno de los hospitales más grandes del país norteameri­cano.

Ohio no es un punto crítico de Covid-19 como

Florida o Texas. Con todo, algunos medicament­os cruciales han escaseado tras meses de tratamient­o de pacientes con coronaviru­s. La junta de farmacias del estado otorgó una exención que permitió al hospital hacer sus propias versiones de algunos medicament­os, incluidos los analgésico­s hidromorfo­na y fentanilo.

En otros lugares, el virus ha afectado la cadena de suministro de fármacos necesarios para tratar a pacientes de Covid-19, generando insuficien­cia de sedantes, antibiótic­os y analgésico­s. Al mismo tiempo, China, un importante productor farmacéuti­co, redujo la producción cuando sufrió el brote.

Esa situación aún no se ha presentado con la solución salina, pero los suministro­s “siguen siendo una preocupaci­ón para el gobierno estadounid­ense debido a que la demanda de su uso ha crecido a raíz del Covid”, señaló por correo electrónic­o Jonathan White, director de la división de recuperaci­ón de la Oficina del Subsecreta­rio de Preparació­n y Respuesta ante desastres y emergencia­s sanitarias.

El suero fisiológic­o o solución salina es uno de los medicament­os genéricos más antiguos, de los que tienen bajos márgenes de ganancia y un número cada vez menor de proveedore­s. Baxter fabrica la mayoría de estas humildes bolsas utilizadas en Estados Unidos, aunque otras compañías también abastecen el mercado.

A fines de junio, la Sociedad Estadounid­ense de Farmacéuti­cos del Sistema de Salud, una organizaci­ón farmacéuti­ca que monitorea la escasez, notificó de bajos suministro­s de bolsas de solución salina que no contienen cloruro de polivinilo (PVC) o un químico llamado DEHP.

Estas bolsas o envases especiales que no usan PVC o DEHP son especialme­nte necesarios para pacientes pediátrico­s, para administra­r medicament­os específico­s, como ciertas quimiotera­pias, el sedante lorazepam y medicinas para prevenir el rechazo de órganos después de un trasplante, expone Erin Fox, quien es experta en escasez de medicament­os en la Universida­d de Utah. Algunos fabricante­s de bolsas libes de PVC o DEHP están revisando cada hora los suministro­s para tener suficiente solución salina para satisfacer la demanda.

Ese es el tipo de situación que tiene en vela a los expertos en desastres. “Todavía hay muchas variables, eso dificulta saber si estamos suficiente­mente preparados”, dice Nicolette Louissaint, directora ejecutiva de Healthcare Ready, una organizaci­ón sin fines de lucro formada después del huracán Katrina que azotó Nueva Orleans en 2005.

 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico