Ce­ci­lia Vega – Co­mu­ni­có­lo­ga apa­sio­na­da por la mer­ca­do­tec­nia

Chic Lifestyle Nacional - - Estilo -

Pa­ra ti, ¿qué sig­ni­fi­ca ser mu­jer? Es el pri­vi­le­gio de ser ma­má, pe­ro a la vez es una co­rres­pon­sa­bi­li­dad enor­me con la vi­da por­que im­pli­ca for­mar hi­jos, vi­da y cri­te­rios. Co­mo eje­cu­ti­va, es per­mi­tir a los de­más al­can­zar su po­ten­cial más gran­de, sa­car lo me­jor de los de­más. Las mu­je­res te­ne­mos esa sen­si­bi­li­dad par­ti­cu­lar que es un po­co ma­yor que la de los hom­bres en ese te­rreno.

¿Quién es tu mo­de­lo a se­guir? Han si­do va­rios, ya que ad­mi­ro pro­fun­da­men­te la dis­rup­ción e in­no­va­ción. Gen­te co­mo Mary Quant con la in­ven­ción de la mi­ni­fal­da o Re­me­dios Va­ro con su pin­tu­ra su­rrea­lis­ta, me fas­ci­nan. Tam­bién quie­nes ha­cen el bien a los de­más co­mo la Ma­dre Te­re­sa de Cal­cu­ta, pe­ro lo mis­mo con al­guien que ha es­ta­ble­ci­do un ideal enor­me co­mo In­di­ra Gand­hi, que son per­so­nas que se es­ta­ble­cen me­tas, idea­les o pro­ce­sos muy gran­des y que lle­gan ahí.

¿Cuál es tu de­fi­ni­ción de éxi­to? Ser fe­liz y eso sig­ni­fi­ca una con­ci­lia­ción de vi­da en mu­chos te­rre­nos, tan­to en el per­so­nal y pro­fe­sio­nal co­mo en los de tus me­tas eco­nó­mi­cas y es­pi­ri­tua­les.

La mer­ca­do­tec­nia ha cam­bia­do mu­cho en es­tos úl­ti­mos años gra­cias a las re­des so­cia­les. ¿Cuá­les se­rán las ten­den­cias que pre­do­mi­na­rán? Co­mo va­mos a te­ner una ge­ne­ra­ción de mi­llen­nials muy bo­yan­te y en gran vo­lu­men, des­de lue­go es un te­ma prio­ri­ta­rio por­que la re­la­ción con re­des so­cia­les y con to­do lo que es in­ter­ac­ción digital es vi­tal. Las mu­je­res ad­quie­ren un pa­pel un po­co más pre­do­mi­nan­te en el área de tec­no­lo­gía, ade­más ha­brá una trans­for­ma­ción enor­me del ha­blar es­tán­dar o de tér­mi­nos per­so­na­les y va­lo­res per­so­na­les. Veo

“IN­NO­VAR ES CO­MO CUAN­DO NACES CA­DA DÍA Y TIE­NES LA OPOR­TU­NI­DAD DE HA­CER AL­GO DI­FE­REN­TE. CUAN­DO NA­CE UN NUE­VO SOL Y TIE­NES UN NUE­VO DÍA, EN­TON­CES TE PA­RAS Y DI­CES: 'HOY VOY A SER DI­FE­REN­TE A AYER'”. — ce­ci­lia vega

una fle­xi­bi­li­dad ma­yor de mo­vi­mien­to, en­ton­ces ten­dre­mos que ser muy inteligentes en es­tra­te­gias di­gi­ta­les com­bi­na­das con las de ca­lle. Los me­dios elec­tró­ni­cos tra­di­cio­na­les van de­ca­yen­do, por lo que las mar­cas se­rán más aser­ti­vas e inteligentes en es­tra­te­gias de al­can­ce a es­tas per­so­nas.

¿Y cuál ha si­do la lec­ción más im­por­tan­te que has apren­di­do du­ran­te tu ca­rre­ra? Han si­do tres. La pri­me­ra es ser hu­mil­de, por­que ca­da día tie­nes que apren­der. Se­gun­da, no de­jes de to­mar ries­gos; el día que de­jas de ha­cer­lo es­tás muer­to en mu­chos sen­ti­dos, tan­to en el de in­cur­sio­nar co­mo en ti mis­mo, ya que no te aven­tu­ras o arries­gas. La ter­ce­ra es que nun­ca de­jes de in­no­var, siem­pre tra­ta de ha­cer cam­bios.

¿Di­rías que ser mu­jer te ha ayu­da­do u obs­ta­cu­li­za­do a lle­gar has­ta es­te pun­to en tu vi­da? Yo creo que ha si­do un ca­mino in­tere­san­tí­si­mo (ríe), he te­ni­do de am­bas. En el mun­do de los ban­cos, el Club de Toby era peor que en el de tec­no­lo­gía, o sea hu­bo mo­men­tos en los que me pre­gun­ta­ba que por qué no era hom­bre, ya que es­ta­ría en otra po­si­ción. Sin em­bar­go, siem­pre hu­bo mo­men­tos en los que me sen­tí agra­de­ci­da por ser quien soy de­bi­do a que pue­do ha­cer co­sas que ellos no mi­ran. En de­fi­ni­ti­va me ha ayu­da­do, pe­ro no te pue­do de­cir que ha si­do un ca­mino fá­cil.

Es­tu­vis­te en Mo­vis­tar, Metli­fe y lue­go co­mo CEO de Vir­gin Mo­bi­le y ha­ce ca­si dos años fun­das­te Ai­ween. ¿Có­mo de­jas atrás esa vi­da de eje­cu­ti­va pa­ra con­ver­tir­te en em­pren­de­do­ra? Me fas­ci­na­ba ese mun­do, pe­ro lle­gó un pun­to en mi vi­da, ha­ce co­mo 10 años, don­de ya no me lle­na­ba. Que­ría ha­cer al­go más gran­de, al­go que fue­ra mi le­ga­do. Ex­plí­ca­nos un po­co más so­bre lo que tra­ta Ai­ween. Ai­ween sig­ni­fi­ca yo gano y lo que tra­to de ha­cer es crear una opor­tu­ni­dad equi­ta­ti­va pa­ra que los cha­vos, ya sea que son em­pren­de­do­res, in­no­va­do­res o es­tén bus­can­do em­pleo, pue­dan em­pren­der, en­con­trar tra­ba­jo o in­no­var y ga­nar di­ne­ro.

Ade­más en tu plá­ti­ca "Có­mo ser una pro­fe­sio­nis­ta fe­liz y no mo­rir en el in­ten­to" en Wo­men's Weekend, ha­blas de tu otra or­ga­ni­za­ción, Au­rea. ¿De qué tra­ta? La crea­mos en­tre dos ge­ne­ra­cio­nes, una muy mi­llen­nial y una muy ex­pe­ri­men­ta­da. Lo que hi­ci­mos fue una con­ver­gen­cia de dos men­ta­li­da­des pa­ra ha­cer que las ge­ne­ra­cio­nes nue­vas de mu­je­res lle­guen a po­ten­ciar al má­xi­mo su desa­rro­llo, tan­to pro­fe­sio­nal co­mo per­so­nal­men­te, y no su­cum­ban en el in­ten­to, o sea no se pier­dan en el ca­mino.

Y con re­la­ción a es­ta con­fe­ren­cia en Wo­men's Weekend, ¿có­mo has lo­gra­do ser fe­liz co­mo pro­fe­sio­nis­ta y no mo­rir en el in­ten­to? Lo pri­me­ro y lo más im­por­tan­te es qui­tán­do­me la cul­pa, eso ha si­do lo más di­fí­cil en mi vi­da. Tu­ve siem­pre me­tas muy cla­ras y nun­ca me he ren­di­do. Me he da­do per­mi­so de equi­vo­car­me y de te­ner nue­vos co­mien­zos con la opor­tu­ni­dad de po­der rein­ven­tar­me. La rein­ven­ción más gran­de que he he­cho es la de pa­sar 30 años de eje­cu­ti­va a ser em­pren­de­do­ra.

¿Qué acon­se­ja­rías a las mu­je­res que van co­men­zan­do su ca­rre­ra y que quie­ren lle­gar a una po­si­ción de CEO co­mo tú lo has he­cho? Sue­ña por to­do lo al­to, ve cuá­les son tus ma­yo­res fortalezas y so­bre esas cre­ce, atré­ve­te, pi­de, to­ma ries­gos aun­que eso sig­ni­fi­que que no siem­pre vas a ga­nar. Equi­vó­ca­te, vuél­ve­te a pa­rar, si­gue ade­lan­te y nun­ca te sien­tas mal por fa­llar, ca­mi­na.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico

© PressReader. All rights reserved.