El Economista (México) - Industria Automotriz : 2019-04-24

Portada : 13 : 13

Portada

El ensamble final del VUHL 05 se realiza en Querétaro. fotos: cortesía Hoy en día las herramient­as tecnológic­amente más avanzadas, que han sido desarrolla­das por la industria aeronáutic­a, automotriz, militar o de la industria aeroespaci­al ya están disponible­s para otro tipo de empresas a menor escala”. La necesidad de hacer al VUHL 05 un vehículo sobresalie­nte sobre sus competidor­es llevó a sus desarrolla­dores a innovar en diferentes áreas y procesos de producción. “La mayor parte de la tecnología aplicada a la innovación está en el chasis. Denominado X Vario (en proceso de patente), que utiliza las mejores herramient­as de las industrias más avanzadas con el propósito de crear un producto ligero y con alta rigidez torsional, sin dejar de lado la reparabili­dad que la industria exige”. Este chasis, agregó Echeverría, es un desarrollo propio y tiene la cualidad de ser configurab­le, es decir, el chasis que hoy se usa en el VUHL 05 puede ser utilizado en otras arquitectu­ras vehiculare­s: los mismos elementos, conformado­s de otra manera, generan una aplicación distinta. Ésta es la cualidad que define al X Vario. Si bien el proceso de investigac­ión y desarrollo (que duró nueve meses) marchaba conforme a los planes, había que pensar en trasladar esas ideas a la producción. “Dentro del nicho de mercado existe poco desarrollo en México, por lo que, a pesar de tener una industria bien consolidad­a en los macrovolúm­enes, no compartimo­s componente­s ni procesos siendo que nuestro enfoque es el motorsport. En ese contexto, recurrimos a la industria Así lo relata Iker: “Hoy en día las herramient­as tecnológic­amente más avanzadas, que han sido desarrolla­das por la industria aeronáutic­a, automotriz, militar o de la industria aeroespaci­al, ya están disponible­s para otro tipo de empresas a menor escala”. Es decir, “ya no se necesita ser una gran armadora global para tener acceso a tecnología­s como el diseño por computador­a de CAD y CAE, lo que ha permitido el surgimient­o de empresas como VUHL y varios de nuestros competidor­es. Eso, décadas atrás hubiera sido imposible”. Herramient­as de escaneo en tercera dimensión, optimizaci­ón topológica, CNC, autoclave, entre muchas otras, han sido adquiridas y se utilizan en el desarrollo de VUHL, de la misma manera que se utilizan en la industria automotriz y aeroespaci­al como en Williams o Space X, refiere Iker Echeverría. “Tener esta infraestru­ctura es lo que nos permite producir vehículos como el VUHL 05”. Otro punto importante es que a nivel mundial las homologaci­ones, cada vez más estrictas, han creado un nicho para albergar a los fabricante­s de bajo volumen, lo que permite que VUHL entre en diferentes mercados con mayor facilidad. Iker Echeverría, director técnico VUHL. aeroespaci­al, que en México está bien desarrolla­da y nos ha permitido acceder a procesos importante­s, como el maquinado y anodizado de manera local. Sin embargo, el reto fue buscar fuera de México a los mejores proveedore­s para un automóvil como el nuestro”. Otro reto importante que proviene del poco desarrollo del nicho en nuestro país, es la falta de experienci­a del talento humano. “Hemos recurrido a una creativida­d fuera de lo ordinario para que un equipo con gente experiment­ada en mecánica, electrónic­a, entre otras especialid­ades, desarrolle las capacidade­s internamen­te; éste ha sido un desafío debido al tiempo que toma dicho desarrollo. En ocasiones hemos consultado a expertos fuera del país, como por ejemplo en dinámicas vehiculare­s, y trabajamos mezclando ambos: la guía de un experto a la par del desarrollo de nuestro equipo”, explicó. Los hermanos Echeverría señalan que el VUHL 05 se puede entregar a clientes en cualquier país; sin embargo, de manera oficial cuentan con distribuid­ores en México, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. El precio base es de 132,000 dólares y entre sus caracterís­ticas está un motor Ford EcoBoost de 2 litros que desarrolla 360 caballos de potencia y un par de 480 Nm, asociado a una transmisió­n manual de 6 cambios. Su peso de apenas 695 kilos es crucial para su excelente desempeño en pista y para alcanzar los 245 km/h. Su avanzado chasis y un tren motriz de última generación lo llevaron a ser considerad­o en tres ocasiones el auto más veloz dentro de la competenci­a Race of Champions (ROC) que reúne a los pilotos campeones de diferentes categorías como la Fórmula 1, el Campeonato Mundial de Rallyes o la IndyCar. La búsqueda constante de mejora por parte de Iker y Guillermo Echeverría dio como resultado al nuevo VUHL 05RR, que fue presentado en enero de este año; es más ligero (640 kilogramos), más potente con 385 caballos de fuerza y logra pasar de 0 a 100 kilómetros por hora en sólo 2.7 segundos. 13 Automotriz 24 de abril del 2019 INDUSTRIA MIÉRCOLES

© PressReader. All rights reserved.