El Mundo

De refundador a refundador

• Aznar emula a Fraga y bendice a Casado como un sucesor llamado a aglutinar el centrodere­cha «sin tutelas ni tutías» • El ex presidente pide potenciar la «pluralidad» del PP y ataca «la arrogancia simplista» de Vox

- JUANMA LAMET

Muchos años después, frente a un nuevo pelotón de dirigentes del PP, el ex presidente José María Aznar había de recordar aquella tarde remota en que su padre político, Manuel Fraga, lo ungió como refundador del centrodere­cha. Sin tutelas ni tu tías. Ese recuerdo obligado le llevó ayer a escenifica­r un relevo similar con Pablo Casado, al que bendijo como heredero natural (y único posible, ya) del aznarismo. «No sólo tenemos un gran presidente en el PP, tenemos un gran líder sin tutelas ni tutías, ¡un líder como un castillo!», proclamó ayer, en una clara analogía con su propia entronizac­ión en aquel congreso de Sevilla de 1990.

En un salto de pértiga de 29 años, el presidente de la Fundación Faes quiso convertir la Convención del «rearme ideológico» del PP en una efeméride histórica del partido, ligando su propia trayectori­a a la del actual presidente del PP: «Hace casi 30 años un joven de 37 años, la misma edad que Pablo Casado, llegó a la presidenci­a del Partido Popular. Pero a diferencia de ese joven de hace 30 años, el joven de hoy, Pablo Casado, es mucho más listo y sabe mucho más de política», concedió Aznar. Para confirmar a Casado como el dirigente llamado a refundar el centrodere­cha, frente a las dudas internas, Aznar lanzó una durísima andanada discursiva contra Vox, un partido con el que no había confrontad­o tan claramente hasta ahora: «Sabemos lo que es gobernar. Estamos lejos de las modas políticas estridente­s, del griterío de los alborotado­res y de la arrogancia de los simplistas».

Dicho de otra manera, para Aznar la ampliación de las bases electorale­s del PP pasa por potenciar el liderazgo de Casado, sin fisuras: «Cada vez más españoles van a reconocer en él la mejor razón para encontrar de nuevo su sitio en esta gran casa común asentada sobre los dos pilares de nuestro pasado y nuestro futuro: España y la libertad», razonó el ex presidente de honor del PP (distinción a la que renunció en 2016, por sus discrepanc­ias con Mariano Rajoy). «Pablo: ninguno de tus antecesore­s lo tuvimos tan difícil (...), pero vas a saber responder a este gran compromiso», le dijo el ex presidente, antes de aconsejarl­e que «abra aún más las puertas de esta casa común, porque esa es la identidad del PP». «Afirmemos nuestra vocación mayoritari­a», añadió. «No renunciemo­s a la pluralidad. Al contrario». «No voy a defraudar», le contestó Casado a través de Twitter.

BANDERAS IDEOLÓGICA­S

El discurso de Aznar marcó el punto álgido de la segunda jornada de una convención que, según fuentes populares, «abre una nueva etapa en el PP: una etapa orgullosa de su pasado, pero volcada en el futuro», que quiere ser «una firme declaració­n de intencione­s» para con los españoles: «No vamos a dejarlos solos ni, mucho menos, en manos de un PSOE radicaliza­do que compite en populismo con Podemos».

La Convención giró ayer en torno a algunas de las banderas ideológica­s que quiere revitaliza­r el equipo de Casado. La primera, la libertad como eje central de la acción política del partido («España en libertad» es el lema del cónclave). «La libertad es la mejor herramient­a para combatir contra el nacionalis­mo y el populismo», enfatizó la vicesecret­aria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy. Además, sobrevolar­on las mesas de debate «la lucha por la libertad en América», «el fortalecim­iento de una economía capaz de traer, al menos, otra década de prosperida­d» con base en las bajadas de impuestos, o la lucha «contra el desafío secesionis­ta, agravado por los tratos de Pedro Sánchez», resumen en Génova. «Éstas, entre otras cuestiones, son las que se están poniendo sobre la mesa en la que nos jugamos mucho», añaden.

El PP no sólo quiere salir más unido de esta cita post congresual, sino que quiere reforzar, también, una visión política más

volcada en los principios liberales y conservado­res, muy por encima de la vis tecnocráti­ca del partido. Y construir un nuevo discurso «sin complejos», que es como llama ahora el PP a la vuelta a las «esencias» ideológica­s. Curiosamen­te, uno de los ponentes principale­s del día, el escritor Mario Vargas Llosa, llamó a afrontar el nacionalis­mo «sin complejos».

Pero nadie como Aznar sintetizó por dónde quieren respirar ahora los nuevos dirigentes del PP. Un día después de que Mariano Rajoy pidiera al partido que no cayese en sectarismo­s, su antecesor aseguró que el PP debe reafirmar sus principios: «Tenemos que compromete­rnos a actualizar y fortalecer ese gran proyecto en el que han convivido, con fruto para España, liberales, conservado­res, democristi­anos (...) y que está unido a la mejor tradición humanista europea; que reivindica sus valores en la persona, en la familia y en la sociedad; en el trabajo y en la educación, en la dignidad de todos y en el respeto a su libertad». Se trata de un discurso algo diferente al de Rajoy, quien propuso el viernes anteponer «la realidad» a los principios.

«Un PP fuerte garantiza el cambio. No un cambio de tal vez sí o tal vez no», incidió Aznar, para pedir a los electores de centrodere­cha que aglutinen el voto en las siglas de su partido, después de la trifurcaci­ón del espacio electoral. Tampoco puede ser el «cambio», a juicio de Aznar, un camino en el que «se confunda el objetivo, porque lo que hay que cambiar es el Gobierno, no la Constituci­ón». «Defendemos la Constituci­ón, toda ella, entera», por eso «no aceptaremo­s que el destino del país y de la Constituci­ón lo marquen quienes quieren romper la Constituci­ón y la nación española», apostilló.

Hoy le toca el turno a Pablo Casado, que hará un discurso muy volcado en sus recetas para el país y no en el PP. «En el congreso del PP dijo lo que había que hacer por el partido y ahora dirá lo que hay que hacer con España», subrayan fuentes cercanas al presidente del PP. «Hemos perdido el 40% del voto y el espacio está dividido en tres», agregan, pero «el partido atractivo en la forma y profundo en el fondo» con todos aquellos que se fueron a Ciudadanos y Vox «tiene que ser el PP».

Aznar revindica los valores liberales y llama a no tocar la Constituci­ón

Casado centrará su discurso de hoy en lo que el PP «debe hacer con España»

 ?? JAVI MARTÍNEZ ?? El ex presidente del Gobierno José María Aznar, durante su discurso en la Convención Nacional del PP, ayer en Madrid.
JAVI MARTÍNEZ El ex presidente del Gobierno José María Aznar, durante su discurso en la Convención Nacional del PP, ayer en Madrid.

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