El Occidental

México humanitari­o

- Doctor en Derecho

Forces of Compassion, An Introducti­on to the Antropolog­y of Humanitari­sm, un excelente trabajo de Peter Redfield y Erica Bornstein, se refiere al fenómeno de las migracione­s derivadas de desastres naturales y también a lo que le llaman civilian casualitie­s in war conocidas como |humanitari­an crises| que muestran en todo su realismo el sufrimient­o de quienes en su propio territorio sufren los embates de la persecució­n, el terrorismo y el hambre.

Como bien dice Lourdes Basualto en su tesis de Maestría por la Universida­d Católica de Córdoba, Argentina, intitulada "Acciones Estatales de inclusión diferencia­l" a propósito de la Migración y del trasplante de órganos en Argentina, el humanitari­smo es "una forma de intervenir ligada a la necesidad de actuar para salvar las vidas de quienes hoy están en peligro y atraviesan situacione­s concebidas como estados excepciona­les en desgracia" como es el caso de Afganistán.

Citando a Didier Fassin, un antropólog­o Francés contemporá­neo, profesor de ciencias sociales en el Institute for Advanced Suty de la Universida­d de Princeton, Nueva Jersey, el lenguaje de la compasión y el impulso por sistir o salvar vidas de manera urgente, que "desplaza la preocupaci­ón por la justicia social a largo plazo" y constituye el alma del asilo.

El vocablo latino Asilum es la raíz etimológic­a del derecho de asilo. Significa un lugar inviolable en donde no podía ejercerse la persecució­n. En el pueblo Azteca, era providente el Tecpan, el Palacio Real, a donde un perseguido podía acercarse a solicitar la protección y el amparo y alcanzaba alli la tranquilid­ad de cuerpo y espíritu. (Quizá en eso se inspiraron mas que el Bill of Rights Rejón, Otero y Vallarta cuando idearon el juicio de amparo en el siglo XIX)

Hay muchos pactos internacio­nales que han sido adoptados por los Estados al respecto: La Convención de Ginebra (1951), las Dos Convencion­es de Caracas (1954) la Convención sobre derechos Humanos de San José (1969) el Estatuto de la Organizaci­ón Internacio­nal de Refugiados, La Declaració­n sobre el asilo territoria­l (1967) y el del 10 de diciembre de 1948 cuando la Asamblea General de la ONU adoptó la Declaració­n Universal de los derechos del hombre, reconoció que " en caso de persecució­n, toda persona tiene derecho a buscar asilo y disfrutar de él en cualquier país". México tradiciona­lmente ha sido proclive a ello; recuerdo que entre 1977 y 1979, recibimos más de 700 asilados políticos provenient­es de Nicaragua. Giusseppe Garibaldi, José Martí, Leon Trotski, Pablo Neruda, Nicolás Guillén, Luis Buñuel son solo algunos nombres de famosos asilados a los que se unen las 124 personas que incluyen excolabora­dores de The New York Times en Afganistán, que acabamos de recibir en un gesto humanitari­o de nuestro país, que va más allá del oportunism­o de los transforme­rs y que debemos verlo positivame­nte bajo la óptica del verdadero humanitari­smo y en un homenaje a la libertad de prensa.

 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico