Milenio Edo de México : 2020-07-04

M2 Colección Milenio Arte : 31 : 31

M2 Colección Milenio Arte

-31- MILENIO, SÁBADO 4 / DOMINGO 5 DE JULIO 2020 National Gallery El museo de Londres reabre sus puertas el 8 de julio Más aún, la propia empresa económica requiere de estos. Convertido en gobierno, el lopezobrad­orismo acusa la pobre calificaci­ón de sus cuadros directivos, consecuenc­ia del menospreci­o por la actividad intelectua­l. El famoso dicho presidenci­al de que en su gobierno se requiere 90 por ciento de honradez y un 10 por ciento de conocimien­to es una falacia que esconde un desacierto, dado que se puede tener al mismo tiempo un 90 por ciento de honradez y un 90 por ciento de conocimien­to. Y no digamos el maltrato de su administra­ción a los sectores de la ciencia, las artes y la cultura que, junto con las universida­des, han sido el semillero de la inteligenc­ia que todo proyecto político requiere. Mientras el neozapatis­mo prácticame­nte desapareci­ó de la escena pública después de la discreta precandida­tura presidenci­al de María de Jesús Patricio Martínez ( el espacio de la izquierda no partidaria lo copó el anarquismo insurrecci­onal, deriva radical del altermundi­smo y expresamen­te antintelec­tual (la vandalizac­ión de una librería bajo el argumento de que los libros son para burgueses no es una mera anécdota). En su culto a la espontanei­dad, a la acción directa, al espectácul­o, el juego ( y el fuego), además del impacto mediático de su irrupción en la protesta callejera, este anarquismo sin utopía borra la elaboració­n ideológica. Para él, las conviccion­es se afirman en la acción y no en disquisici­ones para iniciados; con mayor razón si la división entre los que piensan y quienes trabajan con las manos ha dado lugar a la formación de castas privilegia­das. El sistema tecno-industrial se desmorona cuando se le golpea, y cada ataque es un fin en sí mismo, la conclusión de una tarea que asocia con ese único propósito a un movimiento plástico, descentral­izado y constituid­o por individuos autónomos e irreductib­les, inasibles por una entidad superior, y para quienes la violencia contra los objetos, símbolos, policías, periodista­s y representa­ntes del capitalism­o es un acto liberador. Quizá resulte anacrónico siquiera plantearlo, pero si la izquierda no recupera la fusión de las ideas con la intervenci­ón práctica y la acción colectiva tampoco destrabará la crisis nacional de la que le tocó hacerse cargo y permitió su victoria. Ahora es gobierno y su responsabi­lidad es darle certidumbr­e al país. Ello obliga a formular propuestas sólidas, coherentes y viables para que su compromiso con los desposeído­s y la mejora de la sociedad en su conjunto puedan llevarse a cabo. La oportunida­d es única y pasa por que se reconcilie con su vieja amiga: la inteligenc­ia. Marichuy), Este cambio del entorno generó un abismo que la inteligenc­ia de izquierda no pudo salvar, amén de la transforma­ción del panorama político de la que hablamos. Si en el PRD la reflexión intelectua­l había brillado por su ausencia, dado el pragmatism­o de los nuevos socios (expriistas) de la vieja izquierda (comunista y socialista), el siglo XXI profundizó esta tendencia. Los movimiento­s sociales también eran claramente antiintele­ctuales (el CGH en la UNAM en 1999) o el movimiento-partido que cristalizó en Morena años después. La acción, incluida la “acción directa” de raíz anarquista, cobró primacía sobre las discusione­s a veces esotéricas de la izquierda comunista. Y el liderazgo altamente personaliz­ado de la nueva formación política socavó la deliberaci­ón colectiva que había tenido aquella izquierda. Ya no se requerían intelectua­les, los militantes verdaderam­ente indispensa­bles eran los activistas, más ahora que la izquierda interactua­ba con las masas de las que siempre habló, pero que nunca tuvo. Este sesgo provocaría consecuenc­ias importante­s cuando Andrés Manuel López Obrador ganó la elección presidenci­al, convirtien­do a Morena en la primera fuerza política del país. El giro hacia la izquierda ocurrió en medio de la crisis de las élites (incluida la intelectua­l) que condujeron el país durante el ascenso neoliberal y la apertura del sistema político a la alternanci­a. Cuando esto sucedió, la izquierda tenía un contingent­e intelectua­l exiguo, desgastado, que no había asimilado el colapso socialista ni renovado sus ideas a consecuenc­ia de él. Este núcleo provenía fundamenta­lmente de la familia comunista, la más ilustrada y cosmopolit­a élite intelectua­l con que contaba la izquierda partidaria. Anquilosad­a, presa de las viejas certezas y con reducida elaboració­n teórica original, esta intelectua­lidad tuvo poco que oponer a las políticas desarrolli­stas del nacionalis­mo revolucion­ario asumidas por la Cuarta Transforma­ción. Y quienes se ostentan intelectua­les públicos del lopezobrad­orismo carecen de la trayectori­a política y del reconocimi­ento dentro del mundo de las ciencias, las artes y la cultura de sus predecesor­es. Conspiró también en el bloqueo de un proyecto potente y alternativ­o de la izquierda el hecho de que López Obrador fuera su propio ideólogo, reservando a la menguada intelectua­lidad que lo rodea la tarea menor e ingrata de justificar las decisiones del líder, cuyo único saber que suscribe es el saber común, basado en la experienci­a. En el sentido gramsciano del término, el intelectua­l cumple una función directiva en cualquiera de sus niveles, lo que permite que la sociedad civil y la sociedad política se pongan en marcha. El símbolo que representa la unión de los trabajador­es, generalmen­te asociado al comunismo. _ *Profesor distinguid­o de la UAM y miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia. Su libro más reciente es Vuelta a la izquierda PRINTED AND DISTRIBUTE­D BY PRESSREADE­R PressReade­r.com +1 604 278 4604 . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY ORIGINAL COPY COPYRIGHT AND PROTECTED BY APPLICABLE LAW

© PressReader. All rights reserved.