A UN PA­SO DE LA LIGUILLA

Sin dar un gran par­ti­do, Cruz Azul re­gre­só al ca­mino de la vic­to­ria a cos­ta del Atlas, con­fir­mán­do­se co­mo lí­der del tor­neo, ade­más de acer­car­se más a la ca­li­fi­ca­ción

Milenio Laguna - La Aficion Laguna - - FUTBOL NACIONAL -

Cruz Azul es­tá cer­ca, muy cer­ca de la Liguilla, esa tie­rra pro­me­ti­da que la di­rec­ti­va, cuer­po téc­ni­co y plan­ti­lla se con­ju­ra­ron al­can­zar co­mo pri­me­ra me­ta pa­ra es­te Aper­tu­ra 2018. La Má­qui­na que­dó le­jos de una ver­sión que so­me­tie­ra a su ri­val y sin un es­fuer­zo ma­yúscu­lo le al­can­zó pa­ra ven­cer 1-0 al Atlas. Tam­bién ha ga­na­do en eso es­te Cruz Azul, que aun sin ju­gar bien es ca­paz de su­mar. Los de ano­che son tres pun­tos que lo man­tie­nen co­mo lí­der in­dis­cu­ti­ble.

Ha­bía ex­pec­ta­ción por ver a Cruz Azul, por sa­ber si el equi­po de Pe­dro Cai­xin­ha era ca­paz de rein­ven­tar­se des­pués de la de­rro­ta an­te Ne­ca­xa la se­ma­na an­te­rior. Y el ri­val era has­ta cier­to pun­to una es­cua­dra a mo­do, por­que Atlas em­pie­za a dar al­gu­nos tin­tes de lo que Án­gel Ho­yos pre­ten­de, pe­ro es muy pron­to pa­ra que mues­tre una evo­lu­ción que los sa­que de la cri­sis que vi­ven.

Y La Má­qui­na se hi­zo con el con­trol del par­ti­do, to­mó la pe­lo­ta y le dio cir­cu­la­ción, bus­có con Ro­ber­to Al­va­ra­do te­ner esa cuo­ta de des­equi­li­brio que sue­le apor­tar el jo­ven ce­men­te­ro. Es ver­dad que Atlas tu­vo al­gu­nos es­bo­zos de querer ofre­cer una ima­gen en la que no se le vie­ra co­mo víc­ti­ma, es­fuer­zos que no pros­pe­ra­ron por­que Cruz Azul era me­jor, aun­que no te­nía mu­cha pre­sen­cia en el área ri­val. Has­ta que vino una ju­ga­da que sor­pren­dió a to­dos. Adrián Al­dre­te se agre­gó al fren­te y sa­có un fuer­te ti­ro con la pier­na iz­quier­da, la pe­lo­ta to­mó di­rec­ción de gol y su­peró al por­te­ro Jo­sé Her­nán­dez.

Des­pués, el jue­go en­tró en un rit­mo can­sino, La Má­qui­na no apre­tó co­mo se es­pe­ra­ba, pa­re­cía que te­nía la oca­sión de ha­cer san­gre de su ad­ver­sa­rio, pe­ro sus pul­sa­cio­nes fue­ron a me­nos, so­bre­lle­vó el par­ti­do y eso le per­mi­tió a los ro­ji­ne­gros sa­lir un po­co del fon­do, aun­que tam­po­co sin tan­ta cla­ri­dad.

De he­cho, Atlas go­zó de un par de oca­sio­nes pa­ra igua­lar el par­ti­do, la pri­me­ra en un cen­tro por iz­quier­da que Juan Pa­blo Vi­gón lo­gró re­ma­tar, pe­ro el ba­lón se fue por en­ci­ma del tra­ve­sa­ño. Man­dar la pe­lo­ta al fon­do es un ver­da­de­ro su­pli­cio pa­ra los ro­ji­ne­gros. La se­gun­da, cuan­do Ri­ve­ro en­tró al área y se vio tan so­lo que se pre­ci­pi­tó en la de­fi­ni­ción, ti­ró con la iz­quier­da y Co­ro­na ta­pó su dis­pa­ro.

Los ce­les­tes se ha­bían com­pli­ca­do so­los, por­que des­pués del gol ape­nas se ha­bían acer­ca­do al ar­co atlis­ta; so­lo un ti­ro des­via­do del Pio­jo Al­va­ra­do y en el cie­rre del pri­mer tiem­po Al­dre­te pu­so un cen­tro ra­so que Mil­ton Ca­ra­glio re­ma­tó for­za­do y el por­te­ro Her­nán­dez se en­con­tró con la pe­lo­ta.

Cruz Azul se iba al ves­tua­rio con un gran pre­mio; su jue­go ha­bía si­do muy po­bre y el bo­tín ma­yúscu­lo, es­ta­ba por de­lan­te con una ac­ción in­di­vi­dual, pe­ro en lo co­lec­ti­vo ha­bía de­ja­do muy po­co pa­ra el re­la­to.

En el com­ple­men­to cre­ció el rit­mo de jue­go, Atlas pa­re­ció con­ven­cer­se de que po­día as­pi­rar a al­go más por­que Cruz Azul no era el de otras no­ches; sin em­bar­go, las bue­nas in­ten­cio­nes ro­ji­ne­gras es­tu­vie­ron le­jos de con­ver­tir­se en ac­cio­nes de pe­li­gro.

La res­pues­ta de Cruz Azul fue di­rec­to al mar­ca­dor y na­ció de un sa­que de ban­da que Ma­due­ña pe­leó en el área, el la­te­ral ca­yó, pe­ro fue más de­ci­di­do que los de­fen­sas ta­pa­tíos, y lue­go se sa­có de la man­ga un re­cur­so que po­cos ima­gi­na­ban, un ta­co­na­zo pa­ra Ca­ra­glio que le pe­gó con la iz­quier­da, el ti­ro de Mil­ton pe­gó en Lei­ton Ji­mé­nez, el co­lom­biano ma- chu­có la bo­la y ven­ció a su por­te­ro. To­do le sa­lía mal al Atlas.

Cruz Azul te­nía el par­ti­do en la bol­sa, no ha­bía he­cho un es­fuer­zo ma­yúscu­lo, pe­ro con eso le bas­ta­ba pa­ra ra­ti­fi­car­se en la ci­ma de la cla­si­fi­ca­ción. Hay días en los que va­le más el triun­fo, por­que lo acer­can más a su pri­mer ob­je­ti­vo. Si­gue po­nien­do dis­tan­cia de por me­dio con sus per­se­gui­do­res a los que, de pa­so, les avi­sa que tie­ne ca­pa­ci­dad pa­ra re­cu­pe­rar­se de un tro­pie­zo y man­te­ner el tono ga­na­dor.

A me­dia se­ma­na vi­si­ta­rá a Ti­jua­na por el pa­se a cuar­tos de fi­nal de la Co­pa y lue­go vi­si­ta­rá a Pa­chu­ca, en Hi­dal­go, una tie­rra que sig­ni­fi­ca mu­cho pa­ra el co­ra­zón ce­les­te, pue­de ano­tar su nom­bre co­mo el pri­mer in­vi­ta­do a la Liguilla del Aper­tu­ra 2018, al­go que se le ne­gó el se­mes­tre an­te­rior y que en es­te cur­so se com­pro­me­tie­ron a cam­biar.

Y el Atlas... es un es­ta­do de de­pre­sión y has­ta frus­tra­ción, por­que aún en la des­ven­ta­ja ti­ró de or­gu­llo y fue en bus­ca de un gol que le die­ra al me­nos un con­sue­lo, pu­so mu­cho ahín­co en lo­grar­lo, pe­ro se to­pó con Je­sús Co­ro­na. Me­re­ció al me­nos uno, sí, pe­ro es­to no es de me­re­cer, sino de ha­cer y La Má­qui­na lo hi­zo.

Ti­jua­na

se im­pu­so de lo­cal al Pa­chu­ca, en lo que fue su ter­ce­ra vic­to­ria con­se­cu­ti­va de la tem­po­ra­da, la cual, a fal­ta de otros re­sul­ta­dos, lo tie­ne ya en pues­tos de Liguilla. En un par­ti­do muy ce­rra­do, Érick To­rres, ape­nas en el pri­mer mi­nu­to del com­ple­men­to, apro­ve­chó un cen­tro al área pa­ra ba­rrer­se y em­pu­jar la pe­lo­ta con su pier­na iz­quier­da.

FOTO: IVÁN LÓ­PEZ

Fes­te­jo de Cruz Azul

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