Cuer­vo pre­sun­tuo­so

Periódico AM Express Norte - - AM2 -

“Un cuer­vo pre­sun­tuo­so, em­be­lle­ci­do con nues­tras plu­mas.”

Du­ran­te dé­ca­das he fre­cuen­ta­do una dis­cre­ta li­bre­ría y ca­fe­te­ría en Sea­port Vi­lla­ge, un desa­rro­llo co­mer­cial so­bre la bahía de San Die­go que evo­ca un puer­to de ha­ce 100 años. El Ups­tart Crow (Cuer­vo Pre­sun­tuo­so) ofre­cía li­bros de fi­lo­so­fía, his­to­ria o li­te­ra­tu­ra que po­día uno ad­qui­rir y leer en una te­rra­za al ai­re li­bre, con un ca­fé ad­qui­ri­do en el mis­mo lo­cal. No se pue­de vi­vir só­lo de li­bros, de­cía un anun­cio del lu­gar; tam­bién se ne­ce­si­ta ca­fé.

Es­te vier­nes 6 de enero acu­dí al Ups­tart Crow con la idea de en­con­trar mi re­ga­lo de Re­yes, un li­bro que pu­die­ra leer un ra­to en la te­rra­za y des­pués en el avión de re­gre­so a Mé­xi­co. Al lle­gar, vi que que­da­ban po­cos li­bros y nin­guno atrac­ti­vo. Unos car­te­les anun­cia­ban la ra­zón. La li­bre­ría es­ta­ba en pro­ce­so de li­qui­da­ción. Só­lo se ven­dían los sal­dos.

Las li­bre­rías es­tán des­apa­re­cien­do en Es­ta­dos Uni­dos. El gé­ne­ro mis­mo es­tá pa­san­do a me­jor vi­da, co­mo lo hi­zo an­tes el ne­go­cio de las cá­ma­ras de pa­pel fotográfico que do­mi­na­ba Ko­dak. El cie­rre del Ups­tart Crow de­ja­rá sin empleo a una do­ce­na de em­plea­dos. El pa­ra­dig­ma ha cam­bia­do. La gen­te com­pra li­bros im­pre­sos por in­ter­net o los ba­ja en for­ma elec­tró­ni­ca del ci­be­res­pa­cio. En una economía li­bre, sin em­bar­go, es­tos em­pleos se­rán rem­pla­za­dos por otros.

Do­nald Trump no es­tá ha­cien­do un es­fuer­zo por sal­var el Ups­tart Crow o sus em­pleos. Du­do que al­gu­na vez ha­ya en­tra­do a al­gu­na li­bre­ría, ex­cep­to pa­ra pre­sen­tar su su­pues­ta au­to­bio­gra­fía, “The Art of the Deal”, real­men­te es­cri­ta por Tony Sch­wartz. Pe­ro Trump ha en­con­tra­do que es po­lí­ti­ca­men­te ren­ta­ble “sal­var” cier­tos em­pleos, por ejem­plo, los de em­pre­sas ma­nu­fac­tu­re­ras que mu­dan ope­ra­cio­nes a Mé­xi­co. Re­cien­te­men­te se va­na­glo­rió de ha­ber lo­gra­do la can­ce­la­ción de una in­ver­sión de Ford en San Luis Po­to­sí que ha­bría crea­do 2 mil 800 em­pleos di­rec­tos y de for­zar a la em­pre­sa a ha­cer una in­ver­sión en Mi­chi­gan que ge­ne­ra­rá 700 pues­tos de tra­ba­jo.

¿Qué tan im­por­tan­tes son pa­ra la economía es­ta­dou­ni­den­se es­tos 700 em­pleos? Paul Krug­man se­ña­la­ba el mis­mo 6 de enero en el New York Ti­mes que ca­da día se pro­du­cen en Es­ta­dos Uni­dos 75 mil des­pi­dos, 1.5 mi­llo­nes al mes. Por eso es tan fá­cil pa­ra los me­dios pre­sen­tar his­to­rias de per­so­nas des­pe­di­das por las ra­zo­nes que uno quie­ra, in­clui­da la glo­ba­li­za­ción.

Lo que no se di­ce, sin em­bar­go, es que ca­da día se ge­ne­ran tam­bién 75 mil con­tra­ta­cio­nes y un po­co más. La economía de la Unión Ame­ri­ca­na, con 145 mi­llo­nes de em­pleos, su­mó en di­ciem­bre 156 mil nue­vos em­pleos, una vez des­con­ta­dos los des­pi­dos. Por eso la ta­sa de de­socu­pa­ción es­ta­dou­ni­den­se, de 4.7%, es una de las más ba­jas de los paí­ses desa­rro­lla­dos.

Tra­tar de sal­var em­pleos eli­mi­na­dos por un cam­bio de pa­ra­dig­ma, co­mo los del Ups­tart Crow, es un es­fuer­zo con­de­na­do al fra­ca­so. Lo mis­mo ocu­rri­rá con los con­ta­dos em­pleos que Trump res­ca­te en la in­dus­tria au­to­mo­triz. En una economía abier­ta, la pro­duc­ción in­ten­si­va en mano de obra no tie­ne futuro en paí­ses con al­tos ni­ve­les sa­la­ria­les. Si se obli­ga a las em­pre­sas a can­ce­lar sus in­ver­sio­nes en Mé­xi­co, las lí­neas de pro­duc­ción en Es­ta­dos Uni­dos se­rán al­ta­men­te au­to­ma­ti­za­das. Ce­rrar la economía a to­do el co­mer­cio internacional, por otra par­te, ge­ne­ra­ría una nue­va gran de­pre­sión mun­dial.

Trump no lo en­tien­de y fes­te­ja con bom­bo y pla­ti­llo la crea­ción de 700 em­pleos en Mi­chi­gan en un lap­so de años. No se da cuen­ta que la economía es­ta­dou­ni­den­se, cuan­do es­tá sa­na, pierde y ga­na 75 mil em­pleos to­dos los días.

Sha­kes­pea­re

Ro­bert Gree­ne, un dra­ma­tur­go in­glés del si­glo XVI con tí­tu­los de Cam­brid­ge y Ox­ford, cues­tio­nó al jo­ven ac­tor Wi­lliam Sha­kes­pea­re, “un cuer­vo pre­sun­tuo­so”, por pre­ten­der es­cri­bir obras de tea­tro sin ins­truc­ción uni­ver­si­ta­ria. Tam­bién él que­ría man­te­ner su empleo pe­se a un cam­bio de pa­ra­dig­ma.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico

© PressReader. All rights reserved.