El in­cier­to fu­tu­ro del Sol Az­te­ca

los ma­los re­sul­ta­dos del PRD el pa­sa­do 1 de ju­lio lle­va­ron al par­ti­do a bus­car una re­no­va­ción co­mo ac­to de su­per­vi­ven­cia, sin em­bar­go, la fal­ta de uni­dad pre­va­le­ce ya que por un la­do es­tán los militantes que quie­ren re­cons­truir sobre lo que que­da y por el

Reporte Indigo Nacional - - PORTADA - POR eduar­do Buen­día @ebuen­diad

Los ma­los re­sul­ta­dos del PRD el pa­sa­do 1 de ju­lio lle­va­ron al par­ti­do a bus­car una re­no­va­ción co­mo ac­to de su­per­vi­ven­cia, sin em­bar­go, la fal­ta de uni­dad pre­va­le­ce ya que por un la­do es­tán los militantes que quie­ren re­cons­truir sobre lo que que­da y por el otro quie­nes abo­gan por di­sol­ver el ins­ti­tu­to po­lí­ti­co y arran­car de ce­ro

Au­nos me­ses de que el Par­ti­do de la Re­vo­lu­ción De­mo­crá­ti­ca (PRD) cum­pla tres dé­ca­das de su fundación, de­be­rá atra­ve­sar una de las prue­bas más com­pli­ca­das de su historia.

El 2 y 3 de mar­zo, los in­te­gran­tes del Sol Az­te­ca de­fi­ni­rán en su Con­gre­so Na­cio­nal si se­guir con los mis­mos prin­ci­pios y em­ble­mas, o si re­fun­dan su ins­ti­tu­to po­lí­ti­co.

Pe­ro más allá de una po­si­ble trans­for­ma­ción, el exa­men más difícil de apro­bar se­rá el de al­can­zar un acuer­do.

Aun­que en su in­te­rior hay un pac­to de eli­mi­nar a las co­rrien­tes in­ter­nas, to­da­vía que­dan los re­sa­bios de és­tas. Lo cier­to es que en sus dis­tin­tos li­de­raz­gos no hay un con­sen­so pa­ra de­fi­nir lo que vie­ne pa­ra el pe­rre­dis­mo, por el con­tra­rio, exis­ten pos­tu­ras muy di­fe­ren­tes acer­ca de su fu­tu­ro.

Los mo­men­tos cum­bre del PRD se ven ca­da vez más le­ja­nos. El pri­me­ro fue su na­ci­mien­to en ma­yo de 1989. Su apa­ri­ción cim­bró la vi­da de­mo­crá­ti­ca del país. De la mano de lí­de­res co­mo Cuauh­té­moc Cár­de­nas, Por­fi­rio Mu­ñoz Le­do e Ifi­ge­nia Mar­tí­nez el Sol Az­te­ca sur­gió co­mo una al­ter­na­ti­va pa­ra una ciu­da­da­nía mo­les­ta y con des­con­fian­za ha­cia los go­bier­nos priis­tas.

Su de­ter­mi­na­ción lle­vó al par­ti­do ama­ri­llo a con­ver­tir­se en una opo­si­ción de iz­quier­da y en un ins­ti­tu­to que in­cluía las vo­ces de di­ver­sos sec­to­res de la po­bla­ción, al­gu­nos de ellos los más des­fa­vo­re­ci­dos.

Con Cuauh­té­moc Cár­de­nas en la dé­ca­da de los 90 y con An­drés Ma­nuel Ló­pez Obra­dor ya en los pri­me­ros años del si­glo XXI, se con­vir­tie­ron en una de las prin­ci­pa­les fuer­zas po­lí­ti­cas del país, que­dan­do­muy­cer­ca­dea­rre­ba­tar­le

el 2 y 3 de mar­zo los in­te­gran­tes del Sol Az­te­ca de­fi­ni­rán en su con­gre­so na­cio­nal si se­guir con los mis­mos prin­ci­pios y em­ble­mas o si re­fun­dan su ins­ti­tu­to po­lí­ti­co des­de ce­ro

La ago­nía del PRD que­dó ma­ni­fies­ta en las elec­cio­nes del año pa­sa­do, en las cua­les es­tu­vie­ron cer­ca de que­dar­se sin re­gis­tro ade­más de per­der su bas­tión his­tó­ri­co más im­por­tan­te: la Ciu­dad de Mé­xi­co

la Pre­si­den­cia al PAN en el 2006.

Sin em­bar­go, esos epi­so­dios só­lo que­dan en el re­cuer­do de al­gu­nos de sus di­ri­gen­tes y sim­pa­ti­zan­tes. El de­bi­li­ta­mien­to del par­ti­do que­dó de ma­ni­fies­to en las elec­cio­nes del año pa­sa­do, en las cua­les es­tu­vie­ron cer­ca de que­dar­se sin re­gis­tro, ade­más de per­der su bas­tión his­tó­ri­co más im­por­tan­te: la Ciu­dad de Mé­xi­co, la cual Mo­re­na ga­nó con una am­plia ven­ta­ja.

El de­cli­ve de su po­pu­la­ri­dad tam­bién se de­mos­tró des­pués de la sa­li­da de Ló­pez Obra­dor de sus fi­las pa­ra fun­dar el par­ti­do Mo­vi­mien­to de Re­ge­ne­ra­ción Na­cio­nal con el que ac­ce­dió a la si­lla pre­si­den­cial y el cual ter­mi­nó por hun­dir en las som­bras al Sol Az­te­ca, lle­ván­do­se a mu­chas de sus fi­gu­ras más im­por­tan­tes.

Aho­ra, só­lo en con­jun­to con el PAN, el PRD lo­gró ob­te­ner al­gu­nas gu­ber­na­tu­ras co­mo el her­mano me­nor en el fren­te que con­for­ma­ron, mis­mas que se tam­ba­lea­ron, pues la má­qui­na mo­re­nis­ta fue im­pa­ra­ble el pa­sa­do 1 de ju­lio.

Las rup­tu­ras, las des­ban­da­das y los des­en­cuen­tros han si­do la mar­ca de es­te par­ti­do en sus úl­ti­mos años.

Pa­ra re­na­cer, ten­drá que echar mano de la in­clu­sión de to­das sus vo­ces y de­fi­nir un nue­vo rum­bo que le per­mi­ta vol­ver a fi­gu­rar co­mo una de las prin­ci­pa­les fuer­zas de la po­lí­ti­ca de es­te país.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico

© PressReader. All rights reserved.