DA­VID GUETTA HA­BLA CON ME­TRO SO­BRE SU NUE­VO DIS­CO

Con una pa­ra­di­sía­ca vis­ta a la pla­ya des­de un pi­so 28 en un ho­tel de Mia­mi Beach, tu­vi­mos la opor­tu­ni­dad de sen­tar­nos a con­ver­sar con el mul­ti­fa­cé­ti­co pro­duc­tor, DJ y mú­si­co fran­cés, so­bre el fu­tu­ro de la mú­si­ca elec­tró­ni­ca y el lan­za­mien­to de su nue­vo ál

Metro (Nicaragua) - - PORTADA - MA­RÍA EU­GE­NIA GINÉS

Su nue­vo ál­bum “7” de­ja ver la ha­bi­li­dad de Guetta pa­ra pro­du­cir ‘cros­so­vers’ de la mú­si­ca dan­ce con di­fe­ren­tes gé­ne­ros. “7” in­clu­ye co­la­bo­ra­cio­nes con gran­des nom­bres de la mú­si­ca, co­mo Jus­tin Bei­ber, An­ne-ma­rie, el co­lom­biano J. Bal­vin.

El pre­mia­do pro­duc­tor de 51 años, na­ci­do en Pa­rís, es co­no­ci­do por sus co­la­bo­ra­cio­nes con sú­per es­tre­llas del pop y el hip-hop, y es­te ál­bum les ha­ce jus­ti­cia.

Es­te es tu sép­ti­mo ál­bum de es­tu­dio, de ahí el tí­tu­lo “7”. ¿Exis­te al­gún otro sig­ni­fi­ca­do de­trás del tí­tu­lo?

–El sie­te es co­mo un nú­me­ro má­gi­co pa­ra mí. En pri­mer lu­gar, na­cí en un día 7 (7 de no­viem­bre). Es una sen­sa­ción de es­tar com­ple­to en es­ta eta­pa de mi vi­da; hay sie­te días en la se­ma­na. Sie­te días pa­ra crear el mun­do, y me gus­ta la idea de te­ner un ci­clo com­ple­to.

La pri­me­ra par­te de ál­bum es pop, y lue­go es­tá la par­te de Jack Back (elec­tró­ni­ca), que es más co­mo vol­ver a lo que es­ta­ba ha­cien­do cuan­do em­pe­cé, por eso creo que es un ci­clo com­ple­to. Esa se­gun­da par­te es más mú­si­ca hou­se.

Es un ál­bum lar­go; 15 pis­tas con un ar­coí­ris de es­tre­llas, y co­mo tú bien men­cio­nas, 12 adi­cio­na­les de hou­se, con Jack Back. ¿Cuán­to tiem­po lle­vas tra­ba­jan­do en es­te pro­yec­to?

–El ál­bum pop, un año y me­dio y el otro, 4 me­ses. No es ne­ce­sa­ria­men­te más fá­cil (el elec­tró­ni­co), pe­ro es más rá­pi­do, por­que no de­pen­do de los can­tan­tes o de los com­po­si­to­res, soy yo so­lo crean­do beats.

Tie­nes gran­des nom­bres, co­mo los has te­ni­do en el pa­sa­do... tus co­la­bo­ra­cio­nes con Sia y Nic­ki Mi­naj son fa­mo­sos a ni­vel mun­dial; aquí cuen­tas con Ja­son Du­re­lo, Jus­tin Bei­ber, An­ne-ma­rie... ¿Qué tan di­fí­cil es coor­di­nar tan­tas es­tre­llas gran­des? ¿Es­cu­chan el nom­bre “DA­VID GUETTA” y co­rren ha­cia la opor­tu­ni­dad?

– ¡Es muy di­fí­cil! To­dos es­tán muy ocu­pa­dos, to­dos tie­nen su ego, ca­da uno tie­ne su pro­pio gus­to. Así que no, no es tan fá­cil. Real­men­te se tra­ta de la mú­si­ca. Na­die va a sal­tar al es­tu­dio so­lo por­que soy yo. Tie­nen que amar el dis­co y, por su­pues­to, mien­tras más ar­tis­tas ten­gas, más com­pli­ca­do se­rá el pro­ce­so. ¡Es más com­pli­ca­do y se vuel­ve to­do real­men­te lo­co!

¿Eso fue lo más com­pli­ca­do pa­ra ter­mi­nar es­te pro­yec­to?

–Sí, pro­ba­ble­men­te. Por­que, es lo que te es­ta­ba di­cien­do, cuan­do es­toy ha­cien­do el dis­co de Jack Back, so­lo yo crean­do beats. No de­pen­do de na­die. No es que sea más fá­cil, pe­ro tam­po­co ten­go la pre­sión de te­ner que ha­cer un dis­co exi­to­so. La úni­ca pre­sión es de­cir “¿un DJ lo va a to­car?” y yo soy DJ, así que sé lo que quie­ro to­car.

Di­cen que la mú­si­ca es el len­gua­je uni­ver­sal... El EDM (elec­tro­nic dan­ce mu­sic) siem­pre ha si­do in­no­va­dor, pe­ro en es­te pro­yec­to; por ejem­plo, co­la­bo­ras con el can­tan­te de re­gue­tón co­lom­biano, J. Bal­vin en dos can­cio­nes y tam­bién par­ti­ci­pó en el pro­ce­so de com­po­si­ción de es­tas. ¿Có­mo ves es­ta fu­sión con la mú­si­ca ur­ba­na la­ti­na?

–Creo que el EDM siem­pre fue muy po­pu­lar en Amé­ri­ca La­ti­na. He es­ta­do re­co­rrien­do La­ti­noa­mé­ri­ca por mu­chos años y siem­pre fue in­creí­ble. Y creo que el en­fo­que no es tan di­fe­ren­te; es so­lo que­rer sen­tir­se fe­liz, sen­tir­se sexy y ce­le­brar. El re­gue­tón es mú­si­ca de bai­le, es­tá he­cha pa­ra bai­lar, quie­res mo­ver las ca­de­ras, de eso se tra­ta... Pa­ra mí no es una lo­cu­ra co­la­bo­rar, es una co­la­bo­ra­ción na­tu­ral.

Pue­do ima­gi­nar que la adre­na­li­na de un pú­bli­co en vi­vo es in­su­pe­ra­ble, pe­ro ¿có­mo com­pa­ras una pre­sen­ta­ción en vi­vo con es­tar en el es­tu­dio? ¿Qué pue­de es­pe­rar tu au­dien­cia en un es­pec­tácu­lo en vi­vo?

–En reali­dad to­do es­tá co­nec­ta­do pa­ra mí; quie­ro de­cir, to­do el mun­do es di­fe­ren­te. Co­men­cé co­mo DJ y lue­go me con­ver­tí en pro­duc­tor, así que, pa­ra mí, lo que más me mo­ti­va en el es­tu­dio es esa sen­sa­ción de que no pue­do es­pe­rar a to­car es­te dis­co y ver la reac­ción. Así que siem­pre me es­toy ima­gi­nan­do có­mo se­rá cuan­do lo pon­ga en vi­vo. Así que es­tá muy co­nec­ta­do. Lo que me mo­ti­va a tra­ba­jar esas lar­gas ho­ras en el es­tu­dio es ima­gi­nar­me en el es­ce­na­rio de­jan­do caer el ál­bum. Al­gu­nas per­so­nas me pre­gun­tan “¿vas a ha­cer es­to to­da tu vi­da, cuan­do ten­gas 60 años?” Tal vez... es cier­to que po­dría ser so­lo un pro­duc­tor, pe­ro se­ría mu­cho me­nos emo­cio­nan­te.

¿Có­mo ves el fu­tu­ro del EDM en tér­mi­nos de evo­lu­ción?

– Creo que la gen­te siem­pre que­rrá bai­lar, y la pre­gun­ta más bien es ‘¿qué los ha­ce bai­lar?’. Así que ya sa­bes, el EDM es­tá uni­do a cier­to so­ni­do, pe­ro an­tes de que exis­tie­ra el EDM, exis­tía el hou­se, el techno y la mú­si­ca hou­se era muy, muy fuer­te; no se tra­ta de có­mo se lla­ma. Es­to es to­do mú­si­ca de bai­lar y eso nun­ca mo­ri­rá. Ha­bía dis­co, ha­bía funk, ha­bía hou­se. El EDM o co­mo quie­ras lla­mar­lo, y el re­gue­tón, tam­bién son bai­le.

“La pri­me­ra par­te de ál­bum es pop, y lue­go es­tá la par­te de Jack Back (elec­tró­ni­ca), que es más co­mo vol­ver a lo que es­ta­ba ha­cien­do cuan­do em­pe­cé, por eso creo que es un ci­clo com­ple­to”.

|COR­TE­SÍA

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