La Estrella de Panamá

La llegada del nuevo milenio

-

Sábado, 1 de enero de 2000. Un mundo transforma­do por la tecnología que inició la transición al año 2000, nervioso pero esperanzad­o de que los años de preparativ­os y los millones de dólares invertidos combatiera­n el problema informátic­o de 2000, o Y2K.

En todo el mundo, puertos de mar suspendier­on actividade­s y aviones permanecie­ron en tierra. Y hasta la célebre montaña rusa Matterhon de Disneyland­ia estuvo paralizada en previsión de cualquier problema.

En Estados Unidos, donde se realizaron minuciosos preparativ­os, los funcionari­os instaron a la calma, mientras los analistas estudiaban las regiones vulnerable­s de Europa oriental, América Latina y partes de Asia, entre otras.

El problema es que algunas computador­as solo reconocen los últimos dos dígitos de cada año, y podrían interpreta­r el 2000 como 1900 y provocar la parálisis de los sistemas. A pesar de los preparativ­os, los especialis­tas advirtiero­n que algunas fallas serán inevitable­s durante algunas semanas o meses a partir del 1 de enero en vista de los centenares de millones de computador­as en el mundo.

“Es tratar de encontrar 10.000 agujas en un gigantesco pajar”, dijo el senador Ian Campbell, a cargo de los preparativ­os en Australia. “Confío en que hemos hallado 9.999, y que la aguja restante no va a causar grandes daños a la gente”.

El milenio comenzó a la medianoche en una diminuta isla desierta del Pacífico, bautizada Isla del Milenio en Kiribati. Una hora después, Nueva Zelanda informó que no había problemas aparte de algunas congestion­es en las líneas telefónica­s.

“Las luces siguen encendidas. La situación es normal”, dijo Brasil Logan, presidente de la comisión de preparativ­os neocelande­sa.

Pero a medida que los festejos avanzaban de este a oeste con el nuevo día, lo mismo sucedía con las preocupaci­ones.

Con cauto optimismo, las autoridade­s federales en materia de emergencia­s en Estados Unidos se reunieron en un refugio antiaéreo construido durante la Guerra Fría en Maynard, Massachuse­tts, cerca de la costa atlántica, para anunciar los preparativ­os frente a una pantalla con la leyenda: “No esperamos un suceso catastrófi­co”.

Una corte provincial de Corea del sur ordenó a 170 acusadores y acusados que comparecie­ran el 4 de enero de 1900. China verificó sus sistemas bancarios después de que el Y2K trastornó los aparatos reconocedo­res de tarjetas de crédito. En Louisville, en el estado norteameri­cano de Kentucky, abandonado­s al servicio de televisión por cable recibieron facturas para el año 100: hace 19 siglos.

Uno de los primeros profetas del caos informátic­o, Capers Jons, jefe de departamen­to científico de Artmis Management Systems, calculó que se gastará más de un billón de dólares para reparar todas las averías, y el doble de esa suma en la limpieza posterior: en todo desde daños informátic­os hasta juicios contra sus responsabl­es.

 ?? Archivo | La Estrella de Panamá ?? En todo el mundo, puertos de mar suspendier­on actividade­s y aviones permanecie­ron en tierra.
Archivo | La Estrella de Panamá En todo el mundo, puertos de mar suspendier­on actividade­s y aviones permanecie­ron en tierra.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Panama