¡CUI­DA­DO CON EL BRI­LLO EN ES­TAS FIES­TAS!

Mujer (Panama) - - Entre Bambalinas -

Un año más y de nue­vo se ave­ci­nan las fies­tas de fin de año, fe­chas es­pe­cia­les en las que to­dos, sin ex­cep­ción, nos es­for­za­mos por po­ner­nos nues­tras me­jo­res ga­las pa­ra des­pe­dir el año y dar ini­cio a otro nue­vo. Y es en ese afán de im­pre­sio­nar y de bri­llar que a ve­ces nos pa­sa­mos de emo­ción y es­to nos lle­va a es­tre­llar­nos, en lu­gar de ser es­tre­llas.

Sí , así es, las fies­tas de fin de año son fe­chas en las que se per­mi­ten los bri­llos, las len­te­jue­las, los do­ra­dos, los pla­tea­dos y to­do aque­llo que ge­ne­ral­men­te te­ne­mos que con­tro­lar con ma­yor cau­te­la. Pe­ro ¡ojo! Si se lo quie­ren po­ner to­do jun­to, o si no se mi­ran al es­pe­jo an­tes de sa­lir (o al mo­men­to de ele­gir­lo), pue­den lle­gar a pa­re­cer una bo­la caí­da del ár­bol de Na­vi­dad.

Les voy a dar al­gu­nos con­se­jos pa­ra tra­tar de evi­tar caer en ese ti­po de erro­res:

En pri­mer lu­gar, y lo más im­por­tan­te es que sea lo que sea que de­ci­dan po­ner­se, lo lle­ven con se­gu­ri­dad. Si es­tán du­dan­do acer­ca de al­go que se van a po­ner, es por­que pro­ba­ble­men­te no es lo que más les fa­vo­re­ce y lo van a trans­mi­tir. Es una épo­ca pa­ra atre­ver­se, pe­ro hay que ha­cer­lo con sen­ti­do co­mún.

Por fa­vor, ¡bus­quen un es­pe­jo en su ca­sa y mí­ren­se!, ob­ser­ven su cuer­po y de­tec­ten qué par­tes quie­ren po­ten­ciar y mos­trar, y cuá­les desean es­con­der o di­si­mu­lar, ya que al tra­tar­se de “looks” lla­ma­ti­vos y atre­vi­dos, de­ben ju­gar bien pa­ra que el fo­co de la mi­ra­da se con­cen­tre so­lo don­de us­te­des quie­ren.

Una vez que ha­yan de­tec­ta­do qué par­tes po­ten­ciar y cuá­les di­si­mu­lar, bus­quen “looks” que cum­plan esa fun­ción. Si lo que quie­ren real­zar son las pier­nas, de­ben con­se­guir al­go cor­to, o con al­gu­na trans­pa­ren­cia; si, por el con­tra­rio, las quie­ren di­si­mu­lar, op­ten por ves­ti­dos o fal­das lar­gas y con vue­lo.

Re­cuer­den que los bri­llos agran­dan, así que en aque­llas par­tes del cuer­po don­de de­ci­dan usar­lo (bien sean pla­tea­dos, me­ta­li­za­dos o len­te­jue­jas), no so­lo lla­ma­rán la aten­ción , sino que ade­más su per­cep­ción se­rá más gran­de o an­cha de lo que nor­mal­men­te es.

En­ton­ces, si quie­ren pa­re­cer es­ti­li­za­das, pe­ro aun así quie­ren usar len­te­jue­las, les acon­se­jo que bus­quen co­lo­res os­cu­ros co­mo ne­gro, bron­ce os­cu­ro, ma­rrón os­cu­ro... to­dos es­tos to­nos les afi­na­rán la si­lue­ta. Si es po­si­ble, tra­ten de bus­car una ta­lla que les que­de có­mo­da, y no se en­fun­den en una ta­lla de­ma­sia­do ajus­ta­da, por­que eso sim­ple­men­te las ha­rá pa­re­cer con unos ki­los ex­tras.

No nos po­de­mos ol­vi­dar de que en es­tas fies­tas uno co­me y be­be mu­cho, así que si el ves­ti­do les que­da muy ajus­ta­do, en el me­dio de la no­che co­rren el ries­go de que al­gu­na cos­tu­ra ¡em­pie­ce a ce­der!

Bro­mas apar­te, eli­jan siem­pre la ta­lla que les co­rres­pon­da y no com­pren al­go más pe­que­ño con el fir­me pro­pó­si­to de ba­jar de pe­so an­tes de te­ner que usar­lo, por­que co­rren el ries­go de que eso no su­ce­da.

La elec­ción de los ac­ce­so­rios es su­ma­men­te im­por­tan­te. Fí­jen­se bien en el ti­po de ves­ti­do o “look” que han ele­gi­do: si el “look” de por sí ya es muy re­car­ga­do, con pe­dre­ría o mu­cho bri­llo, tra­ten de bus­car za­pa­tos y car­te­ra más sen­ci­llos; ade­más uti­li­cen ac­ce­so­rios fi­nos y no muy re­car­ga­dos. Si, por el con­tra­rio, han ele­gi­do un atuen­do de cor­te sim­ple, en­ton­ces pue­den ju­gar con za­pa­tos y bol­sos más re­car­ga­dos y po­ner­se al­gún ac­ce­so­rio (pen­dien­tes, pul­se­ras, etc.) más fuer­tes e im­por­tan­tes.

Pe­ro, ¡por fa­vor! No quie­ran po­ner­se to­do, no quie­ran que to­do en su “look” sea lla­ma­ti­vo, por­que eso so­lo en­su­cia el “out­fit”, y el re­sul­ta­do es que na­da de lo que lle­ven luz­ca.

Y por úl­ti­mo, pe­ro no me­nos im­por­tan­te, los co­lo­res. Sí, ya sa­be­mos que es Na­vi­dad, pe­ro en­ten­da­mos que el ver­de y ro­jo son una com­bi­na­ción de co­lo­res muy na­vi­de­ña, pe­ro ex­clu­si­va de la de­co­ra­ción... ¡No se les va­ya a ocu­rrir usar es­ta fu­sión de co­lo­res en sus “looks”! Si lo ha­cen, co­rren el ries­go de que al­guien las con­fun­da con un re­ga­lo na­vi­de­ño y las co­lo­que ba­jo el ár­bol de Na­vi­dad.

Y con es­to yo tam­bién apro­ve­cho pa­ra des­pe­dir el año y desear­les a to­dos que pa­sen unas muy fe­li­ces fies­tas y que ten­gan un ini­cio de año ma­ra­vi­llo­so. Pe­ro so­bre to­do... ¡que luz­can co­mo es­tre­llas en sus even­tos!■

OL­GA RE­CIO @ol­ga.re­cio www.ol­ga­re­cio.com

Di­se­ña­do­ra, em­pre­sa­ria, con­sul­to­ra, ma­má y so­bre to­do mu­jer. Ciu­da­da­na del mun­do, aman­te del ar­te y de la cul­tu­ra. "Vis­te vul­gar y so­lo ve­rán el ves­ti­do, vis­te ele­gan­te yve­rán a la mu­jer".

Newspapers in Spanish

Newspapers from Panama

© PressReader. All rights reserved.