PA­PÁ PRE­SEN­TE

El se­gun­do fo­ro de re­vis­ta Mu­jer se ba­só en la im­por­tan­cia del rol del pa­dre en la crian­za y có­mo in­vo­lu­crar­lo en la mis­ma.

Mujer (Panama) - - Evento -

El rol del pa­dre es fun­da­men­tal pa­ra la for­ma­ción y el desa­rro­llo emo­cio­nal y fí­si­co del ni­ño. Su pa­pel va más allá de aque­lla fi­gu­ra que se en­car­ga de lle­var el sus­ten­to a ca­sa. Hoy los pa­pás de­ben acom­pa­ñar a las ma­más en el cui­da­do y es­ta­ble­cer una re­la­ción sa­lu­da­ble con sus hi­jos. Al igual que el rol ma­terno, el pa­terno es fun­da­men­tal pa­ra el buen fun­cio­na­mien­to de to­do el sis­te­ma fa­mi­liar y pa­ra el bie­nes­tar de to­dos sus miem­bros. Que pa­pá se in­vo­lu­cre en la crian­za de sus pe­ques y es­ta­blez­ca víncu­los con ellos tam­bién ayu­da a la di­ná­mi­ca de la so­cie­dad, ya que es­to su­po­ne un avan­ce pa­ra la

igual­dad de gé­ne­ro, por lo que es­ta si­tua­ción con­lle­va gran­des be­ne­fi­cios pa­ra to­dos.

Así que­dó evi­den­cia­do en el se­gun­do fo­ro de re­vis­ta Mu­jer de­no­mi­na­do “Có­mo in­vo­lu­crar a los pa­dres en la crian­za de los hi­jos”, el cual se reali­zó el pa­sa­do 13 de ju­nio en el ho­tel Rian­de Con­ti­nen­tal.

El fo­ro con­tó con un pa­nel de lu­jo. Uno de los ex­po­si­to­res fue el es­cri­tor pa­na­me­ño Mi­guel Esteban Gon­zá­lez, quien es pa­dre de cin­co, en­tre jó­ve­nes y ado­les­cen­tes: Mi­guel An­to­nio, de 20; An­drea Mi­che­lle, de 17; Juan Da­vid, de 12; Ni­co­le, de 15, y Ab­diel, de 13 años.

El es­cri­tor ma­ni­fes­tó que cuan­do los pro­ge­ni­to­res se se­pa­ran, el pa­pá pue­de se­guir pre­sen­te en la crian­za de sus hi­jos. Pa­ra ello, es ne­ce­sa­rio que pon­ga to­dos sus es­fuer­zos en dar­les tiem­po de ca­li­dad, ya que qui­zás no ha­ya la mis­ma can­ti­dad. En su ca­so, tu­vo a sus hi­jos en tres ma­tri­mo­nios (cría a los dos hi­jos de su pa­re­ja ac­tual, a quie­nes con­si­de­ra co­mo pro­pios) y su cla­ve pa­ra es­tar pre­sen­te es dar­le prio­ri­dad a ellos. “En lu­gar de ir­me los fi­nes de se­ma­na a to­mar cer­ve­za con mis ami­gos, sal­go con mis hi­jos; o en vez de ir­me a al­mor­zar con mis com­pa­ñe­ros, re­co­jo a mis hi­jos en la es­cue­la. Aho­ra es el tiem­po de ellos, por­que cuan­do cre­cen esos mo­men­tos son los que re­cuer­dan y agra­de­cen”.

El pre­sen­ta­dor de te­le­vi­sión Ri­car­do Ja­ra­mi­llo fue otro de los pa­ne­lis­tas in­vi­ta­dos. La pa­ter­ni­dad le lle­gó al pre­sen­ta­dor a los 23 años, por pri­me­ra vez, cuan­do na­ció su hi­ja Va­len­ti­na Mi­che­lle (que hoy tie­ne 15 años). On­ce años des­pués lle­gó Mat­tías An­dré (hoy de 4).

Ri­car­do ase­gu­ró que ser pa­pá fue lo que tra­jo es­ta­bi­li­dad. “Fui pa­dre muy tem­prano. Co­mo jo­ven se co­me­ten erro­res, y la ma­du­rez no es pre­ci­sa­men­te lo que guía la con­duc­ta ha­bi­tual; pe­ro la lle­ga­da de mi hi­ja Va­len­ti­na cam­bió mi vi­da y me en­se­ñó a tra­ba­jar en un pro­yec­to de vi­da, que no te­nía. Mis prio­ri­da­des cam­bia­ron y apren­dí a ver a tra­vés de sus ojos, de su fu­tu­ro”, co­men­tó.

Ed­ward Allen, uno de los DJ/Pro­du­cers más re­nom­bra­dos de la re­gión, con más de 20 años de ca­rre­ra, fue el ter­cer pa­ne­lis­ta del fo­ro. Ed­ward se con­vir­tió en pa­dre ha­ce seis años atrás, cuan­do na­ció su hi­jo Ce­dric Akim Allen Van­der Wall, y a par­tir de ese mo­men­to le cam­bió la vi­da, pa­ra bien. “Mis com­pa­ñe­ros me de­cían que se iba aca­bar mi ca­rre­ra, pe­ro yo fui pa' lan­te y aquí es­ta­mos”.

Ed­ward acon­se­jó a los pa­dres y ma­dres en­se­ñar­les va­lo­res a los hi­jos, a ser hu­mil­des, res­pe­tar a to­dos y ser ge­ne­ro­sos con las per­so­nas.

Ade­más de co­no­cer las ex­pe­rien­cias y con­se­jos de los pa­dres, los asis­ten­tes al fo­ro tam­bién pu­die­ron es­cu­char el la­do cien­tí­fi­co del te­ma. Pa­ra ello, es­tu­vo pre­sen­te la psi­có­lo­ga es­pe­cia­li­za­da en Te­ra­pia Fa­mi­liar y de Pa­re­jas, Marine Peyronnet, quien es co­lum­nis­ta de la re­vis­ta Mu­jer.

La psi­có­lo­ga, de ori­gen fran­cés, re­ve­ló que “el rol del pa­dre es real­men­te muy im­por­tan­te, y su pre­sen­cia no es op­cio­nal sino ne­ce­sa­ria”. Re­co­no­ció que pa­ra que los pa­dres es­tén pre­sen­tes, es­tos de­ben lu­char con­tra los es­te­reo­ti­pos y mi­tos de la so­cie­dad pa­triar­cal, que pro­po­nen que el pa­dre es el que pro­vee y la ma­dre la que cui­da. Lo im­por­tan­te es que se es­tán ha­cien­do avan­ces, se­ña­ló la psi­có­lo­ga, y hoy hay más pa­dres com­pro­me­ti­dos en la crian­za.

Ex­pli­có que uno de los efec­tos po­si­ti­vos de que el pa­dre es­té allí, es que los ni­ños va­ro­nes tie­nen iden­ti­fi­ca­ción con él y las ni­ñas di­fe­ren­cia­ción. Así, un ni­ño se iden­ti­fi­ca­rá con el hom­bre y di­rá que quie­re ser co­mo pa­pá, y la ni­ña no­ta­rá que es di­fe­ren­te a él.

La te­ra­peu­ta fa­mi­liar in­sis­tió en que el pa­pá pue­de es­tar pre­sen­te, in­clu­so des­de el em­ba­ra­zo, asis­tien­do a las cla­ses con la ma­má, acom­pa­ñán­do­la a las ci­tas mé­di­cas y ayu­dán­do­le a ele­gir las co­sas del be­bé. La psi­có­lo­ga ins­tó a los pa­dres a de­jar atrás la fi­gu­ra fuer­te, pa­ra apren­der a ex­pre­sar sus sen­ti­mien­tos a sus hi­jos y mos­trar­les su la­do más sen­si­ble.■

Miem­bros del cuer­po de la Po­li­cía de Ni­ñez y Ado­les­cen­cia fue­ron in­vi­ta­dos es­pe­cia­les.

Los asis­ten­tes re­ci­bie­ron pre­mios de los pa­tro­ci­na­do­res (Mul­ti­plast, Mos­qui­ve­la, ja­bón De­val, pro­duc­tos Glo­ria, Pa­pe­le­ría Ist­me­ña con su pro­duc­to Sua­ve y agen­cias Mot­ta).

Lu­cas Na­va­rro (maes­tro de ce­re­mo­nia) y Ri­car­do Ja­ra­mi­llo (pa­ne­lis­ta).

La psi­có­lo­ga Marine Peyronnet

Los pa­ne­lis­tas re­ci­bie­ron una pla­ca de re­co­no­ci­mien­to por su par­ti­ci­pa­ción.

Mi­guel Esteban Gon­zá­lez y Ed­ward Allen.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Panama

© PressReader. All rights reserved.