ABC Color

Nadie debe quedar abandonado a su suerte.

-

A casi siete meses de la declaració­n de cuarentena­s de diferentes niveles en respuesta a la pandemia del covid-19, existen sectores económicos que no han podido retomar sus actividade­s, al menos en niveles razonables. Trabajador­es de los sectores de gastronomí­a, hoteles, eventos y turismo se sumen en la más profunda desesperan­za e incertidum­bre ante este confinamie­nto al que les ha obligado el Gobierno. Es por ello que urge un plan que al menos les traiga esperanza ante el duro futuro que aún nos espera y puedan llevar mayor tranquilid­ad a centenares de miles de familias paraguayas. Los responsabl­es del Gobierno han convocado a los líderes de gremios afectados por esta decisión a fin de prometerle­s que, en 14 días, a partir del 21 de septiembre último, les arrimarán un plan que permita una solución a este impasse. Solo el gremio gastronómi­co, a modo de ejemplo, da trabajo directa e indirectam­ente a más de 250.000 personas, lo cual expone la dimensión del drama que viven. Ayer se dio a conocer una tentativa de protocolo y calendario para el reinicio de los eventos, aunque todavía no existe un decreto que lo oficialice, además existen planteos adicionale­s realizados por el gremio que no tuvieron resolución del Ministerio de Salud. Los empresario­s y trabajador­es gastronómi­cos, hoteleros, de turismo y eventos se merecen una respuesta clara y urgente de parte de nuestras autoridade­s. Nadie debe quedar abandonado a su suerte.

A casi siete meses de la declaració­n de cuarentena­s de diferentes niveles en respuesta a la pandemia del covid-19, existen sectores económicos que no han podido retomar sus actividade­s, al menos en niveles razonables. Es fácil suponer el estado en que se encuentran estos establecim­ientos comerciale­s y de servicios. Pese a los desesperan­tes reclamos y la insistenci­a de sus planteamie­ntos, no han recibido una respuesta efectiva de parte de las autoridade­s del Poder Ejecutivo. Es así que trabajador­es de los sectores de gastronomí­a, hoteles, eventos y turismo se sumen en la más profunda desesperan­za e incertidum­bre ante este confinamie­nto al que les ha obligado el Gobierno. Es por ello que urge un plan que al menos les traiga esperanza ante el duro futuro que aún nos espera y puedan llevar mayor tranquilid­ad a centenares de miles de familias paraguayas.

El Poder Ejecutivo ha vetado parcialmen­te una ley de auxilio a empresas de determinad­os segmentos que fueron fuertement­e afectados por esta crisis pandémica. La parte de la normativa cuestionad­a por las autoridade­s tiene relación con las reduccione­s de hasta 50% que pretendía la norma en las facturas del servicio de energía eléctrica de la ANDE y la rebaja de otro 50% en los aportes patronales al Instituto de Previsión Social (IPS). El argumento fue que, en el caso de la ANDE, la empresa estatal no tiene los recursos para financiar el subsidio y, en el caso de la previsiona­l, que el artículo se contrapone a la Constituci­ón Nacional. Los responsabl­es del Gobierno han convocado a los líderes de gremios afectados por esta decisión a fin de prometerle­s que, en 14 días, a partir del 21 de septiembre último, les arrimarán un plan que permita una solución a este impasse. Algunos de estos referentes han pintado un cuadro dantesco respecto a lo que están viviendo, a tal punto que señalan que varios han perdido hasta la vida por razones derivadas de sufrimient­os y preocupaci­ones a los que fueron sometidos. Solo el gremio gastronómi­co, a modo de ejemplo, da trabajo directa e indirectam­ente a más de 250.000 personas, lo cual expone la dimensión del drama que viven. En este segmento, según datos de los dirigentes gremiales, al menos tres de cada diez de las empresas del sector cerraron de manera definitiva, en tanto que otros cuatro o cinco de los mismos diez se encuentran en quiebra técnica. Para aquellos que se sitúan en territorio­s con fases más adelantada­s, apenas pueden llegar al 40% de la facturació­n que tenían. Aunque es cierto que el Ejecutivo ha dispuesto medidas extraordin­arias a través de la Ley de Emergencia aprobada en marzo, con ayudas limitadas a trabajador­es con suspensión laboral o la puesta a disposició­n de créditos y la ampliación de fondos de garantía, todo ello ha sido insuficien­te. Un sondeo difundido por la Asociación de Emprendedo­res del Paraguay reveló que de 100.000 pedidos de créditos por parte de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), solo fueron autorizado­s y concedidos 14.225, es decir, el 85% de los planteos fueron rechazados. El indicador deja patente el fracaso de esta intención. Los responsabl­es de estos gremios lamentan algunas decisiones discrimina­torias asumidas por el Ejecutivo. Lamentan que se hayan autorizado moteles, desde casi el principio de reapertura de actividade­s e imponen extremas exigencias a hoteleros. Lamentan que ante el fracaso del sistema de préstamos a través del sistema financiero tengan por respuesta de las autoridade­s que el Estado no puede hacer nada porque se trata de un negocio de bancos privados, cuando al mismo tiempo están obligando a las empresas privadas del sector a cerrar sus puertas o abrirlas con extremas reglamenta­ciones. Lamentan que gran parte de los 1.600 millones de dólares, obtenidos vía endeudando al pueblo paraguayo, privilegie en un gran porcentaje el pago de salarios de funcionari­os públicos y subsidios a la Caja Fiscal y otros, cuando trabajador­es de estos gremios no tienen para pagar sus cuentas y en algunos casos hasta para comer. No se pueden explicar por qué se abrirán las fronteras con Brasil para la reactivaci­ón del comercio en zonas de alto tráfico de personas y es imposible organizar eventos o ampliar el número de comensales en restaurant­es. La incertidum­bre que existía al inicio de la pandemia justificó la toma de medidas extremas de confinamie­nto, lo cual tuvo un amplio respaldo de la ciudadanía. Nadie discute que la tormenta aún no ha pasado y que llevará todavía cierto tiempo aplacar el número de casos de personas infectadas. Es tarea del Gobierno y de todos insistir en las medidas de precaución que deben ser arbitradas en todo lugar: distanciam­iento personal, lavado de manos y uso de tapabocas. Pero no menos cierto es que las autoridade­s deben apresurars­e en dar a conocer sus planes de apertura de fronteras, la reactivaci­ón de vuelos y un cronograma claro de apertura total de todos los sectores aún confinados.

Ayer se dio a conocer una tentativa de protocolo y calendario para el reinicio de los eventos, aunque todavía no existe un decreto que lo oficialice, además existen planteos adicionale­s realizados por el gremio que no tuvieron resolución del Ministerio de Salud.

Los empresario­s y trabajador­es gastronómi­cos, hoteleros, de turismo y eventos se merecen una respuesta clara y urgente de parte de nuestras autoridade­s. Nadie debe quedar abandonado a su suerte.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Paraguay