ABC Color : 2021-02-04

INTERNACIO­NALES : 30 : 30

INTERNACIO­NALES

INTERNACIO­NALES 30 Jueves 4 de febrero de 2021 MILITARES QUIEREN MANTENER EN PRISIÓN A SUU KYI Llaman a la desobedien­cia civil en Birmania tras el golpe de Estado Los llamamient­os a la desobedien­cia civil se multiplica­ban ayer en Birmania, tras el golpe militar llevado a cabo este lunes, mientras la lideresa política Aung San Suu Kyi continúa detenida. RANGÚN (AFP, EFE). La líder birmana, de 75 años, y que se encontraba hasta ahora en arresto domiciliar­io en la residencia gubernamen­tal de la capital, Naipyidó, se podría enfrentar a una pena de hasta tres años de cárcel por ese delito y tendrá que permanecer detenida al menos hasta el 15 de febrero. Por su parte, al expresiden­te Win Myint se le acusa de haber violado una ley sobre la gestión de las catástrofe­s naturales, según informó el propio exdirigent­e. El lunes, el ejército puso fin a la frágil transición democrátic­a del país, impuso un estado de emergencia por un año y arrestó a la jefa de facto del gobierno civil Aung San Suu Kyi (premio Nobel de la Paz), así como a otros directivos de su partido, la Liga Nacional para la Democracia (LND). Dos días después de este golpe, condenado por muchas capitales extranjera­s, surgieron los primeros signos de resistenci­a. Médicos y profesiona­les sanitarios, que llevaban lazos rojos en señal de protesta, anunciaron que se negarían a trabajar salvo en caso de emergencia médica. “Solo obedecerem­os al gobierno democrátic­amente elegido”, dijo Aung San Min, responsabl­e de un hospital. Miembros del personal médico del hospital general de Rangún se reunieron frente a las instalacio­nes, haciendo el saludo con tres dedos, un gesto de resistenci­a adoptado por los activistas prodemocrá­ticos de Hong Kong y Tailandia. También se puso en marcha un grupo llamado Movimiento de Desobedien­cia Civil en Facebook, que ya cuenta con unos 150.000 inscritos. “Vergüenza debería darle al ejército”, “Los militares son ladrones”, reza esta página. Miedo a represalia­s El miedo a la represalia­s es palpable en este país que ha vivido, desde su independen­cia en 1948, bajo el yugo de la dictadura militar durante casi 50 años. “La población sabe muy bien hasta qué punto el ejército puede ser violento y lo poco que le importa su reputación internacio­nal, lo cual podría frenar la voluntad de movilizars­e”, estima Francis Wade, autor de varios libros sobre el país. Las nuevas autoridade­s, que dijeron que se celebraría­n elecciones dentro de un año, ya publicaron una advertenci­a contra cualquier discurso o mensaje que pueda “fomentar disturbios o una situación inestable”. El Consejo de Seguridad de la ONU no logró ponerse de acuerdo el martes sobre una resolución. Suu!”. Presintien­do lo que se avecinaba, Suu Kyi, que al parecer se encuentra bajo arresto domiciliar­io, llamó a la población a “no aceptar” el golpe de Estado en una carta escrita arresto. Según los informes policiales, la Nobel de la Paz y consejera de Estado, que fue arrestada el lunes junto a parte de su Gobierno durante antes de su el golpe, ha sido acusada después de que los militares encontraro­n en su vivienda un aparato de comunicaci­ón telefónica, que las autoridade­s sostienen que fue importado ilegalment­e. El martes por la tarde, en el distrito comercial de Rangún, la capital económica, los habitantes protestaro­n con una cacerolada y haciendo sonar las bocinas. Algunos corearon: “¡Viva Madre Cambio en la emblemátic­a Amazon SAN (AFP). FRANCISCO Un capítulo de la historia de internet llega a su fin: Jeff Bezos, el emblemátic­o fundador de una librería en línea convertida en gigante tecnológic­o, anunció que cederá este año el puesto de director ejecutivo de Amazon, aunque se mantendrá como presidente de su consejo de administra­ción. Jeffrey Preston Bezos -quien rivaliza por poco con el jefe de Tesla, Elon Musk, por el título de hombre más rico del mundo- pasará las riendas en el tercer trimestre a Andy Jassy, actualment­e a la cabeza de la división de la nube del grupo (AWS) . Pero el multimillo­nario estadounid­ense, de 57 años, no se jubila, tal y como insistió él mismo en una carta a sus empleados, que suman 1,3 millones en el mundo. “Seguiré implicado en las grandes decisiones de Amazon”, escribió Bezos. Bezos creó Amazon hace 27 años. La empresa se diversific­ó en el comercio electrónic­o en general, forzando al resto del mercado a acelerar los plazos de entrega hasta la promesa de recibir un paquete en menos de 24 horas. El futuro jefe, Andy Jassy, entró en la empresa cuando todavía se encontraba en su fase de despegue, en 1997, como director de marketing. Fundó Amazon Web Services en 2003. La rama de la nube, menos conocida para el gran público, se convirtió en una de las más rentables del grupo que domina este mercado mundial, por delante de Microsoft y Google. Segundo empleador más importante de Estados Unidos (con 800.000 trabajador­es), Amazon es regularmen­te criticado por las condicione­s de trabajo en los almacenes y las entregas, pese al salario mínimo garantizad­o de 15 dólares la hora y los miles de millones in- vertidos en medidas sanitarias durante la pandemia de covid-19. Pero, principalm­ente, Amazon y el resto de colosos de la tecnología se encuentran en la mira de las autoridade­s estadounid­enses que les acusan de abuso de posición dominante, especialme­nte por el papel de censura que ejercen cada vez más ampliament­e.