Encuentro de pesos pesados
Los Patriots, con su ofensiva, y Seattle, con su defensa, lucharán hoy por el campeonato
Los Patriots buscan el cuarto título de su historia y primero desde 2005. Los Seahawks de Seattle quieren ser el primer equipo en repetir como campeón desde que Nueva Inglaterra lo hizo hace una década.
El duelo entre dos de los equipos más regulares de la campaña 2014 se plantea como un clásico entre una gran defensa (Seattle) contra un potente ataque (Nueva Inglaterra) a partir de hoy a las 7:30 p.m. en Arizona.
De acuerdo a lo mostrado en la campaña parecería que el destino del campeonato radica en el enfrentamiento entre estas unidades. Aquí revisamos los duelos más atractivos del Súper Bowl XLIX.
AVALANCHA DE PUNTOS. Rumbo al Super Bowl, los Patriots anotaron más de 30 puntos en siete partidos. En postemporada mantuvieron el ritmo, le endosaron 35 puntos a los Ravens y luego 45 a los Colts. El éxito de ese ataque se explica en el desempeño de Tom Brady y de su principal objetivo, el tight end Rob Gronkowski.
Tras una derrota apabullante ante Chiefs, en la cuarta fecha, el quarterback hizo una declaración que a estas alturas suena profética: “Tenemos calidad y siempre encontramos la manera de recuperarnos cuando pasamos tiempos difíciles”. Desde entonces Nueva Inglaterra apaleó a los Broncos, Lions, Bengals, Bears, Colts y Dolphins.
Su línea ofensiva en la que no hay un solo convocado al equipo ideal de la liga ha demostrado gran capacidad para proteger a su mariscal de campo
que sólo fue detenido detrás de la línea en 26 ocasiones, aunque no lucen tan dominantes a la hora de abrir espacio a sus running backs.
Cada semana, Gronkowski ha sido el foco de atención y las defensas trataron de anularlo con poco éxito. En la campaña regular acumuló 1,124 yardas, su mejor desempeño desde 2011, pero los números de Julian Edelman, 972 yardas avanzadas, y Brandon LaFell (953) demuestran que el ataque aéreo de los Patriots es tan amenazante como variado.
Por tierra, sin embargo, el panorama es distinto ya que apenas ocuparon el 18avo sitio en la liga en yardas acumuladas por abajo. Su mejor corredor fue Jonas Gray quien logró 412 en la campaña, 200 de ellas en el partido ante Indianápolis. En la ronda divisional la defensa de Ravens los limitó a 14 yardas por tierra pero en la segunda parte abandonaron el juego terrestre y armaron la mayor remontada de la historia de postemporada.
Uno de los duelos más espectaculares puede ser el que protagonicen Gronkowski y el safety de Seattle Kam Chancellor. El defensivo profundo no sólo es rápido sino que su potencia física lo habilita para competir con el poderoso tight end de Patriots. No obstante, ese no será la única confrontación ya que Edelman seguramente se las verá con Richard Sherman, quizá el mejor cornerback de la liga, especialista en anular receivers sin ayuda del safety, y Seattle todavía tiene otro profundo de calidad en Earl Thomas, que hace a esta área casi invulnerable.
Hace dos años, Pete Carroll declaró que durante su etapa como entrenador en la Universidad del Sur de Ca- lifornia se enfocó en preparar buenos cornerbacks. “Cuando tienes corners dominantes, puedes hacer muchas variantes con tu esquema”, dijo.
Al aplicar la receta al pie de la letra, parece que Seattle tiene ligera ventaja. No obstante hay que subrayar que ante Green Bay lograron irse arriba con poco más de un minuto y no pudieron detener a Aaron Rodgers, quien guió a su equipo al gol de campo del empate.
DETRÁS DE UNA ‘BESTIA’. Seattle tuvo el mejor ataque por tierra de la liga con 2,762 yardas, promedio de 5,3 por acarreo. Por supuesto, Marshawn Lynch , quien más que llevar la pelota parece enfocado en arrollar y machacar a las defensas, abre el camino y durante la campaña acumuló 1,306 yardas. Pero su ofensiva de opción, que permite a su mariscal leer la reacción de la defensa y decidir sobre la marcha si entrega el balón o lo corre él mismo le redituaron 849 yardas en los zapatos de Russell Wilson.
Wilson también se distingue por su capacidad para escaparse de la presión en situaciones de pase. Pero los Packers le cerraron los carriles y lo obligaron a pasar en la final de la NFC. La estrategia funcionó durante casi cuatro periodos pero se derrumbó en el tiempo extra cuando el pasador de hiló dos pases largos para eliminar a los Packers.
Antes, sin embargo, el mariscal de los Seahawks se vio errático, con poca confianza, propenso a fallar al grado de lanzar cuatro pases que fueron interceptados. En ese desempeño tuvo que ver la presión de Green Bay, que logró cinco capturas contra Wilson, algo que no se ve muy menudo por su habilidad para correr. En ese punto la comparación es desfavorable para Seattle.