El Nuevo Día

Huellas de Juana de Arco en Normandía

Esta heroína fue mucho más que un personaje crucial de la historia medieval de este lugar al noreste de Francia

- RAISA RIVAS ESPAÑOL Especial para De Viaje

De hereje a hechicera y heroína. De Juana de Arco todos saben que murió en la hoguera, pero efectivame­nte, aunque murió quemada, no pasó mucho tiempo sin ser reivindica­da, para considerar­la no solo un personaje importante de la historia medieval de Normandía, sino una santa.

Nos adentramos en Normandía (al noreste de Francia), en una excursión del Norwegian Prima, de Norwegian Cruise Line. El barco tenía a Le Havre como uno de sus puertos de visita en su viaje inaugural, que había zarpado desde Reykhavik, Islandia. No fue fácil escoger el tour, porque las opciones eran variadas e interesant­es, que incluían desde unas horas en París hasta visitar Honfleur o conocer de primera mano lugares emblemátic­os y las playas del histórico desembarco del “Día D”. Este desembarco logró que las tropas aliadas se adentraran en la costa francesa para iniciar la liberación de Europa Occidental ocupada por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Nuestro tour nos llevó a los Jardines de Monet, en Giverny, y más tarde a Rouen (Ruán), la fascinante capital de Normandía, fundada a orillas del Río Sena.

LA CAPITAL DE NORMANDÍA

En Rouen hay mucho que ver, tema de otro escrito, pero la historia de la ciudad está muy unida al nombre de Juana de Arco. De los varios lugares relacionad­os con ella, el más visitado es la Iglesia Santa Juana de Arco. Ubicada en medio de la Plaza du Vieux-Marché, tiene en su exterior una cruz que identifica el lugar exacto donde la quemaron viva en la hoguera.

De la iglesia, David nuestro guía, nos había adelantado que era una curiosidad, y que era imposible no verla, desde las callejuela­s cercanas de Rouen, llenas de tiendas y restaurant­es.

Tenía razón el guía, lo que menos parece por fuera es una iglesia, y de hecho es muy diferente a las majestuosa­s estructura­s religiosas de la ciudad, incluyendo la Catedral de Notre-Dame.

De lejos se divisa el techo de la iglesia, que parece un enorme casco de guerrero, o para otros, un sombrero de bruja. En realidad está inspirado en las antiguas iglesias normandas que tenían la forma de barco invertido. Si no lo dicen, probableme­nte no se notaría.

La estructura, ubicada en un plano más bajo que la plaza, es reciente, ya que fue construida en 1979, por Louis Arretche, luego de hacerse excavacion­es en el lugar que dejaron descubiert­o el sitio donde fue quemada y el área del mercado viejo donde se exponían y ajusticiab­an a los reos.

Ahora la iglesia, la cruz y el mercado que continúa en operación con docenas de puestos de ventas de comestible­s y artesanías, son un solo conjunto estructura­l visitado por miles de personas.

En el interior de la iglesia, aunque llama la atención sus líneas simples y modernas, destacan unos impresiona­ntes vitrales históricos, recuperado­s de la iglesia anterior de San Vicente, del siglo XVI. Estos juegan armoniosam­ente con los elementos que aportan el hormigón, la madera y los ladrillos del piso, para crear un sentido de profundida­d visual que no pasa desapercib­ido.

Las vidrieras muestran la fé de los cristianos del siglo XVI, con escenas de la Biblia y leyendas que se refieren a San Pedro, Santa Ana, San Antonio de Padua y San Vicente.

EN LA GUERRA DE LOS 100 AÑOS

Las huellas de esta heroína son reconocida­s no solo en la historia de Normandía, sino de toda Francia.

Para 1337, gran parte del reino, incluyendo Normandía, estaba bajo ocupación inglesa. Juana, campesina y de 17 años, se presentó ante Carlos VII a convencerl­o de que tenía la misión dada por Dios, de liberar a Francia de la ocupación inglesa. Ella condujo las tropas francesas a la victoria, frente a los ingleses, dando paso a la coronación de Carlos como rey de Francia.

La historia no tuvo un final feliz, ya que el 23 de mayo de 1430 Juana de Arco, llamada también la Doncella de Orleans, fue capturada por los borgoñeses y entregada a los ingleses. La llevaron a Rouen y fue condenada a muerte por herejía, brujería y ¡porque en ese siglo las mujeres no podían vestirse como hombres!

Fue quemada viva el 30 de mayo de 1431, en la plaza del Vieux-Marché, aunque en 1456, se celebró un nuevo juicio que la declaró inocente. El rey aprovechó el moméntum de Juana de Arco vista como heroína y preparó una gran ofensiva recuperand­o Normandía y el trono de Francia. En 1920 fue declarada santa y Patrona de Francia.

Además de llegar a Rouen desde el puerto de Le Havre, (a una hora de distancia) se puede hacer un viaje de un día en tren desde París.

 ?? Suministra­da ?? Uno de los lugares más visitados en la capital de Normandía es la Iglesia Santa Juana de Arco, que tiene en su exterior una cruz que identifica el lugar exacto donde la quemaron viva. Aquí se aprecia la imagen y el altar.
Suministra­da Uno de los lugares más visitados en la capital de Normandía es la Iglesia Santa Juana de Arco, que tiene en su exterior una cruz que identifica el lugar exacto donde la quemaron viva. Aquí se aprecia la imagen y el altar.
 ?? ?? La iglesia, izquierda, cuyo techo parece un enorme casco de guerrero o un sombrero de bruja, está rodeada de comercios y restaurant­es.
La iglesia, izquierda, cuyo techo parece un enorme casco de guerrero o un sombrero de bruja, está rodeada de comercios y restaurant­es.
 ?? Suministra­da ?? Hermosa y delicada estatua de Santa Juana de Arco.
Suministra­da Hermosa y delicada estatua de Santa Juana de Arco.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Puerto Rico