Muere el ar­tí­fi­ce de la reuni­fi­ca­ción de Eu­ro­pa

ABC - Alfa y Omega - - Opinión -

Geor­ge H. W. Bush no so­lo fue el pre­si­den­te que con­ven­ció a Hel­mut Kohl pa­ra que fue­ra a por to­das cuan­do, in­clu­so tras la caí­da del Mu­ro, el can­ci­ller ale­mán se­guía sin creer que la reuni­fi­ca­ción de las dos Ale­ma­nias fue­ra po­si­ble. Bush fue un hom­bre au­daz, pe­ro a la vez el lí­der pru­den­te y con vi­sión de la his­to­ria que el mun­do ne­ce­si­ta­ba. En nin­gún lu­gar es­ta­ba es­cri­to que la di­so­lu­ción de la Unión So­vié­ti­ca y las ma­yo­res trans­for­ma­cio­nes en Eu­ro­pa des­de la II Gue­rra Mun­dial fue­ran a pro­du­cir­se sin de­rra­ma­mien­to de san­gre, y si su­ce­dió en gran me­di­da fue gra­cias a él.

EPA PHO­TO DPA/An­dreas Alt­wein/ho/hpl/kr

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.