Las em­pre­sas no de­ben te­ner mie­do an­te los ci­be­ra­ta­ques

Al­ber­to Her­nán­dez Di­rec­tor ge­ne­ral del Ins­ti­tu­to Na­cio­nal de Ci­ber­se­gu­ri­dad (Incibe) El res­pon­sa­ble del or­ga­nis­mo pú­bli­co cree que los in­ci­den­tes cre­ce­rán en los pró­xi­mos años por el desa­rro­llo tec­no­ló­gi­co

ABC - Empresa - - Empresas Y Sectores - D. CABALLERO

Wan­naCry, el ci­be­ra­ta­que a es­ca­la mun­dial que azo­tó Es­pa­ña co­mo pri­mer des­tino, pu­so el fo­co en la se­gu­ri­dad en In­ter­net. Na­die es­tá a sal­vo de los hac­kers, di­ce Al­ber­to Her­nán­dez, di­rec­tor del Ins­ti­tu­to Na­cio­nal de Ci­ber­se­gu­ri­dad (Incibe), en una en­tre­vis­ta des­de el re­cien­te 32 En­cuen­tro de la Eco­no­mía Di­gi­tal y las Te­le­co­mu­ni­ca­cio­nes, or­ga­ni­za­do por Ame­tic y Ban­co San­tan­der. Sin em­bar­go, las ame­na­zas no han cam­bia­do con res­pec­to a otros años; lo que sí va­ría es el mé­to­do de ata­que. Dis­tin­tas for­mas de da­ñar a las em­pre­sas, pe­ro to­das ellas con un ob­je­ti­vo co­mún: el be­ne­fi­cio eco­nó­mi­co. —Una opor­tu­ni­dad pa­ra la in­no­va­ción y el em­pren­di­mien­to. Así se lla­mó su po­nen­cia pa­ra las jor­na­das or­ga­ni­za­das por Ame­tic. Me da la sen­sa­ción de que nos que­da mu­cho por apren­der. — En Es­pa­ña y en to­do el mun­do. Es un re­to a la se­gu­ri­dad de to­dos los paí­ses. Ac­cio­nes de­lic­ti­vas que es­ta­ban en el mun­do fí­si­co tie­nen su tras­la­ción al mun­do di­gi­tal. Siem­pre hay mu­cho por ha­cer, pe­ro en la se­gu­ri­dad tra­di­cio­nal tam­bién. Es un re­to y una opor­tu­ni­dad pa­ra el desa­rro­llo in­dus­trial. —Eso in­di­ca que pue­de ren­ta­bi­li­zar­se... —Se ge­ne­ran mu­cha in­no­va­ción y em­pre­sas. Ha­bla­mos de un mer­ca­do i nter­na­cio­nal de 80.00090.000 mi­llo­nes al año y un cre­ci­mien­to del 13% anual. Es una opor- tu­ni­dad pa­ra la crea­ción de pues­tos de tra­ba­jo. —¿Hay vo­lun­tad en Es­pa­ña de apos­tar por la ci­ber­se­gu­ri­dad? —To­das las em­pre­sas que usan tec­no­lo­gía ne­ce­si­tan ci­ber­se­gu­ri­dad pues­to que la tec­no­lo­gía, ade­más de dar ven­ta­jas, pre­sen­ta ries­gos. Hay que dis­mi­nuir esos ries­gos con­tra­tan­do ser­vi­cios de ci­ber­se­gu­ri­dad. Te­ne­mos iden­ti­fi­ca­das más de 270 em­pre­sas na­cio­na­les que ofre­cen ser­vi­cios y pro­duc­tos de ci­ber­se­gu­ri­dad. —¿Hay di­fe­ren­cia en­tre lo que pue­de ne­ce­si­tar una py­me y una gran em­pre­sa? —Las ame­na­zas afec­tan a to­das pe­ro el im­pac­to de un ci­be­ra­ta­que en ca­da una es dis­tin­to. In­ten­ta­mos no ex­cluir de es­te ries­go a las py­mes. To­das tie­nen que es­tar preo­cu­pa­das y ocu­pa­das en pro­te­ger­se. Y a ma­yor tec­no­lo­gía, el cos­te se­rá ma­yor. —¿La preo­cu­pa­ción de­be tra­du­cir­se en mie­do? —No, de nin­gu­na for­ma. Igual que en ca­sa vi­vi­mos tran­qui­los por una puer­ta blin­da­da, alar­mas, etc. y nos ocu­pa­mos de nues­tra se­gu­ri­dad, en In­ter­net ocu­rre lo mis­mo. La tec­no­lo­gía me­jo­ra el país pe­ro hay que ha­cer­lo te­nien­do en cuen­ta la ci­ber­se­gu­ri­dad. De­be­mos de­di­car un por­cen­ta­je a es­te te­ma. —¿Las ne­ce­si­da­des en ci­ber­se­gu­ri­dad son aho­ra dis­tin­tas? ¿Es­ta­mos me­nos se­gu­ros que ha­ce años? —No, so­mos más se­gu­ros. Si ha­bla- mos del ám­bi­to del ciu­da­dano, se pue­de pen­sar que las me­di­das que de­be co­no­cer son di­fe­ren­tes por la sen­sa­ción de que los ata­ques aho­ra son más so­fis­ti­ca­dos o pe­li­gro­sos. Y no. Las me­di­das de ci­ber­se­gu­ri­dad si­guen sien­do las mis­mas. Y las ame­na­zas son las mis­mas que en el mun­do fí­si­co. Son los me­ca­nis­mos los que cam­bian. —¿Han au­men­ta­do las ame­na­zas y los ata­ques? —Sí. Ac­túan en In­ter­net con me­nos cos­te y más rá­pi­do que en el mun­do fí­si­co. Ade­más, en el mun­do di­gi­tal lle­gan a mi­les de si­tios y es muy atrac­ti­vo. El nú­me­ro de ci­be­ra­ta­ques cre­ce con­ti­nua­men­te por­que los de­lin­cuen­tes ven que es más fá­cil ha­cer­lo por un me­dio di­gi­tal. Los ci­be­ra­ta­ques irán au­men­tan­do pues­to que cre­ce la di­gi­ta­li­za­ción, la co­nec­ti­vi­dad... La su­per­fi­cie de ata­que au­men­ta. Es­tá por ver si se in­cre­men­ta­rá el be­ne­fi­cio que ob­tie­nen. — ¿ De­be­mos te­mer una pro­ce­den­cia con­cre­ta de los ata­ques? —Lo que hay de­trás de los ata­ques la ma­yo­ría son mo­ti­va­cio­nes eco­nó­mi­cas; tam­bién hay te­rro­ris­tas o po­lí­ti­cas. Es muy di­fí­cil de­cir de dón­de pro­vie­nen. El ci­be­res­pa­cio otor­ga un al­to gra­do de ano­ni­ma­to. Sue­len ha­cer­se a va­rios mi­les de ki­ló­me­tros de dis­tan­cia y pe­gan va­rios sal­tos an­tes de lle­gar a nues­tro país. Son gru­pos cri­mi­na­les que ope­ran a ni­vel in­ter­na­cio­nal. — ¿Qué res­pon­sa­bi­li­dad mo­ral tie­nen las re­des so­cia­les y pla­ta­for­mas que almacenan los da­tos? —De­fien­den los da­tos que los ciu­da­da­nos les pro­por­cio­nan. Por te­mas le­ga­les y com­pro­mi­so de las em­pre­sas, hay una al­ta preo­cu­pa­ción, in­te­rés e in­ver­sión en es­ta ma­te­ria. Pe­ro, por con­tra, los cri­mi­na­les van por de­lan­te. — ¿ Lle­ga­re­mos al­gún día al ries­go ce­ro? — Es im­po­si­ble, no exis­te. La tec­no­lo­gía es vul­ne­ra­ble y siem­pre lo va a ser. Se tra­ba­ja pen­san­do en la se­gu­ri­dad pe­ro to­da tec­no­lo­gía es sus­cen­ti­ble de ser vul­ne­ra­ble. Y si no lo es aho­ra, lo se­rá en el fu­tu­ro.

«El ries­go ce­ro es im­po­si­ble. La tec­no­lo­gía siem­pre se­rá vul­ne­ra­ble»

SE­RRANO AR­CE

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