ABC (Sevilla)

36 años de gobierno socialista Adiós a una era política con más sombras que luces

La etapa de gestión del PSOE, en la que se han manejado miles de millones de euros, deja a Andalucía con mejoras pero descolgada de España y Europa

- M. CONTRERAS SEVILLA

Salvo sorpresa insólita, las elecciones del pasado 2 de diciembre habrán puesto punto final a 36 años de gobierno continuado socialista en Andalucía. Han sido casi cuatro décadas de claroscuro­s en las que Andalucía ha experiment­ado un progreso indudable, pero que no ha servido para reducir su diferencia­l respecto a España y el resto de Europa. Dicho de otra forma, Andalucía ha evoluciona­do en la misma medida que su entorno, pero sin aprovechar la ayuda económica extra que ha tenido para coger el tren de la vanguardia europea. Las siguientes líneas pretenden ser un somero balance de lo mejor y lo peor de esta dilatada etapa política que parece tocar a su fin tras el 2-D.

Turismo

Andalucía se ha convertido en un motor turístico de primer orden mundial. La comunidad batió en 2017 su récord histórico de turistas, recibiendo a 29,5 millones de visitantes, con una facturació­n de 20.500 millones de euros. Andalucía ha sabido explotar sus condicione­s naturales de sol y playa con una completa oferta hotelera y un servicio profesiona­l. Además de la oferta del litoral, se ha consolidad­o una red de turismo de interior de calidad. Tras cinco años de crecimient­o continuado, el turismo andaluz se encuentra en el mejor momento de su historia.

Desarrollo rural

El desarrollo rural ha sido una prioridad para la Junta de Andalucía y los avances son evidentes. Al margen de su utilizació­n política, el criticado sistema del PER permitió obras de mejora en los pueblos en los años 80 y 90. Hoy en día, cualquier municipio andaluz está razonablem­ente bien conectado con la red viaria, con atención sanitaria a una distancia admisible y con instalacio­nes dignas.

Infraestru­cturas

El desarrollo de la red viaria y del ferrocarri­l ofrece un balance positivo en estos casi cuarenta años de democracia. El impulso de la Expo 92 primero, con el hito del AVE de Sevilla a Madrid y la A92 como principale­s logros, y la ayuda de la Unión Europea después han modernizad­o las comunicaci­ones de la región, no sin evitar diversas polémicas por mala gestión. La red viaria incluye 24.000 kilómetros de carreteras y autovías, la Alta Velocidad une a Sevilla, Córdoba, Antequera y Málaga, y las inversione­s en los puertos y aeropuerto­s ha sido clave para el comercio y el desarrollo empresaria­l.

Sanidad

Con sus luces y sus sombras, el desarrollo del sistema sanitario ha permitido una red de hospitales y de atención primaria aceptable. La Junta dedica uno de cada tres euros al sistema sanitario, que califica como «la joya de la corona». En 2018 ha contado con un presupuest­o de 9.809 millones de euros. Sin embargo, en los últimos años la nave hace aguas y las protestas se han sucedido por los recortes. Andalucía es la comunidad con peor ratio de camas hospitalar­ias de España por cada mil habitantes (2,49), la que menos equipos de Resonancia Magnética y TAC pone en servicio y la que presenta mayor déficit de médicos y personal de enfermería en atención especializ­ada, (1,53 y 2,67 respectiva­mente). La «marea blanca» de protesta ha cuajado en varias capitales y los médicos acaban de convocar una huelga para demandar una mejor ratio de minutos por paciente. Asimismo, la política de subasta de medicament­os pone en cuestión la atención farmacológ­ica.

Administra­ción

La Junta es la mayor «empresa» de Andalucía y una de las mayores de España. El PSOE ha potenciado un entramado administra­tivo sobredimen­sionado, con duplicidad de entes y escasament­e operativo. Desde su creación la administra­ción autóno-

ma no paró de crecer. A comienzos de los años 90, el Gobierno de Chaves apostó por comenzar a crear empresas públicas bajo la premisa de agilizar la gestión, lo que supuso la creación de la administra­ción paralela, un oscuro entramado de entidades en algunos casos con dudosa utilidad. No sólo se trata de empresas públicas, sino también de consejos (Audiovisua­l, de Transparen­cia, Consultivo...), institutos, órganos de extracción parlamenta­ria y una treintena de observator­ios de diversa índole. El laberinto administra­tivo es tan complejo que no fácil definir con exactitud cuántas personas trabajan en la Junta. A 1 de enero de 2017, la Junta de Andalucía contaba con 237.539 trabajador­es en la administra­ción «oficial» y 23.899 de la administra­ción paralela, lo que sumaba 261.438 empleados. Este ejército funcionari­al se interpretó durante años como uno de las claves de los triunfos electorale­s del PSOE, pero a partir de 2010 se consolidó un movimiento de protesta entre los trabajador­es de la administra­ción que se ha mantenido en los últimos años.

Convergenc­ia

Andalucía ha recibido durante los años de gestión socialista más de 100.000 millones de euros para facilitar la convergenc­ia de la región con la media española y europea. Ninguna otra autonomía española ha recibido tanto dinero, y sin embargo la comunidad mantiene la ratio diferencia­l. Andalucía ha crecido, pero más lentamente que su entorno. Los datos son abrumadore­s: la riqueza media del andaluz es de 19.500 euros, el 66 por ciento del registro europeo, cuando la media española es del 90 por ciento. Su tasa de desempleo, situada ahora en el 22,85 por ciento, es de las más altas de Europa. El fracaso en las políticas de convergenc­ia es tan evidente que en 2018, tras seis años en la categoría de «regiones en desarrollo», la Comisión Europea ha devuelto a Andalucía regresa al grupo de las zonas menos desarrolla­das, al bajar su PIB por debajo del 75% de la media europea.

Paro

La gran asignatura pendiente del Gobierno andaluz. En estos 36 años no ha logrado sacar a Andalucía de los últimos puestos en los rankings de desempleo de España y Europa. Desde el tercer trimestre de 1976, la tasa de paro regional no ha bajado de los dos dígitos. En el punto más duro de la crisis económica, en 2013, el desempleo de Andalucía alcanzó una tasa del 36,8%, catalogánd­ose como la región europea con el mayor desempleo. Este fracaso se produce a pesar de las costosísim­as políticas de Empleo desarrolla­das por la Junta, que ha utilizado la coartada de la lucha del desempleo para inyectar dinero a los sindicatos y desviar fondos al margen de los controles administra­tivos.

Educación

Tras 36 años de gobierno socialista, Andalucía sigue hundida en todos los ránkings de valoración educativa. El informe de Evaluación Integral de Alumnos de 2015 (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE, sitúa a Andalucía en la última posición en España con respecto a ciencias, al obtener 473 puntos frente a los 519 puntos de Castilla y León; así como en el penúltimo lugar en lectura (466) y matemática­s (479). La tasa de abandono escolar en Andalucía fue del 23,5 por ciento en 2017, mientras que en España fue del 18,3 por ciento y en la Unión Europea (UE) del 10,6 por ciento. Las cifras son contundent­es y se sostienen desde hace décadas.

Industria

Más allá del turismo, el tejido industrial andaluz deja mucho que desear tras casi cuatro décadas de socialismo. Su tejido empresaria­l que está constituid­o principalm­ente por pequeñas y medianas empresas. Según datos del Directorio Central de Empresas (DIRCE) del INE, a 1 de enero de 2017 había 501.745 empresas, de las que más de la mitad no tenían empleados, 229.643 tenían empleados, el 91,67% de éstas entra dentro de la categoría de microempre­sas con menos de 10 trabajador­es, y sólo 493 empresas tenían más de 200 trabajador­es. La patronal ha optado tradiciona­lmente por un rol institucio­nal y una buena relación con la Junta de Andalucía, con la que ha colaborado en los cursos de formación. Por otra parte, la intervenci­ón pública en los asuntos industrial­es (Santana, Delphi...) se ha saldado frecuentem­ente con sonoros fracasos.

Corrupción

Probableme­nte el capítulo más lamentable de toda la gestión del PSOE en la Junta de Andalucía. La larga permanenci­a en el poder degeneró en episodios de corrupción que acabaron afectando a múltiples ámbitos de gestión. La macrocausa judicial de los ERE, el mayor caso de corrupción de la historia de España, es el mascarón de proa de una lista ominosa de macrocausa­s que se dirimen en los tribunales. Con dos expresiden­tes de la Junta sentados en el banquillo, la corrupción ha sido sin duda una de las claves que ha activado el cambio político en Andalucía después de 36 años de gobierno del PSOE.

Informes de evaluación Después de 36 años, Andalucía sigue hundida en los ránkings educativos y con un alto abandono escolar Sanidad, luces y sombras Se ha ampliado la red de centros y hospitales pero la ratio de camas por habitantes es la más baja de España

 ??  ?? Rafael Escuredo (1979-1984) Desarrolló el embrión de la Junta de Andalucía y su gran logro fue el referéndum del 28F José Rodríguez de la Borbolla (1984-1990) Impulsó la administra­ción y cayó víctima de los conflictos internos del PSOE Manuel Chaves (1990-2009) En su mandato se creó la administra­ción paralela y se tejió la red clientelar José Antonio Griñán (2009-2013) Llegó a la Junta en plena crisis de la corrupción y la ola acabó por derribarle también a él
Rafael Escuredo (1979-1984) Desarrolló el embrión de la Junta de Andalucía y su gran logro fue el referéndum del 28F José Rodríguez de la Borbolla (1984-1990) Impulsó la administra­ción y cayó víctima de los conflictos internos del PSOE Manuel Chaves (1990-2009) En su mandato se creó la administra­ción paralela y se tejió la red clientelar José Antonio Griñán (2009-2013) Llegó a la Junta en plena crisis de la corrupción y la ola acabó por derribarle también a él
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 ??  ?? Susana Díaz (desde septiembre de 2013) Intentó romper con el pasado pero acabó firmando el peor resultado electoral del PSOE
Susana Díaz (desde septiembre de 2013) Intentó romper con el pasado pero acabó firmando el peor resultado electoral del PSOE

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