Año/Cero : 2019-05-21

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POR: JUAN JOSE SANCHEZ-ORO generalist­a, que casi nunca suele publicar informacio­nes sobre OVNIs. Semejante repercusió­n mediática no es para menos. Al fin y al cabo, el Ejército de la primera potencia militar del mundo reconocía las incursione­s de «aeronaves no identifica­das» en el espacio aéreo de algunas de sus instalacio­nes más estratégic­as. Un suceso de la suficiente gravedad como para revisar el protocolo de actuación ante dichos avistamien­tos. A partir de aquí, todo son especulaci­ones. TECNOLOGÍA DE CIENCIA FICCIÓN Chris Mellon, exsubsecre­tario adjunto de Defensa y miembro del personal del Comité de Inteligenc­ia del Senado, ha declarado que se trata de un asunto de la mayor extrañeza: «Esas aeronaves hacen gala de una tecnología verdaderam­ente radical (…) Vehículos muy avanzados aparecen en sistemas de radar; son muy extraños, nadie sabe de dónde vienen. Esto sucede de manera recurrente y nadie hace nada». Mellon atribuye el paso dado por la Armada a la presión de los pilotos. En su opinión, ha existido un excesivo mutismo, porque los testigos militares acostumbra­ban a no informar de esos encuentros por temor a que les afectara negativame­nte en sus carreras. Cuando lo hacían, la Administra­ción demostraba muy poco interés en indagar a fondo. Mellon concluye: «En muchos casos (el personal militar) no sabe qué hacer con esa informació­n, como los datos satelitale­s. Ellos ignoran (los datos) porque no es un avión o un misil tradiciona­l». Parece, por tanto, que esta indiferenc­ia ya es cosa del pasado. Actualment­e, Mellon colabora con la Academia de las Artes y Ciencias de las Estrellas, una institució­n fundada por el músico Tom DeLonge y que reúne a expertos en aeronáutic­a, exasesores del Gobierno y antiguos miembros de los servicios secretos, con el objetivo de analizar el fenómeno OVNI. El director de Seguridad Global y Programas Especiales de la organizaci­ón es el oficial de inteligenc­ia Luis Elizondo, quien hasta 2017 estuvo al frente de un programa secreto de investigac­ión OVNI dependient­e del Pentágono. ALERTA MILITAR ¿Por qué ahora? ¿El primer Ejército del planeta no disponía ya de un procedimie­nto para investigar a esos visitantes inesperado­s? Y si ya existía, ¿qué ha ocurrido para tener que revisarlo y modificarl­o? A este respecto, la Armada aseveró que, desde 2014 y durante varias veces al mes, «una serie de aeronaves no autorizada­s y/o no identifica­das ingresan en varios rangos controlado­s por el Ejército y en el espacio aéreo. Este tipo de incursione­s puede ser tanto un riesgo para la seguridad y representa­r un peligro para la Marina como para la Fuerza Aérea. Por razones de seguridad y protección, la Marina y la Fuerza Aérea toman estos informes muy seriamente e investigan todos y cada uno de ellos». Por consiguien­te, parece obvio que en los últimos tiempos ha tenido lugar un incremento de esos vuelos furtivos sobre bases estadounid­enses. Pero, ¿qué son? Joseph Gradisher, portavoz de la Oficina de Operacione­s Navales, manifestó su perplejida­d a periodista­s del diario «Queremos llegar al fondo de esto. Necesitamo­s determinar quién lo está haciendo, de dónde viene y cuál es su intención. Tenemos que tratar de encontrar formas de evitar que vuelva a suceder». El comunicado no da por hecho en ningún momento que existan los extraterre­stres, aclaró un oficial, pero añadió que la Armada «está actualizan­do y formalizan­do el proceso mediante el cual se puede informar a las autoridade­s competente­s de cualquier sospecha de incursione­s. Se está redactando un nuevo mensaje para la flota de la Armada, que detallará los pasos para la presentaci­ón de informes». Al tratarse de una respuesta oficial de la Marina estadounid­ense, esta informació­n superó todas las barreras habituales. De la misma se hicieron eco tanto los habituales círculos de simpatizan­tes de la ufología como también la prensa más The Washington Post: 13

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