Año/Cero : 2019-05-21

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HABLA UNA GUARDIANA DEL CULTO A LA DIOSA MADRE LA ÚLTIMA SACERDOTIS­A KILDARE DE MUSA DE ARTISTAS Incluso en la actualidad, los artistas irlandeses mantienen la costumbre de colocar un lienzo en blanco tapando sus ventanas para invocar a la diosa que, a modo de musa, irá a visitarlos y despertará su inspiració­n. Antiguamen­te, Brigid estaba asociada con las corrientes de agua, los ríos, las fuentes y los manantiale­s, pero sobre todo con los pozos. Vestir un pozo, danzando alrededor de él mientras se anudaban tiras de tela de diversos colores, se considerab­a una manera de rendirle culto. EN LA LOCALIDAD IRLANDESA DE KILDARE EXISTE UN TEMPLO EN EL QUE ANTIGUAMEN­TE SIEMPRE HABÍA UNA LLAMA ENCENDIDA, QUE ERA PROTEGIDA POR UNA CONGREGACI­ÓN DE SACERDOTIS­AS CONOCEDORA­S DE LOS SECRETOS DEL MILENARIO CULTO A LA DIOSA MADRE. SU LINAJE HA LLEGADO HASTA NUESTROS DÍAS, Y NUESTRO COMPAÑERO MANUEL FERNÁNDEZ HA CHARLADO CON UNA DE SUS ÚLTIMAS GUARDIANAS. TEXTO: MANUEL FERNÁNDEZ MUÑOZ S abía que no sería fácil dar con alguna de ellas. Sumidas en la más absoluta discreción, las guardianas de la Llama Sagrada de Kildare fueron desterrada­s de su lugar de culto por el celo normando hacia mediados del siglo XIII, lo que no les impidió seguir arribando a este sitio para continuar con sus rituales de veneración a la diosa Brigid mediante el encendido de la Llama Sagrada, aun a riesgo de sus propias vidas. El recinto actual alberga una hermosa iglesia que planta cruciforme – edificada sobre el arcaico enclave pagano–, un milenario cementerio, una torre de vigilancia datada en el siglo X y el templo del fuego, donde antiguamen­te se rendía culto a Kildare, la deidad celta. Un pequeño muro de piedra gris, a modo de seto, circunvala el lugar exacto donde la flama debía permanecer perpetuame­nte encendida. En su interior me encontré con numerosos objetos religiosos, entre los que destacaban ofrendas de monedas y flores, rosarios con advocacion­es marianas, algún que otro pequeño juguete, así como varias ramas anudadas con lazos de colores, dejando patente el rastro de las ancestrale­s ceremonias que, a buen seguro, todavía siguen vivas en este lugar. do, con algo tan fantástico que no es sencillo describir con palabras. Fiel a mi silente llamada, al cabo de un par de horas, mientras el sonido de las antiguas campanas repicaba en el valle y la oscuridad empezaba a robarle su sitio a la luz del sol, la silueta de una mujer vestida de blanco, de cabellos rubios y ojos azules, cruzó las lápidas con forma de cruces celtas, se acercó al templo del fuego, se detuvo a mirar a un lado y a otro y, por fin, se decidió a entrar en su interior. Con prudencia, atento a no proferir ninguna incorrecci­ón, me acerqué a ella y la sorprendí En sus esfuerzos por cristianiz­ar los cultos celtas, los evangeliza­dores decidieron que la festividad de santa Brígida coincidier­a con el Imbolc, celebració­n pagana asociada a la fertilidad. SECRETOS REVELADOS De mis numerosos viajes en pos de lo sagrado he aprendido que, si tienes la paciencia suficiente para esperar lo inesperado, el milagro suele presentars­e. A veces es tan fácil como sentarte y darle tiempo a la magia, para que sepa que la estás esperando y venga a tu encuentro. En realidad es como una cita con lo asombroso, con lo infinitame­nte desconoci-

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