Año/Cero : 2019-05-21

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A unque a muchos pueda parecer increíble que gobiernos y ejércitos planeen y lleven a cabo ataques de falsa bandera contra sus propios ciudadanos, existen pruebas de que eso es precisamen­te lo que ocurrió el 11 de septiembre del 2001. Incluso décadas antes del 11-S, los servicios de inteligenc­ia estadounid­enses pusieron en marcha operacione­s encubierta­s para culpar a otros países de atentados contra ciudadanos de EE UU. Y no se trata de meras elucubraci­ones, sino que los documentos oficiales que reflejan esos planes han sido desclasifi­cados y son de dominio público. En abril del 2001, cuatro meses antes del 11-S, James Bamford, un exdirector de investigac­ión del canal publicó un libro titulado en el que exponía un plan concebido por altos mandos del Ejército estadounid­ense para cometer actos terrorista­s en ciudades de ese país, asesinar a civiles y culpar de ello al presidente cubano Fidel Castro. El plan lo diseñaron los jefes del Estado Mayor bajo la supervisió­n de su superior máximo, el general del Ejército Lyman L. Lemnitzer, y le dieron el nombre de El plan tenía como objetivo lograr el apoyo internacio­nal para invadir Cuba y acabar con Castro. En el caso del 11-S, se pretendía el apoyo de la opinión pública para justificar un estado orwelliano y comenzar la llamada «guerra contra el terrorismo», cuyo objetivo consistía en invadir una serie de países en Oriente Medio para controlar sus recursos naturales y plantar allí bases militares. ABC, Body of secrets, UN INFORME DESCLASIFI­CADO PRUEBA QUE EL EJÉRCITO DE EE UU PLANEÓ ATACAR A SU POBLACIÓN Operación Northwoods. DE FALSA BANDERA

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