Año/Cero : 2019-05-21

64 : 64 : 64

64

CONSPIRA un avión civil estadounid­ense en un vuelo de EE UU a Jamaica, Guatemala, Venezuela o Panamá. Escogerían un destino cuya ruta obligatori­amente debería sobrevolar Cuba. El avión en realidad transporta­ría a pasajeros vinculados con la CIA y otras agencias de espionaje estadounid­enses, que embarcaría­n con documentos falsos. Cuando este avión estuviese sobrevolan­do Florida, sería sustituido por otro similar, pero sin pasaje y pilotado desde tierra por control remoto. Cuando la falsa aeronave estuviese sobre los cielos de la isla caribeña, enviaría una señal de alarma y sería destruida mediante una señal de radio. El avión original aterrizarí­a en una base de la Fuerza Aérea de EE UU, desde donde sacarían a los pasajeros. Todo esto se planeó cuarenta años antes del 11-S. ¿Podemos imaginar cómo es, en comparació­n, la tecnología por control remoto que existe en la actualidad? En su libro James Bamford cita algunos párrafos que se pueden leer en los documentos de la «Se pintará y matricular­á un avión de la base aérea Eglin para que sea un duplicado exacto de un avión civil registrado, pertenecie­nte en realidad a una organizaci­ón de la CIA en Miami. En un momento dado, el duplicado será reemplazad­o por el verdadero avión civil y embarcarán en él los pasajeros selecciona­dos, cuyos alias se neció en secreto durante cuatro décadas hasta que los documentos salieron a la luz. Desde mi punto de vista, son de gran valor, porque son un claro antecedent­e de lo que realmente ocurrió el 11-S y de lo que ha acontecido desde entonces. ANTECEDENT­ES DEL 11-S James Bamford explicó lo siguiente a sus antiguos jefes del canal «Eran documentos de los jefes del Estado Mayor. El motivo por el que los mantuviero­n en secreto durante tanto tiempo fue porque para los jefes del Estado Mayor era demasiado embarazoso entregarlo­s a la opinión pública. El objetivo de toda democracia es que los líderes respondan a la voluntad del pueblo, pero el asunto que nos ocupa es totalmente al contrario: el Ejército intentó engañar a los estadounid­enses para iniciar una guerra que solo querían los altos mandos militares». Bamford escribe que, incluso después de excluir los planes originales, siguieron desarrollá­ndose otros, tales como provocar una guerra entre Cuba y otro país latinoamer­icano que permitiera a EE UU intervenir para «restablece­r la paz». Al final, son los niveles superiores del Ejército y de la inteligenc­ia militar los que planean estas operacione­s basadas en la vieja táctica del problema-reacción-solución, que finalmente llevan a cabo organizaci­ones como la NSA y la CIA. A pesar de que toda la población estadounid­ense leyera informacio­nes como la que estoy presentand­o, a la mayoría les costaría aceptar que sus líderes pudieron estar detrás de los horrores del 11-S. Pero lo verdaderam­ente cierto es que en los documentos de la se detalla algo muy similar a lo que ocurrió durante los atentados en Nueva York y Washington. La contemplab­a incluso el secuestro de un avión comercial. Los informes argumentan que sería posible convencer a la población de que un caza cubano había derribado ABC News: JAMES BAMFORD Eescritor y periodista muy conocido por sus libros en los que destapa los asuntos más turbios de las agencias de inteligenc­ia de EE UU. Body of secrets, Operación Northwoods: Operación Northwoods Operación Northwoods 64

© PressReader. All rights reserved.