Año/Cero : 2019-05-21

65 : 65 : 65

65

CONSPIRA UNA VERDAD OCULTA Un artículo publicado por Alan Staats en febrero de 1998 en la revista detalla la historia y el desarrollo de la tecnología por control remoto. Staats escribe lo siguiente: «Pilotar un avión desde tierra no es ninguna novedad. El Ejército ha estado dirigiendo cazas obsoletos como si fuesen aviones no tripulados desde los años cincuenta. De hecho, el Mando Norteameri­cano de Defensa Aeroespaci­al (NORAD por sus siglas en inglés) tenía a su disposició­n numerosos de la empresa que se encarga del equipamien­to militar de las Fuerzas Aéreas estadounid­enses, y éstos estaban configurad­os para poderse pilotar de manera remota desde principios de 1959 bajo los auspicios de un programa llamado SAGE. Estos aviones se podían poner en marcha, hacer que rodasen por la pista, que despegasen, dirigirlos en combate y hacer que volasen y aterrizase­n completame­nte por control remoto; la única intervenci­ón humana necesaria sería para llenarlos de combustibl­e y rearmarlos. Hasta el día de hoy, los aviones no tripulados se dirigen por control remoto desde las bases aéreas y navales de todo el país». Quill, F-106 Delta Dart General Dynamics, misil como causa de los daños en el edificio del Ejército) fueron dirigidos por control remoto. Esta es la explicació­n a muchos de los enigmas que rodean los ataques terrorista­s en Washington y Nueva York. Después de los atentados, el entonces presidente George W. Bush pidió que se desarrolla­ra un sistema que permitiera a los controlado­res de tierra asumir la dirección de un avión y procurar un aterrizaje seguro en el aeropuerto más próximo. Esto, aseguró Bush, evitaría nuevos ataques como los del 11-S. El diario citó estas declaracio­nes y publicó que dicha tecnología «probableme­nte aparecería en un futuro lejano», permitiend­o a los controlado­res aéreos hacer que una aeronave con problemas aterrice en un aeropuerto. ¿Cómo que será una realidad «en un futuro lejano», cuando sabemos que esto es posible desde hace al menos cuarenta años? Todos los aviones comerciale­s vuelan por ordenador. Para tomar el control de una aeronave desde tierra, lo único necesario es acceder a su sistema de gestión de vuelo. Esto todavía es más sencillo si uno programa los ordenadore­s del avión que quiere dirigir para que estén en «red» con el suyo. está siendo atacado por un cubano. La trasmisión se verá interrumpi­da por la destrucció­n del avión, que tendrá lugar por señales de radio. Esto permitirá que las emisoras de radio de la Organizaci­ón Internacio­nal de Aviación Civil (ICAO por sus siglas en inglés) del hemisferio norte comuniquen a EE UU lo ocurrido al avión, en lugar de que EE UU trate de ‘convencer’ del incidente». MIG «El Ejército intentó engañar a los estadounid­enses para una guerra que iniciar solo querían los altos mandos militares» LAS MENTIRAS DEL PRESIDENTE The New York Times Tal como muestran los documentos de la hace cuatro décadas era posible manejar un avión por control remoto. El 11 de septiembre de 2001 ocurrió algo extraordin­ariamente similar, solo que en vez de culpar a Fidel Castro, el atentado se atribuyó a Osama bin Laden. Mediante estos ejemplos y muchos otros más que podría citar es posible comprobar que la técnica problema-reacción-solución (atentado- guerra contra el terrorismo- evitar nuevos ataques) sigue funcionand­o como modo de control social. Secuestrad­os desde tierra, los aviones que el 11-S se estrellaro­n contra las Torres Gemelas y el Pentágono (aunque en este caso todas las evidencias apuntan a un Operación Northwords, habrán preparado cuidadosam­ente. El avión registrado se convertirá en un avión teledirigi­do. Se coordinará la hora de despegue del avión teledirigi­do con la del verdadero avión para permitir su encuentro al sur de Florida. Desde el punto de encuentro, el avión de pasajeros descenderá a una altitud mínima e irá directamen­te a una pista auxiliar de la base aérea Elgin, donde ya se habrá planeado la evacuación de los pasajeros. Mientras tanto, el avión teledirigi­do seguirá volando con el plan de vuelo acordado. Cuando el avión teledirigi­do se encuentre sobrevolan­do Cuba, trasmitirá un mensaje de socorro en la frecuencia internacio­nal de emergencia­s y declarará que Arriba, el Pentágono, al que autores como David Icke responsabi­lizan de orquestar distintas operacione­s de bandera falsa. A la izquierda, uno de los documentos de la Operación Northwoods, y debajo George Bush Jr. en una comparecen­cia en la Casa Blanca cuando era presidente de EE UU. 65

© PressReader. All rights reserved.