Año/Cero : 2019-05-21

67 : 67 : 67

67

«YO VI A LA GENTE SOMBRA» S e conocen con el nombre de mascaradas de invierno y, como su propio nombre indica, tienen lugar en fechas invernales, cuando los jóvenes se visten con pieles y horrendas máscaras y recorren su pueblo o aldea haciendo una serie de caracterís­ticos ruidos con campanas, cencerros y similares, para amedrentar a sus vecinos. En España, esta tradición todavía pervive en zonas como Galicia, León, Zamora, Burgos, Navarra, el Pirineo aragonés, etc. Para la mayoría de los antropólog­os, las mascaradas tienen un sentido simbólico y quieren representa­r la purificaci­ón, además de favorecer la fertilidad del campo y sus rebaños y espantar a los malos espíritus. Sin embargo, el investigad­or Luis Navas no está demasiado de acuerdo, tal como me confesó durante una amplia entrevista que mantuvimos. Navas es autor de un fascinante libro titulado (Círculo Rojo, 2016), en el que analiza el fenómeno también conocido como «gente sombra», es decir, la aparición en nuestra realidad tridimensi­onal de entidades oscuras que generan terror e intranquil­idad, y que en demasiadas ocasiones se dedican a acosar e incluso a agredir a los humanos frente a los que se presentan. El estudioso se reafirma en su tesis ante a mi grabadora: «El impacto que generan estas aparicione­s de otras realidades, quizá universos paralelos en los que moran otra clase de entidades, es tan potente, el horror tan enorme, que desde el Paleolític­o o incluso antes, nuestros ancestros quisieron representa­r de alguna manera esas manifestac­iones oscuras». En los casos que ha podido documentar de encuentros con la gente sombra, que él denomina espigados negros, son comunes esos extraños ruidos sin sentido, voces, músicas, chirridos, etc. «Los testigos cuentan que a causa de ese sonido, que marca el inicio del fenómeno, todo queda en absoluto silencio, como si el tiempo se hubiera detenido –sigue explicándo­me–. No se escucha el viento, ni los ruidos de la naturaleza. Da la impresión que el Los espigados negros INCLUSO PETROGLIFO­S Y PINTURAS RUPESTRES DE MUCHOS MILES DE AÑOS DE ANTIGÜEDAD PARECEN REFLEJAR LA PRESENCIA DE ENTIDADES QUE ATRAVIESAN PUERTAS DIMENSIONA­LES PARA PRESENTARS­E ANTE NOSOTROS CON INTENCIONE­S AGRESIVAS. ESTOS CASOS SE HAN REPETIDO A LO LARGO DE LA HISTORIA HASTA LLEGAR A NUESTROS DÍAS, TAL COMO CONFIESAN LOS TESTIGOS EN EL SIGUIENTE REPORTAJE.

© PressReader. All rights reserved.