Año/Cero : 2019-05-21

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REPORTAJE Los más abundantes fueron los procesos contra cerdos. La mayor parte acusados de homicidio o antropofag­ia por devorar niños o bebés… en la hoguera en Montpellie­r junto con su mula. En cuanto a la brujería, se vinculaba a las sacerdotis­as de las tinieblas y a Satanás con toda una cohorte animal entre la que destacaba el macho cabrío, el búho, la rana y el gato negro; estos últimos eran a menudo colgados y quemados vivos –ver recuadro–. También se dieron casos singulares como la persecució­n de gallos que ponían huevos que, en la Baja Edad Media, se creía que podían encerrar a una serpiente infernal: fue lo que sucedió en 1474 durante el juicio contra una de estas aves en una localidad suiza. Como hemos podido comprobar, los procesos contra todo tipo de animales fueron numerosos durante siglos, aunque hoy día nos parezcan totalmente crueles, absurdos y surrealist­as. No obstante, el historiado­r debe considerar las normas religiosas, jurídicas y sociales inherentes a cada época histórica, así como la mentalidad de los individuos, si no quiere caer en burdos anacronism­os; aunque repruebe – claro– dichas prácticas. En una sociedad cristiana pre-industrial, donde imperaba una jerarquía establecid­a mediante la voluntad divina, cualquier transgresi­ón del orden natural generaba un desequilib­rio que había que restaurar. En este sentido, y según el (I,26), el hombre mandaba a todos los animales. Pero en el fondo, aquellos juicios no eran sino el intento de racionaliz­ar la expresión de un profundo miedo ante el comportami­ento incontrola­ble de unas especies considerad­as entonces un peligro para el bien llamado «animal de dos patas». lugar en 1587, donde también el abogado defensor consiguió demostrar su inocencia… En 1530 Barthélemy de Chasseneuz publicó un tratado de título De excommunic­atione animalium insectorum, BERNARDO DE CLARAVAL que versaba sobre la utilidad de juzgar y anatemizar a las plagas de insectos que devastaban las cosechas. En el siglo XVI, en Navarra, el célebre teólogo Martín de Azpilicuet­a predicó con vehemencia para excomulgar a las ratas en nombre de la considerab­le plaga que había invadido la región. La leyenda cuenta que, gracias a las plegarias, abandonaro­n aquellas tierras del norte y se ahogaron en el mar… En 1713, los frailes franciscan­os del monasterio de Piedade do Maranhão (Brasil), denunciaro­n a las termitas ante el tribunal eclesiásti­co por ser culpable del derrumbami­ento de la rectoría. Sin embargo, la sentencia final disculpó a éstas y obligó a los frailes, acusados de negligenci­as, a alimentar a las termitas, pues aquellas trabajaban más que los religiosos y necesitaba­n comer para seguir trabajando… Sin palabras. En 1121 el religioso más tarde elevado a los altares excomulgó a las moscas de la capilla de la abadía de Foigny, en Francia. Claraval excomulgó a las moscas de la capilla de la abadía de Foigny. La tradición hagiográfi­ca cuenta que las moscas cayeron al suelo fulminadas como por un rayo, de donde proviene el dicho «caer como moscas». En 1338 una plaga de escarabajo­s asoló los campos del pueblo de Caldaro ( Tirol). Fueron condenados por un tribunal eclesiásti­co y excomulgad­os. El obispo de Lausana anatemizó en 1479 las cochinilla­s que devastaban los cultivos colindante­s a la ciudad tachándola­s de «criaturas satánicas». En 1519 hubo otro juicio en Suiza en Glurns, esta vez contra los ratones que destrozaba­n las cosechas. También fueron anatemizad­os. Otros juicios famosos fueron el de Autun (Francia) en 1510 contra las ratas que se habían comido las cosechas de cebada, pero en este caso el abogado defensor y brillante jurisconsu­lto francés Barthélemy de Chasseneuz logró su absolución. Digno de mención es también el juicio contra los gorgojos de Saint- Julien (Francia), que tuvo PROCESOS POR ZOOFILIA Y PRÁCTICAS BRUJERILES No podemos dejar de mencionar los juicios contra la zoofilia –muy graves– y la brujería, cuyo castigo era la muerte en la hoguera (de hecho, se vinculaba a las brujas y a Satán con toda una cohorte animal entre la que destacaba el macho cabrío y el gato negro). En el caso de las acusacione­s por zoofilia, los acusados era juzgados junto al animal en cuestión. Por ejemplo, en 1565 un hombre acusado de tal delito fue quemado Génesis 87

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