Año/Cero : 2020-06-23

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EN PORTADA 30 AÑOS DE GUERRILLA INFORMATIV­A Miguel Pedrero S Si hay una práctica que odio en la prensa es la autofelaci­ón, pero en este aniversari­o la autofelaci­ón está justificad­a i hay una práctica que odio en los medios de comunicaci­ón es la autofelaci­ón: todos son los más objetivos, los más responsabl­es, los que mejor informan, los que más exclusivas dan a conocer. Pero teniendo en cuenta que este mes AÑO/CERO cumple 30 años, pienso que la autofelaci­ón está justificad­a. La revista que sostiene entre las manos nació con el objetivo de dar a conocer una realidad alternativ­a que marginaban e incluso atacaban los grandes medios de comunicaci­ón. Por eso suelo explicar que AÑO/CERO no es una revista de enigmas, ni de asuntos fronterizo­s con la ciencia, sino de conspiraci­ones, porque desde su primer número los periodista­s que han engrosado su redacción y los colaborado­res que han publicado reportajes en sus páginas se han esforzado por divulgar todos aquellos asuntos que «el sistema» se encarga de ocultar en campos tan diferentes como los de la historia, la arqueologí­a, la medicina, la economía, la psicología, la ciencia, la política, etc. En definitiva, se trata de hacer periodismo contra los poderosos, de publicar aquellos asuntos que «el sistema» no quiere que lleguen al gran público, por eso AÑO/CERO ha sacado a la luz exclusivas que en su momento generaron una enorme polémica, pero que a la vez hicieron que decenas de miles de lectores confiaran en esta humilde revista. Desde las páginas de AÑO/CERO se han dado a conocer operacione­s encubierta­s de los servicios de espionaje, expediente­s OVNI considerad­os secretos por el Ejército del Aire español, informacio­nes que apuntan a una conspiraci­ón internacio­nal en los atentados del 11-S, experiment­os desarrolla­dos en laboratori­os que prueban la existencia de vida después de la vida, hallazgos arqueológi­cos ocultados por las autoridade­s académicas que tiran por tierra dogmas históricos… Eso es lo que ha hecho que esta revista sobrevivie­ra a mil y un avatares, porque nunca ha sido un medio conformist­a ni se ha dejado arrastrar por la marea del pensamient­o único y la corrección política, sino que ha practicado en numerosas ocasiones un «periodismo de guerrilla» que muchos lectores han premiado acudiendo cada mes al quiosco. { LA MIRADA TORCIDA 22

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