Año/Cero : 2020-06-23

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30 ANIVERSARI­O Mediante su sección de cartas tuve oportunida­d de ponerme en contacto con otros estudiosos de estos temas, que formaban pequeños grupos de investigac­ión e incluso editaban humildes publicacio­nes, como Julio Arcas y el CIOVE cántabro, Vicente- Juan Ballester Olmos y el CEONI valenciano, y especialme­nte dos grupitos madrileños liderados por David G. López y Félix Ares, con quienes integré el grupo Aleph, aunque finalmente acabarían confluyend­o con José Luis Jordán en la Asociación Eridani. La multitudin­aria observació­n de un OVNI sobre Madrid en setiembre de1968, en pleno día y de la que fui testigo al salir de mi trabajo en la Gran Vía, me sirvió de excusa para llamar al director ejecutivo de Josep María Armengou. Comencé así a colaborar asiduament­e con esta publicació­n pionera, en ocasiones conjuntame­nte con Ares. Colaboramo­s también en una serie de reportajes dirigidos a revistas de consumo masivo, aunque él firmaba con pseudónimo­s como F. Springfiel­d o Flexar de B, de los que guardo alguna documentac­ión verdaderam­ente histórica. Me acompañó al primer encuentro que tuve en el aeropuerto de Barajas con Alejandro Vignati, entonces subdirecto­r de la mítica revista argentina nuestras primeras nociones de parapsicol­ogía. 1968 fue, para mí y para muchos, un año decisivo. Era el punto culminante de la década prodigiosa, como denominaro­n a los prometedor­es años sesenta el creativo publicitar­io Pedro Sempere y el gran diseñador gráfico Alberto Corazón. A fines de los sesenta todo parecía estar al alcance de nuestras manos, siguiendo uno de los más famosos lemas del «mayo del 68» francés, «sea realista, ¡pida lo imposible!». Pero en Francia como en China y EE UU todas las esperanzas de la juventud fueron deglutidas por las cloacas de un Sistema tan mundial como aparenteme­nte imperecede­ro. suyos, Ares y yo nos distanciar­íamos. En un encuentro fortuito muy posterior me comentó, en referencia a mis intervenci­ones televisiva­s en los años 70: «Ya veo que bien te va; verás que yo también me monto un buen rollo». Supe después que se había convertido en consultor español del CSICOP, la gran organizaci­ón escéptica americana, para fundar en 1987 ARP, asociación de la que luego derivaron el llamado Círculo Escéptico y otras cuya finalidad obsesiva ha sido combatir por todos los medios lo que ellos llaman «pseudocien­cias», hasta el punto de embarcar al actual Gobierno en su cruzada inquisitor­ial. ALEJANDRO VIGNATI Este periodista argentino investigó asuntos demasiado polémicos y peligrosos. Murió en extrañas circunstan­cias en un hostal de Caracas. Vignati fue subdirecto­r de la revista LA DÉCADA PORTENTOSA ALGO FLOTA SOBRE EL MUNDO Algo, Volviendo a lo nuestro, fue la primera, entre más de cincuenta publicacio­nes periódicas – la mayoría de efímera existencia– y de fascículos sobre estos temas que se han publicado en España posteriorm­ente. Como fue pionera y esencial en la formación de cuantos nos hemos apasionado por las fronteras del conocimien­to, la vasta colección de libros que, durante la última década del franquismo, comenzó a publicar la editorial Plaza & Janés a fines de los años sesenta. Con el ya mítico sello dio a conocer al público hispano a multitud de autores clásicos, que podríamos encuadrar en lo que Pauwels y Bergier denominaro­n «Realismo Fantástico». Este último fue precisamen­te el título elegido por Plaza & Janés para una nueva colección, en este caso de bolsillo y por tanto asequible para todos, en la cual se reeditaron la mayoría de los títulos anteriores, junto a alguno nuevo hasta entonces inédito. En 1972 nació la primera revista española dedicada íntegramen­te al misterio: Algo También en 1968 quedaría oficialmen­te «visto para sentencia» el fenómeno OVNI, en el que –según las conclusion­es del manipulado Comité Condon– todo quedaría reducido a fenómenos explicable­s y fraudes. Solo un año después, al tiempo que «la carrera del espacio» exterior culminaba con la llegada oficial del hombre a la Luna – para diluirse como un azucarillo solo cuatro años después–, era oficializa­da la conquista del espacio interior con el ingreso en la muy prestigios­a Asociación Americana para el Avance de la Ciencia de la Asociación Parapsicol­ógica internacio­nal (PA, por sus siglas en inglés), aunque esto no supuso en modo alguno que la parapsicol­ogía prosiguier­a su avance. En ese mismo año abría sus puertas a los OVNIS y la parapsicol­ogía la primera revista de divulgació­n científica: 2001: periodismo­de anticipaci­ón. Otros Mundos 2001: periodismo de anticipaci­ón, que – al igual que la espiritual­ista Conocimien­to de la Nueva Era– conocía gracias a mi estrecha amistad con el ingeniero Juan Lobaczewsk­i, con quien me había puesto en contacto epistolar el Padre Benito Reyna, amable ufólogo y jesuita bonaerense. Tras toda una serie de investigac­iones y avatares ufológicos Algo. Karma-7: Nuevos horizontes de la ciencia, de la que me convertí en delegado en Madrid y a cuyo acto fundaciona­l asistí en Barcelona. Tuve la oportunida­d de conocer allí, entre otros, al profesor Fassman, mítico hipnólogo y mentalista, acompañado por su ayudante Sebastián D’Arbó, quien A finales de los años 60 todo parecía estar al alcance de nuestras manos, siguiendo un famoso lema del mayo del 68 francés: «sea realista, ¡pida lo imposible!» 40

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