Año/Cero : 2020-06-23

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FRONTERAS EL VAGABUNDO DE LAS ESTRELLAS nuestro protagonis­ta–, mi mente se proyectaba fuera de la mazmorra, desempeñan­do un papel en la vida de las personas que más tarde estaba destinado a conocer, algunas de las cuales ayudarían materialme­nte en mi rehabilita­ción y libertad». En su autobiogra­fía también cuenta cómo pudo ver a la mujer que con los años se convertirí­a en su esposa, y que sería clave para que, a pesar de su analfabeti­smo, sus memorias tomaran forma. Conmueve pensar que lo narrado sobre su historia de amor pueda ser cierto. En sus proyeccion­es astrales, uno de los lugares que visitaba era la escuela de un pueblo, donde veía a una niña junto a la que se mantenía cerca. En varias ocasiones la miró fijamente a los ojos desde su cuerpo astral, acunando la certeza de que ya de adulta sería importante en su vida. Tiempo después de salir en libertad fue en su búsqueda, pero en la que era su casa ya vivían otras personas. El destino código de golpecitos. De hecho, en una ocasión se propuso visitarle astralment­e y ver su aspecto, para darle una prueba de aquellas fantástica­s vivencias. Finalmente lo logró, describién­dole con acierto cómo estaba tumbado en la penumbra y movía con los dedos de su mano izquierda un diente tambaleant­e. En otra ocasión contempló en la bahía de la histórica ciudad, a las afueras del Golden Gate, un naufragio que contaría con detalle a «tigre» y a los guardas como prueba de lo que estaba experiment­ando. Según narró, se trató de un accidente real, aunque también, mientras el barco se hundía y como si de una revelación se tratase, observó a un hombre en la cubierta que se colocaba un dispositiv­o desconocid­o con el que flotaba a salvo en el agua mientras el resto perecía. Años después lo patentaría con el nombre de Traje Salvavidas Morrell. «En otras ocasiones, por increíble que parezca – relataba Escrita un año antes de fallecer Jack London, narra la historia de un presidiari­o de nombre Darrell Standing que va contando su vida mientras espera su inminente ejecución en el corredor de la muerte. El crudo itinerario vital que le conduce a ese punto se entrelaza con los recuerdos de vidas pasadas que afloran como consecuenc­ia del estado expandido de conciencia provocado por las torturas que sufre en la cárcel. London había tenido noticias de Morrell cuando éste estaba aún en la cárcel, dando comienzo a una frecuente relación epistolar que daría paso a una buena amistad cuando Morrell salió de prisión, aunque no se conocerían personalme­nte hasta 1912. A partir de ahí se verían con relativa frecuencia en el rancho del escritor en Oakland. En esta novela y en homenaje a Morrell, Londonon incluyó en la mismo trama a nombre, un personaje re, con su que además ess quien descubre y enseña la técnica del viaje astral a su compañeroo de prisión y protagonis­ta de la versión novelada. Resulta significat­ivo que con los años la crítica haya aclamado el relatoo como un lúcido alegato contra la pena de muerte y la expresión de la crueldad humana, presentand­o erróneamen­te lo concernien­te a las vivencias paranormal­es narradas como fruto exclusivo de la inventiva londoniana. A pesar del poco entusiasmo con el que la obra fue acogida por la crítica, el impacto literario de London fue infinitame­nte mayor que el que pudo disfrutar temporalme­nte Morrell tras su salida de prisión. El vagabundo de las estrellas En la época que Edward Morrell estuvo en prisión, las cárceles no eran lugares de reinserció­n de los reclusos, sino centros de tortura y castigos inhumanos. Durante uno de sus viajes astrales como consecuenc­ia de las torturas que sufría, contempló a una mujer que años después sería su esposa 58

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