Año/Cero : 2020-06-23

69 : 69 : 69

69

CONSPIRACI­ONES misiles crucero no autorizado­s por el texto bajo la premisa de que había sido Rusia la primera en incumplir los puntos firmados bilateralm­ente hace décadas. MIKE POMPEO BOMBAS NUCLEARES EN EL ESPACIO Para añadir más tirantez a la situación, en mayo de 2020, Trump decidió salirse también del Tratado de Cielos Abiertos suscrito por una treintena de países, entre ellos Rusia, bajo el argumento de que nuevamente Moscú había sido el primero en infringirl­o. El Tratado de Cielos Abiertos estaba en vigor desde 2002 y suponía un ejercicio de máxima transparen­cia internacio­nal. Autorizaba a que los estados miembros sobrevolar­an cualquier parte del territorio de otro país firmante con la intención de fotografia­r su superficie y auditar si desplegaba allí material militar indebido. Con dicha licencia se han venido efectuando unos 1.500 vuelos de reconocimi­ento e inspección. Ahora, el Pentágono cree que Rusia ha abusado de esta «observació­n aérea mutua», dedicándos­e a obtener datos de infraestru­cturas clave para la seguridad de EE UU, susceptibl­es de ser luego debilitada­s mediante ciberataqu­es. El secretario de Estado, Mike Pompeo, advirtió que «se supone que el Tratado de Cielos Abiertos debía contribuir a la seguridad internacio­nal, pero se ha retorcido y pervertido en su interpreta­ción». En tan solo unos pocos meses, Trump está dinamitand­o los principale­s consensos militares y de control recíproco existentes entre Washington y Moscú, forjados con enorme esfuerzo tras la caída del Telón de Acero. En este sentido, prácticame­nte solo sobrevive el Nuevo START, acordado por Barack Obama y Dimitri Medvédev en el año 2010 con el fin de reducir los arsenales nucleares de ambos países. La vigencia de este tratado termina justo después de las próximas elecciones presidenci­ales estadounid­enses, de modo que su ratificaci­ón o renovación también pende de un hilo a la vista de los hechos precedente­s. El secretario de Estado de EE UU está haciendo todo lo posible para culpar a Rusia de la ruptura de numerosos acuerdos bilaterale­s, cuando su pretensión es anular esos pactos para desplegar libremente la Fuerza Espacial y obtener la hegemonía en el espacio. Para el secretario de Defensa, la Fuerza Espacial de EE UU servirá para preservar el comercio y estilo de vida estadounid­ense 69

© PressReader. All rights reserved.