Año/Cero : 2020-06-23

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CRIPTOZOOL­OGÍA cara con un lince en Los Ancares. En las montañas orientales de Galicia se habla de un animal similar de nombre queixa o tigre de la sierra. Los testimonio­s sobre este animal felino son abundantes. Todo parece indicar que se trata también del lince ibérico, aunque algunos investigad­ores, a tenor de las descripcio­nes populares que hablan de un felino de tamaño medio, tienden a pensar que puede ser el lince boreal ( mayor que el primero y que puede llegar a los 130 cm de largo y 75 cm de alto. El lince boreal era conocido antiguamen­te en Galicia como lobo cerval. Las crónicas históricas, ya desde el rey Alfonso X, hablan de que en Galicia era un animal relativame­nte abundante en la sierras, una criatura «salvaje de una fiereza semejante a la de otras bestias, como leones, osos y leopardos». En la otra página, Peña Goía, en cuyo pico tiene su guarida el loberno, un ser híbrido entre zorro y lobo, con las orejas puntiaguda­s y pelaje rojizo. Abajo, bosques de la Sierra de A Carba, hábitat natural de este misterioso animal, y potro atacado por un depredador en dicha zona. Junto a estas líneas, Eugenio Perucha, que fue testigo de la aparición de un extraño felino. Lynx lynx), AVES GIGANTESCA­S Como vemos, el loberno, el lobo cerval, el tigre o el queixa serían el mismo o similar animal. Un felino dado por extinto, pero cuyos avistamien­tos se siguen produciend­o hoy en día haciéndono­s dudar de su supuesta desaparici­ón. En paralelo a estas figuras, contamos con numerosos testigos que afirman haber visto gatos gigantesco­s en montes y campos de Galicia. Es posible que se trate del mismo animal, del lince. Por ejemplo, Eugenio Perucha nos contó que en el verano de 2011 pudo observar a uno de estos grandes gatos mientras hacía una visita a las solitarias ruinas del monasterio del Bon Xesús de Trandeiras, en Ourense. El testigo pudo observar, entre la zona boscosa que rodea al monasterio, un gran felino moteado de más de un metro de largo sin contar la cola, que rápidament­e se escabulló entre la floresta. Otro indicio más para pensar que en los bosques gallegos aun vive un felino de tamaño medio que, segurament­e, daría origen a mitos como el del queixa o el loberno. Entre las aves más misteriosa­s que surcan el cielo de los montes de Tabeirós, y también en la Terra Chá lucense. Otros autores hablan de su presencia por todo el territorio galaico. En la segunda mitad del siglo XX y hasta la actualidad se recogen testimonio­s de su presencia en Los Ancares, O Courel, Pena Trevinca, monte del Páramo, sierra de la Enciña de la Lastra, en la zona ourensana fronteriza con Portugal, en la sierra del Larouco y en otras sierras del Xurés- Gerés. Estos testimonio­s de avistamien­tos han llevado a muchos investigad­ores, como el zoólogo de la Universida­d de Montana Anthony Clevenger, a asegurar que el lince ibérico, al contrario de lo que se pensaba, no está extinto en Galicia sino que sigue vivo en nuestras sierras, tal y como él mismo pudo comprobar cuando en el año 1985 se encontró cara a datada el 6 de junio de 1760, escribía sobre este animal: «No es un animal muy frecuente, ni tampoco muy raro en Galicia, y allí tiene cinco nombres vulgares, lobo cerval, lobezno, lubicán, lobo rabaz y tigre. Este último es falso, pues no hay tigres en Europa, pero le llaman tigre porque tiene la piel manchada y muy hermosa y apreciable. Los cuatro nombres primeros, aunque comienzan con lobo, solo aluden a su voracidad, no a que sea el animal del género lobo, pues solo lo es del género gato. Es como gata, pero tan grande coma un perro perdiguero. Combinando todo es el verdadero animal lince y, por consiguien­te, la onza verdadera». El naturalist­a Víctor López Seoane, en su obra (1863), situaba al lince en tierras pontevedre­sas de Lalín y Fauna mastológic­a 79

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