Año/Cero : 2020-06-23

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CRIPTOZOOL­OGÍA llegadas a determinad­a edad, a las serpientes le salen alas y se van volando hasta el Monte Larouco, montaña sagrada situada entre Ourense y Portugal y a la que se rindió culto en la antigüedad como si de un mismísimo dios se tratara (Dios Larouco). En la aldea de Gondomil, en el pueblo costero de Corme, se encuentra la (Piedra de la Serpiente), una roca con un impresiona­nte relieve de una serpiente alada sobre la que se puso un crucero. Aunque existen dudas sobre el origen prehistóri­co o no del monumento, lo cierto es que la es otro valioso testimonio de las ancestrale­s creencias del pueblo gallego en dragones y míticos ofidios. Como lo es también la fiesta de la Coca del Corpus de Redondela, temible dragón derrotado por los vecinos de Redondela. y ni siquiera llegaría al tamaño del ave observada aquel día en los cielos de la ciudad de Lugo. Hablemos ahora del grupo de los ofidios críptidos. Muchos son los relatos populares que narran el encuentro con serpientes gigantesca­s. Una de las leyendas más habituales es la que cuenta cómo un joven pastor cría con leche una serpiente hasta que esta se convierte en un gigantesco ser que acaba devorando a su amigo criador cuando, al regreso del servicio militar, no lo reconoce. Esto es lo que ocurrió, por ejemplo, en el Chan de la Lagoa, en las montañas de Xermade, según me contaba Alicia Bouza. Algo similar me dijo Carmela Paz, natural de Mesía. Otras narracione­s orales hablan de gigantesca­s serpientes habitando en cuevas, como sucedía en la famosa Pedra da Serpe Pedra da Serpe El dragón de la fiesta del Corpus de Redondela se conoce como Coca. Cova da Serpe (Cueva de la Serpiente) Cova de Tralalastr­a (Cueva de Tralalastr­a), de Guitiriz o en la en la aldea de Mostaz (Sierras de O Courel), gruta que pude explorar en su momento, aunque no encontré restos de ofidio alguno. No faltan tampoco los relatos de monstruoso­s ofidios que tenían atemorizad­o a un pueblo, como sucedía con la serpiente del Castro de Troña, y que fue finalmente derrotada por los vecinos. Curiosamen­te, en este castro galaico se conserva el grabado de una serpiente que, según algunos arqueólogo­s e historiado­res, sería una prueba del culto ofiolátric­o que profesaban los antiguos pobladores de Galicia. Por supuesto, también abundan los relatos de dragones, como el que habitaba en la cueva del Pico Sacro. También hay serpientes gigantesca­s que habitan en los profundos pozos de los ríos y que incluso guardan fabulosos tesoros, como es el caso de la (serpiente bichoca) que vive en el fondo del (Pozo Sangriento) del río Seixo. Otras veces quienes habitan en las profundida­des de los lagos, ríos y pantanos son los carbuncos, míticos ofidios acuáticos gigantes que tienen una piedra preciosa en su frente. También se cree en Galicia que, En la aldea de Gondomil, en Corme, está la Piedra de la Serpiente, una roca con un impresiona­nte relieve de un ofidio alado sobre el que se puso un crucero El autor del reportaje explorando la cueva del Pico Sacro, donde la tradición sitúa la guarida de un dragón, criatura mítica vinculada con la leyenda jacobea. serpe bichoca Pozo Sangoento 82

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