Año/Cero : 2020-06-23

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APÓCRIFA norte de Provenza, Quercy…), Vizcondado de Trencavel (el Albigés, el Racés, Minervois, Carcasona, Béziers…) y el Condado de Foix (al sur de ambos). Ese fue el territorio donde tuvo lugar la cruzada albigense o cruzada contra los cátaros, decretada por el papa Inocencio III el 10 de marzo de 1208, tomando como excusa el asesinato de su legado Pierre de Castelanau el 15 de enero en Saint Gilles, en tierras del conde de Tolosa Raimundo VI. Aquella locura arrasó el Languedoc sembrándol­o de muertos, y tuvo su punto álgido en la Batalla de Muret el 12 de septiembre de 1258, escenario en el que comienza mi novela y en la toma de la fortaleza de Motségur en marzo de 1244, episodio que se relata de forma detallada también en el libro. ¿Es casual que los cátaros creyeran igualmente en una lucha eterna entre el Bien y el Mal? ¿Era esa guerra una pura metáfora o hubo en algún momento un combate «real» entre seres superiores a los hombres? igualmente, considerab­an que el cuerpo de Jesús era simple apariencia, porque el Hijo de Dios no podía encarnar, dado que la carne es obra de Lucifer. Por ese motivo, rechazaban el símbolo de la cruz como objeto de devoción y cualquier otra reliquia. En el siglo XI, esas ideas se extendiero­n por el Imperio bizantino, y el comercio las propagó por Lombardía y el Languedoc, en el sur de Francia. En esta última región, aquel credo alcanzó una enorme popularida­d, dando lugar a la herejía cátara. IMPRESIONA­NTE ESCENARIO M 1 mien La espada del En aquel tiempo, Occitania o Languedoc no era un espacio político unificado, sino más bien un territorio definido por el uso de una lengua común (Oc) y cuyos límites eran los ríos Garona y Ariège al oeste; las regiones de Lemosin y Auvernia al norte; el río Ródano al este; y los Pirineos al sur. Desde el punto de vista administra­tivo, lo podríamos dividir entre el Condado de Tolosa (alto Languedoc, diablo, diab EL LIBRO M episo deta casu igua guer a «rea 87

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