Año/Cero : 2020-06-23

88 : 88 : 88

88

OTROS MISTERIOS EN LA ESPADA DEL DIABLO La narrativa o ficción permite ir más lejos del lugar al que puede transporta­rte el ensayo. La imaginació­n del autor tiene pasaporte para rebasar las fronteras de la aceptado históricam­ente, y eso es lo que he hecho en mi novela. No obstante, en un alto porcentaje, está construida sobre sucesos históricos. Sin el corsé del ensayo podía permitirme hablar de los secretos de la Orden del Temple o del tesoro cátaro oculto en Montségur desde una perspectiv­a diferente. Y también podía honrar de otro modo a uno de mis referentes literarios más queridos, y eso es lo que hecho entre asesinatos, batallas y lúgubres abadías. La pregunta final es si se trata únicamente de imaginació­n. La espada del diablo que conforman esta gigantesca línea imaginaria. Se encuentra en un islote en Cornualles, donde también hay una leyenda que menciona la presencia del arcángel y del diablo. Al parecer, san Miguel se apareció a unos pescadores en el siglo V y reclamó el lugar para el cristianis­mo, con el fin de espantar al Maligno en aquella región. En córnico, la lengua de Cornualles, se denomina al lugar «Roca gris en el bosque», en recuerdo de una época ancestral en que la bahía estaba inundada y la roca se encontraba rodeada de bosques. En el siglo XI, el lugar fue cedido a los monjes benedictin­os, dependiend­o de la abadía homóloga francesa. Y precisamen­te Mont Saint Michel, en Normandía, es el tercer eslabón de esta misteriosa cadena. Allí, en el año 708, el arcángel san Miguel se apareció al obispo de Avranches, Aubert, y le ordenó que consagrara el islote a su culto, pero el obispo desoyó vivían en unas extrañas construcci­ones de piedra llamadas en la lengua local, de las cuales aún queda en pie media docena. Además, contaban con dos oratorios, un cementerio, huertas… todo ello ganado al duro terreno mediante la construcci­ón de terrazas. El cambio climático que experiment­ó Europa en el siglo XII obligó a los monjes a trasladars­e al monasterio agustino de Ballinskel­ligs, en la costa irlandesa. ¿Qué hacía allí esa pequeña comunidad de monjes, donde las condicione­s de vida eran extremadam­ente adversas? Al parecer, custodiar algo de valor pero que desconocem­os. La leyenda asegura que san Miguel se apareció en ese lugar para ayudar a san Patricio a liberar al país del diablo. ¿Puro mito? Sea como fuere, esa es la empuñadura de la espada de mi novela. Saint Michael’s Mount, en Inglaterra, es el segundo de los hitos En mi novela, el templario William de Yorkshire se verá envuelto en una serie de crímenes rituales en varios de los monasterio­s que forman la enigmática Línea Sacra de San Miguel. El primero de esos enclaves espiritual­es es Skellig Michael (Roca de San Miguel, en lengua irlandesa). Se encuentra a nueve kilómetros del condado de Kerry, frente a la costa oeste de Irlanda, y se ha populariza­do después de que fuera elegido como uno de los escenarios de la última trilogía de En realidad, se trata de dos islas rocosas azotadas por el viento sin misericord­ia: Skellig es la mayor de las dos, y tiene alrededor de 900 metros de largo, 450 metros de ancho y 218 metros de altura en su punto más elevado. El monasterio fue fundado en el siglo VII, y tiene la peculiarid­ad de que la docena de monjes (además del abad) que lo habitaban clochans Castillo cátaro de Quéribus, en el Languedoc. La herejía cátara hunde sus raíces en la tradición maniquea, que tuvo como impulsor a Mani, un hombre que nació en el año 216 en el seno de una familia cristiana. La guerra de las galaxias. 88

© PressReader. All rights reserved.