Luis Rubiales “La­rrea se ha ple­ga­do a las exi­gen­cias de Te­bas y del mo­no­po­lio que pre­ten­de”

AS (Andalucía) - - La Entrevista - MAR­CO RUIZ /

Luis Ma­nuel Rubiales Bé­jar (Mo­tril, 23 de agos­to de 1977) de­jó la pre­si­den­te de la AFE pa­ra op­tar a la de la Fe­de­ra­ción, que cree que ga­na­rá. “Yo de­fien­do un fút­bol en el que ca­da ins­ti­tu­ción ten­ga su pe­so es­pe­cí­fi­co y don­de se evi­te un mo­no­po­lio, que es don­de quie­re lle­gar el se­ñor Te­bas”.

¿Por qué es­tá tan se­gu­ro de que va a ga­nar?

—Por­que co­noz­co el fút­bol. La gen­te es­tá más con las te­sis que yo de­fien­do que con las que pue­da de­fen­der La­rrea. —¿Dón­de es­tá la di­fe­ren­cia?

—La­rrea se pre­sen­ta res­pon­dien­do a un cú­mu­lo de cir­cuns­tan­cias. Yo de­fien­do un fút­bol en el que ca­da ins­ti­tu­ción ten­ga su pe­so es­pe­cí­fi­co y don­de se evi­te un mo­no­po­lio, que es don­de quie­re lle­gar el se­ñor Te­bas. Y La­rrea se ha ple­ga­do a las exi­gen­cias de Te­bas. —¿No se­rá us­ted el can­di­da­to con­ti­nuis­ta de Vi­llar por su ma­la re­la­ción con Te­bas? —Qué va. Yo creo que hay que es­tar muy cer­ca de LaLi­ga, de la AFE, del CSD… Pe­ro no su­cum­bien­do a la idea de mo­no­po­lio, de que una úni­ca per­so­na im­pon­ga su cri­te­rio. Ca­da uno tie­ne que fun­cio­nar con sus com­pe­ten­cias pe­ro ayu­dán­do­nos y ha­cién­do­nos me­jo­res unos a otros… —¿En qué se mete Te­bas que no de­be­ría de me­ter­se? —Lle­va mu­chos años pre­pa­ran­do ese te­rreno. La cues­tión es si que­re­mos una Fe­de­ra­ción fuer­te o una que es­té do­mi­na­da des­de fue­ra por al­guien. Co­noz­co muy bien a Ja­vier y sé cuá­les son sus in­quie­tu­des, pe­ro el fút­bol, lo que ne­ce­si­ta, es lo opues­to a lo que él re­pre­sen­ta. —Di­ce que la Fe­de­ra­ción de­be ir de la mano de LaLi­ga pe­ro us­ted no ca­sa con Te­bas. ¿Qué pa­no­ra­ma se plan­tea si sa­le ele­gi­do us­ted? —Yo he al­can­za­do mu­chos acuer­dos. A mí lo que me gus­ta­ría sa­ber es si el con­ve­nio que hay en­tre LaLi­ga y la Fe­de­ra­ción se ha re­no­va­do en el pe­rio­do en el que ha­bía un pre­si­den­te en fun­cio­nes. Ese ti­po de co­sas no es­tán bien. Te­ne­mos que sen­tar­nos a ha­blar y bus­car lo me­jor pa­ra el fút­bol y no lo me­jor pa­ra otros in­tere­ses. —¿Có­mo ex­pli­ca su me­ta­mor­fo­sis de sin­di­ca­lis­ta a que­rer ser pre­si­den­te de la Fe­de­ra­ción? —No ha ha­bi­do nin­gún cambio en mí. Se­ré el mis­mo en un si­tio y en otro. Ten­go ejem­plos de per­so­nas que han pa­sa­do del sin­di­ca­to a la pa­tro­nal y na­die di­ce na­da de ellos. Y que son je­fe de cam­pa­ña de un can­di­da­to, que va en con­tra del te­so­re­ro de Vi­llar y cua­tro o seis me­ses más tar­de son je­fes de cam­pa­ña del te­so­re­ro. Eso sí es más di­fí­cil de ex­pli­car. —Us­ted ha di­cho: “Sé que hay gen­te po­de­ro­sa de es­te país a la que no le in­tere­so”. ¿A quién se re­fie­re? —Hom­bre, eso sal­ta a la vis­ta. Los que no me quie­ren, que no son mu­chos, lo es­tán di­cien­do a dia­rio con un al­ta­voz. —¿Por qué es un per­so­na­je mo­les­to? —Eso hay que pre­gun­tár­se­lo a ellos. No soy una per­so­na que se pue­da ma­ne­jar o que se plie­gue a in­tere­ses per­so­na­les.

—¿As­pi­ra a cam­biar el sis­te­ma clien­te­lar en el que se ha mo­vi­do la Fe­de­ra­ción du­ran­te tan­tos años? —Voy a te­ner un de­par­ta­men­to de in­te­gri­dad y an­ti­co­rrup­ción pa­ra to­das las ins­ti­tu­cio­nes del fút­bol, pa­ra que po­da­mos es­tu­diar si los sis­te­mas clien­te­la­res son reales o no y si se cir­cuns­cri­ben só­lo a la Fe­de­ra­ción o a otras ins­ti­tu­cio­nes de las que na­die ha­bla. Tam­bién ha­bría que mi­rar si se aco­mo­da a per­so­nas des­pués de, por ejem­plo, acu­dir a unas elec­cio­nes fe­de­ra­ti­vas y per­der­las. Es­to no es sano pa­ra el fút­bol y hay que in­ves­ti­gar­lo. —¿Có­mo va­lo­ra que se ha­ya pues­to un Vi­lla­rreal-Ath­le­tic el día de los co­mi­cios y que De Mar­cos no va­ya a po­der vo­tar? —No me ha sor­pren­di­do. Me pa­re­ce an­ti­de­mo­crá­ti­co. Si vie­ne de don­de vie­ne, de la per­so­na que mu­chas de sus ideas no son de­mo­crá­ti­cas, pues es al­go cohe­ren­te con su for­ma de pen­sar. Lo que no es ló­gi­co es que, ha­bien­do un re­gla­men­to que per­mi­te a la Fe­de­ra­ción mo­di­fi­car la ce­le­bra­ción de un par­ti­do cuan­do hay una cau­sa de fuer­za ma­yor, qué más cau­sa de fuer­za ma­yor pue­de ha­ber que ele­gir al pre­si­den­te de la Fe­de­ra­ción Es­pa­ño­la. Aquí lo que ocu­rre es que se es­tá evi­tan­do que vo­te un asam­bleís­ta. Y eso es muy gra­ve. Y más gra­ve es que des­de nin­gu­na ins­ti­tu­ción pú­bli­ca ni pri­va­da se ha­ya he­cho al­gu­na de­cla­ra­ción al res­pec­to. Lo bueno es que dan igual los ho­ra­rios que pon­gan o que no quie­ran el vo­to elec­tró­ni­co. El cambio es irre­ver­si­ble y va a lle­gar. —¿Por qué pe­día el vo­to elec­tró­ni­co?

—Que­ría lo mis­mo que al­gu­nos que aho­ra no lo quie­ren. Pe­ro tam­bién me va­le un sis­te­ma de vo­to to­tal­men­te se­cre­to, don­de las pa­pe­le­tas es­tén ba­jo cus­to­dia has­ta un se­gun­do an­tes de que em­pie­ce la vo­ta­ción. —¿De qué no se fía?

—Quie­ro ga­ran­tías. Otros de­di­can sus es­fuer­zos a que no va­yan a vo­tar los asam­bleís­tas. —¿Quién con­tro­la las Te­rri­to­ria­les ga­na las elec­cio­nes?

—Ha­blo de asam­bleís­tas, y creo en el vo­to per­so­nal, li­bre y se­cre­to. Ca­da per­so­na es li­bre y ma­yor de edad… —¿Por eso no quie­re que se pue­dan re­ti­rar las pa­pe­le­tas has­ta la ho­ra de vo­tar, pa­ra evi­tar el vo­to re­cau­da­do por pre­si­den­tes de Te­rri­to­ria­les y que ha­ya gen­te que lle­gue con el vo­to en el so­bre ce­rra­do? —Se tra­ta de ga­ran­ti­zar que ca­da uno de­ci­da li­bre­men­te. —¿ C u á n t a s Te­rri­to­ria­les le apo­yan a us­ted? —Pre­si­den­tes de Te­rri­to­ria­les, 12. Pe­ro ha­brá mu­chos asam­bleís­tas de otras Te­rri­to­ria­les que tam­bién me apo­ya­rán. In­clu­so hay Te­rri­to­ria­les en que el pre­si­den­te se ha que­da­do so­lo y el res­to de asam­bleís­tas va a es­tar a mi la­do. —¿Por qué só­lo pre­sen­tó 35 ava­les?

—Na­po­león de­cía que lo más com­ple­jo en un en­fren­ta­mien­to es no sa­ber dón­de es­tá tu ad­ver­sa­rio. Es­toy con­ven­ci­do de que voy a ga­nar con una gran di­fe­ren­cia. —¿Ah sí?

—No van a ser unas elec­cio­nes que se de­ci­dan por seis vo­tos.

Op­ti­mis­mo

“Es­toy con­ven­ci­do de que voy a ga­nar con una gran di­fe­ren­cia”

Elec­ción

“Las pa­pe­le­tas de­ben es­tar cus­to­dia­das has­ta an­tes de vo­tar”

No por 10 ni por 20. Voy a ga­nar por una gran di­fe­ren­cia. —Me­li­lla, Can­ta­bria, La Rio­ja, Ceu­ta, Mur­cia… Le apo­yan a us­ted y es­tán impu­tadas en el ‘ca­so Sou­le’. ¿Se mue­ve en un te­rri­to­rio pe­li­gro­so? —Pe­ro no tras­cien­den otros impu­tados que es­tán apo­yan­do a la otra can­di­da­tu­ra. Y al­gu­nos, de con­si­de­ra­ción mu­cho ma­yor y más com­ple­ja, y otros que hay en vías de ser impu­tados. Pe­ro, con to­do, pa­ra mí to­dos los impu­tados, de un si­tio y de otro, tie­nen to­do el de­re­cho a la pre­sun­ción de inocen­cia. De los que ha­bla que me apo­yan a mí le di­go que me sien­to or­gu­llo­sí­si­mo de que lo ha­gan, por­que los co­noz­co bien y sé có­mo son. —¿De­ja­rá que los ár­bi­tros eli­jan a su pre­si­den­te? —Hay que es­cu­char­los y to­mar de­ci­sio­nes.

—¿Les de­ja­rá ele­gir o ele­gi­rá us­ted a de­do co­mo ha­cía Vi­llar? —Es que las res­pon­sa­bi­li­da­des de un pre­si­den­te son las que son. Ra­joy eli­ge a los mi­nis­tros. Tam­po­co se pue­de elu­dir la res­pon­sa­bi­li­dad de ser pre­si­den­te. Voy a es­cu­char a to­do el mun­do por­que soy un de­mó­cra­ta con­ven­ci­do. —¿Con us­ted se­gui­rá Sán­chez Ar­mi­nio?

—Es ob­vio que va a ha­ber cam­bios. —¿Quién es su pre­si­den­te? —Una per­so­na pre­pa­ra­da, jo­ven, que se ha­ya re­ti­ra­do ha­ce po­co, que ten­ga un do­mi­nio gran­de a ni­vel na­cio­nal e in­ter­na­cio­nal de la si­tua­ción, que co­noz­ca las nue­vas tec­no­lo­gías… Hay cua­tro o cin­co en la ca­sa con ese per­fil, y la ma­yo­ría me han ar­bi­tra­do a mí… —¿Ha­bla de Ve­las­co Car­ba­llo?

—Hay mu­chos, Ru­bi­nos Pé­rez, Clos Gó­mez, Me­di­na Can­ta­le­jo… Los cua­tro co­no­cen bien la ca­sa, ten­dré reunio­nes con ellos y se­rán par­te im­por­tan­te del or­ga­ni­gra­ma del fu­tu­ro. —¿Pe­ro ha de­ci­di­do quién se­rá el pre­si­den­te? —Eso lo sé yo y na­die más… Por cier­to, sien­do ellos tra­ba­ja­do­res tam­bién de­ben te­ner los mis­mos de­re­chos que otros tra­ba­ja­do­res de­por­tis­tas. Y ese se­rá el pri­mer pun­to en el or­den del día con el que les ayu­da­ré. La me­jo­ra de la mu­tua­li­dad, bus­car el fon­do de pen­sio­nes… —¿Van a vo­tar los ár­bi­tros a La­rrea?

—Hay on­ce o do­ce, y creo en su res­pon­sa­bi­li­dad y sé que mu­chos de ellos es­ta­rán a mi la­do. —¿Es­tá a fa­vor del VAR?

—Es­toy a fa­vor de que se ex­plo­tan las nue­vas tec­no­lo­gías. Pe­ro pa­ra es­to sí que es im­por­tan­te es­cu­char a los que más sa­ben. Pa­ra es­to, ire­mos de la mano de la UEFA y de la FI­FA. —¿Cuán­to co­bra el pre­si­den­te de la AFE? —En to­das las Asam­bleas que me han pre­gun­ta­do lo he di­cho, pe­ro de ca­ra a la Asam­blea. Le ga­ran­ti­zo que mu­cho me­nos que el pre­si­den­te de LaLi­ga, muy le­jos de 1,2 mi­llo­nes. —El pre­si­den­te de la RFEF co­bra 180.000 eu­ros al año. ¿Es mu­cho, po­co…? —Es el de­ba­te me­nos im­por­tan­te aho­ra. Sa­lí de AFE de ma­ne­ra vo­lun­ta­ria y lle­vo me­ses sin re­ci­bir nin­gún sa­la­rio, y me fui sin nin­gu­na in­dem­ni­za­ción. He asu­mi­do un ries­go que, co­mo com­pren­de­rá, si lo que más me im­por­ta­ra fue­ra lo eco­nó­mi­co, no lo ha­bría asu­mi­do. —¿Si no le eli­gen vol­ve­rá al sin­di­ca­to?

—Cum­pli­ría a la per­fec­ción con el per­fil de un tra­ba­ja­dor de LaLi­ga, por­que to­dos los que han per­di­do unas elec­cio­nes a la Fe­de­ra­ción han en­con­tra­do hue­co allí. Pe­ro mi­re, ahí no iría aun­que dé cla­ra­men­te el per­fil. —¿Li­mi­ta­ría los man­da­tos?

—No ten­go pro­ble­ma en abor­dar es­to cuan­do to­que. Es­tá el ra­zo­na­mien­to de que con man­da­tos cortos se pier­de pre­sen­cia y pe­so en la UEFA y la FI­FA. Pe­ro aho­ra hay cues­tio­nes más ur­gen­tes. Yo le di­go que no he ve­ni­do pa­ra que­dar­me 30 años. —¿Re­no­va­ría a Lo­pe­te­gui an­tes del Mun­dial?

—Sin du­da. Él y su equi­po han he­cho un gran tra­ba­jo. Co­mo Hie­rro. Son re­fle­jo de una Se­lec­ción, la ab­so­lu­ta y las me­no­res, que son la en­vi­dia del fút­bol in­ter­na­cio­nal. —¿Hay mar­gen de me­jo­ra en el fút­bol fe­me­nino? —Mu­cho. Es una de las cues­tio­nes más im­por­tan­tes pa­ra mí. Pe­ro hay más, el fút­bol sa­la, que pa­re­ce que his­tó­ri­ca­men­te no ha gus­ta­do mu­cho en la Fe­de­ra­ción. Era co­mo el her­mano pe­que­ño que es­ta­ba arrin­co­na­do y que con­mi­go ten­drá más vi­si­bi­li­dad. O el fút­bol playa… Hay mu­chos cam­pos en los que po­der avan­zar. —¿Co­pa y Su­per­co­pa a un par­ti­do?

—Vien­do la sa­tu­ra­ción a los clu­bes no les im­por­ta­rá que ha­ya me­nos par­ti­dos. A los pe­que­ños se­gu­ro que a par­ti­do úni­co a lo me­jor tie­nen más op­cio­nes de pros­pe­rar y que ha­ya sor­pre­sa… Pe­ro hay que mi­rar las afi­cio­nes, el equi­li­brio eco­nó­mi­co de la te­le­vi­sión… —¿Có­mo va­lo­ra la sen­ten­cia del TSJM que di­ce que fue le­gal prohi­bir las es­te­la­das en la fi­nal de Co­pa de 2016? —En es­te sen­ti­do, he de de­cir que mi ges­tión de la RFEF siem­pre es­ta­rá al la­do de la le­ga­li­dad en es­tos te­mas y en to­dos. —¿Y que to­da­vía no ha­ya te­le­vi­sión pa­ra la fi­nal de Co­pa y que com­pe­ten­cia obli­gue a re­for­mu­lar las ba­ses del con­cur­so? —Eso ha­bla a las cla­ras de có­mo ha si­do la ges­tión de la Fe­de­ra­ción en los úl­ti­mos años. —¿Hay po­si­bi­li­dad de que pac­te con La­rrea an­tes de las elec­cio­nes? —Lo que re­pre­sen­ta La­rrea es la me­mo­ria vi­va de los úl­ti­mos 30 años. Yo re­pre­sen­to jus­to lo con­tra­rio… —A ver, ¿a us­ted Vi­llar no le iba a nom­brar vi­ce­pre­si­den­te?

—No, mi­re… Yo he es­ta­do en la jun­ta di­rec­ti­va de la Fe­de­ra­ción seis años. Hay mu­chas co­sas muy bue­nas del pa­sa­do pe­ro hay que su­bir la per­sia­na y ver el sol. Con res­pec­to a nom­bra­mien­tos o no nom­bra­mien­tos, pri­me­ro se tie­nen que ha­cer y lue­go acep­tar­los. —¿A us­ted le ofre­ció Vi­llar ser vi­ce­pre­si­den­te? —Nun­ca acep­té la vi­ce­pre­si­den­cia de la Fe­de­ra­ción. Y de­jé muy cla­ro que si me la ofre­cían no la iba a acep­tar en las cir­cuns­tan­cias que ha­bía. Pe­ro lo que hay que ex­pli­car es que per­so­nas co­mo Te­bas, o co­mo al­gún pre­si­den­te co­mo el aragonés, vo­ta­ran en con­tra las cuen­tas que La­rrea ha pre­sen­ta­do en los úl­ti­mos 12 años y que aho­ra va­yan con él. O có­mo per­so­nas co­mo el pre­si­den­te de la An­da­lu­za y de la Ara­go­ne­sa, que en­tre los dos su­man 60 años de pre­si­den­tes, es­tén ha­blan­do de li­mi­ta­ción de man­da­tos de re­ge­ne­ra­ción. Aquí es muy fá­cil ha­blar des­de fue­ra, pe­ro al­gu­nos no se mi­ran el om­bli­go.

Opo­nen­te

“La­rrea re­pre­sen­ta la me­mo­ria vi­va de los úl­ti­mos 30 años”

VAR

“Es­toy a fa­vor de que se ex­plo­ten las nue­vas tec­no­lo­gías. Es­cu­cha­ré”

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.