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Polos opuestos: ¿son mejores los coches con cambio manual o automático? ...............

Cada vez quedan menos coches con caja de cambios manual. ¿Están destinadas a desaparece­r o deberían seguir siendo una opción a la venta?

- LUIS I. GUISADO @luisguiTG ENRIQUE TRILLO @EnriqueTri­llo

“No nos engañemos: en carretera no puedes pasar de 90”

MUCHAS VECES LA GENTE SE SORPRENDE cuando digo que me encantan los automático­s. ¿Pero no te gusta conducir? Suele ser la respuesta a eso. Y yo pienso que una cosa no está reñida con la otra.

A ver: sí, me gusta conducir. Sí, me gusta mucho conducir rápido y sí, me gusta mucho conducir rápido por una carretera de montaña con muchas curvas.

Y tampoco soy un fanático defensor de los automático­s. Con esta profesión de ensueño que tengo, caen en mis manos coches de todo tipo, y en todos puedo encontrar ventajas e inconvenie­ntes.

Con un manual disfruto cuando clavo el punta-tacón, me gusta subir hasta el régimen bueno para subir de marcha...

Pero creo que el día a día siempre es más poderoso que nada, y lo que te va bien para ir a trabajar, ir al hipermerca­do o a llevar a los niños a la enésima fiesta de cumpleaños, no se lleva de todo bien con la diversión más absoluta.

Por eso, creo que si tuviera que comprar un coche para el día a día, no dudaría y optaría por algún automático. Te podría aceptar que me dijeras que hace unos años los cambios de este tipo eran horribles, que el coche consumía más, que andaba menos y que, encima, se rompían. Bueno, probableme­nte tengas un X5 de los primeros y estés sensible con este tema, pero lo cierto es que, hoy por hoy, no tienen nada de malo.

Mira, por ejemplo, el Golf GTI Clubsport. Hace un par de semanas mi compañero Kike Ruiz me lo dejó un par de días. Pensaba darle una vuelta y punto, pero terminé pegándome un atracón y le devolví las llaves con casi 500 km. ¿Y sabes qué? No eché de menos tener que pisar el embrague. Es cierto que quizá las levas no son suficiente­mente grandes, o que el DSG está pensado para aparentar ser deportivo en lugar de para ser deportivo, pero no nos engañemos: en una secundaria no puedes pasar de 90 y en autopista los 120 llegan muy pronto. Volvemos a eso de la realidad del día a día.

El DSG es un doble embrague, pero también hay cajas de convertido­r de par donde el resbalamie­nto ha pasado a mejor vida. No te digo que mires a la que usa el Cayenne Turbo GT porque hablamos de un coche de 200.000 euros, pero te puedes quedar en las ZF que usan desde BMW hasta Alfa Romeo.

Solo hay un par de tipos de caja automática que no me gustan: las CVT (por ejemplo, las de los Subaru) o las epicicloid­ales de algunos híbridos como el Toyota Corolla, que para mi gusto se encargan de arruinar el placer de conducción cuando aceleras a fondo: mucho ruido y pocas nueces.

El día a día siempre es más poderoso que nada, y lo que te va bien para llevar al niño a la enésima fiesta de cumpleaños no se lleva bien con la diversión”

“Con un manual notas la mecánica, sientes pasión”

PARA SER COMPLETAME­NTE SINCERO no es que esté en contra de las transmisio­nes automática­s, sino que prefiero un buen cambio manual. Es así de simple. Si te gusta conducir, como asegura el bueno de Luis aquí a la izquierda, sabes de sobra de qué te hablo. Con un manual notas la mecánica, sientes pasión.

Para hacerme entender voy a remontarme a una prueba que hice hace ya un par de años, la del Ford Mustang Bullitt. Fíjate si me dejó buenas sensacione­s, que la recuerdo mucho mejor que la de otras decenas de coches que han pasado por mis manos desde entonces. El Bullit no sólo es la edición especial que rememora al modelo que conducía Steve McQueen en la película con dicho nombre de finales de los años 60, sino que es un coche cuyo objetivo es destilar pasión y exclusivid­ad, por eso cuenta con un cambio manual de seis velocidade­s fabricado por los especialis­tas americanos de Tremec, que te hace sentir cómo engranas cada marcha con la precisión de un reloj suizo y, a la vez, con la dureza y tacto firme de un coche de carreras. ¿A quién no le gusta sentirse como un piloto?

Manejar un cambio manual es la máxima expresión de la diversión al volante. Así de simple. Te desplazas hasta tu carretera de curvas favorita, arrancas desde parado y te pones a subir y bajar de marcha como en un videojuego. No necesitas nada más en la vida. ¿Y sabes lo mejor de todo? Que no es un juego, es completame­nte real, pero sí que es un pasatiempo, algo que te hace disfrutar de cada segundo que pasas conduciend­o. Y, por suerte, es algo que Ford no está dejando de hacer, porque lo acaba de repetir en el Mustang Mach 1, al que, evidenteme­nte, estoy deseando echar el guante...

En esta misma línea, no puedo dejar de recordar que el deportivo de los deportivos, el Porsche 911, incluso monta una caja manual de ¡siete velocidade­s! He tenido la suerte de probarlo y es una delicia. Y no hace falta que seas un maestro del punta-tacón para disfrutarl­o al máximo, porque el propio coche se encarga de dar un golpe de gas en las reduccione­s. Algo que también ocurre en el modelo americano. Sí, hoy en día hasta los manuales tienen algo de automático­s...

Lo reconozco, mi enfoque es muy de apasionado, de piloto frustrado incluso. Si no es tu caso, te recomiendo que te olvides del pie izquierdo. No necesitas pisar el embrague para desplazart­e de un punto a otro. Es mejor que compres un automático, da igual de qué tipo sea, vale incluso uno de los ruidosos epicicloid­ales de Toyota que mencionaba Luis anteriorme­nte, porque si lo tuyo es conducir tranquilo no le pondrás ninguna pega.

Manejar un cambio manual es la máxima expresión de la diversión al volante. Así de simple. Te pones a subir y bajar de marcha y no necesitas nada más”

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 ??  ?? Una ventaja de los automático­s es que permiten diseños de palancas tan espectacul­ares como los de Volvo
Una ventaja de los automático­s es que permiten diseños de palancas tan espectacul­ares como los de Volvo
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No sólo tiene un toque de diseño genial, sino que el tacto que ofrece el cambio manual del Ford Mustang Bullitt es sensaciona­l *Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no tienen por qué coincidir necesariam­ente o exactament­e con la posición de Axel Springer o de Auto Bild
Hace tiempo que un icono de la deportivid­ad como el M3 dejó de apostar por el cambio manual. Antes era de doble embrague, ahora por convertido­r de par No sólo tiene un toque de diseño genial, sino que el tacto que ofrece el cambio manual del Ford Mustang Bullitt es sensaciona­l *Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no tienen por qué coincidir necesariam­ente o exactament­e con la posición de Axel Springer o de Auto Bild
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