“Sue­ño con lle­gar a los rall­yes”

AUTOhebdo SPORT - - EN TU REGIÓN -

El

mun­do del automovilismo no es un asun­to sencillo. No so­lo ha­ce fal­ta te­ner va­lor, co­ra­je, arres­tos y ta­len­to, sino que tam­bién es ne­ce­sa­ria una com­ple­ta for­ma fí­si­ca con la que dar al co­che las ór­de­nes que el ce­re­bro pro­ce­sa. To­do eso lo tie­ne Eduardo Llano, de 26 años, quien ade­más ha de su­mar un ac­ci­den­te pa­sa­do que hoy le obli­ga a es­tar en una si­lla de rue­das to­dos los días. Pe­ro, le­jos de ser un pro­ble­ma, es­to le ha he­cho más f uer­te pa­ra po­der cum­plir su sue­ño: ser pi­lo­to. Eduardo, ha­bi­tual del Re­gio­nal de Slaloms, es t odo un ejem­plo den­tro y fue­ra del bac­quet. ¿ Có­mo em­pe­zó es­ta pasión por el mun­do del mo­tor? La ver­dad es que fue gra­cias a mi her­mano Santi. Com­par­to con él mu­chas afi­cio­nes, y es­ta, sin du­da, es la que más ale­grías me ha da­do. Des­de mis pi­ni­tos en el mun­do de las mo­tos, con ape­nas 5 años, has­ta la pri­me­ra vez que con­du­je un co­che, con 10, él siem­pre ha es­ta­do ahí. Tu mi­nus­va­lía, sin em­bar­go, no te ha im­pe­di­do cum­plir tu sue­ño de ser pi­lo­to. ¿Qué ocu­rrió? Fue ha­ce sie­te años. Tra­ba­ja­ba co­mo re­par­ti­dor de piz­zas, con 19 años, cuan­do un co­che se sal­tó un se­má­fo­ro en ro­jo y me atro­pe­lló. Des­de en­ton­ces, mu­chas co­sas cam­bia­ron en mi vi­da, pe­ro la afi­ción por el mo­tor se man­tu­vo in­tac­ta. ¡Cam­bié mi afi­ción a las mo­tos por un quad, y mi pe­que­ño Sa­xo por un Pas­sat ran ran­che­ra! ¿ ¿Cuán­do C de de­ci­dis­te co co­men­zar a co com­pe­tir? La ver­dad es que f ue gr gra­cias a un gru­po de ami­gos. En 2008 me ani­ma­ron a dar el sal­to a una es­pe­cia­li­dad de la que no co­no­cía mu­cho, l os slaloms. Des­de el prin­ci­pio me gus­tó mu­cho el am­bien­te en­tre to­dos los par­ti­ci­pan­tes y, ade­más, el he­cho de que fue­ra una dis­ci­pli­na re­la­ti­va­men­te eco­nó­mi­ca. Se lo co­men­té a mi her­mano y de­ci­di­mos em­pe­zar a bus­car un co­che que sir­vie­ra pa­ra mí. Tras mu­cho in­da­gar, op­ta­mos por un BMW 325 de 1991 con cam­bio au­to­má­ti­co de cin­co ve­lo­ci­da­des.

¿Có­mo fue el de­but? La pri­me­ra ca­rre­ra fue el Sla­lom de Gi­jón de 2009. El co­che es­ta­ba ape­nas sin pro­bar y, bueno, a mi­tad de ca­rre­ra sur­gió un pro­ble­ma y de­jó de fun­cio­nar. Esa tem­po­ra­da no fue fá­cil, tu­vi­mos mu­chos pro­ble­mas en to­das las ca­rre­ras… Pe­ro aun así guar­do un muy buen re­cuer­do… ¡e in­clu­so ten­go dos tro­feos de ese año! En 2010 lle­gó el pri­mer cam­bio de co­che… Sí, tras esa pri­me­ra tem­po­ra­da de prue­ba com­pré un BMW 325 E30 tam­bién con ca­ja au­to­má­ti­ca, pe­ro de cua­tro ve­lo­ci­da­des en vez de cin­co, lo que me fa­vo­re­ce a ba­ja ve­lo­ci­dad. Mi her­mano ya no te­nía tiem­po pa­ra po­der com­par­tir el co­che con­mi­go en las ca­rre­ras, así que me lan­cé a una nue­va tem­po­ra­da en so­li­ta­rio, aun­que siem­pre con el apo­yo de mis ami­gos. En es­te 2012 las co­sas te es­tán sa­lien­do muy bien, ¿ver­dad? Tan­to en 2011 co­mo en 2012 lo úni­co que ten­go son bue­nos re­cuer­dos. He­mos aña­di­do al­gu­nas me­jo­ras, co­mo un freno de mano hi­dráu­li­co, y, la ver­dad, me di­vier­to mu­cho más. Pa­sár­me­lo bien es mi prin­ci­pal am­bi­ción. Su­pon­go que, co­mo to­do pi­lo­to, sue­ñas con se­guir cre­cien­do… No pue­do ne­gar que en los slaloms me di­vier­to mu­cho, pe­ro es­tá cla­ro que lle­gar a los rall­yes es el sue­ño de to­do pi­lo­to. Gra­cias a mis pa­tro­ci­na­do­res y al apo­yo de mis ami­gos, es­pe­ro que al­gún día pue­da mon­tar un co­che pa­ra es­ta dis­ci­pli­na. La pro­gre­sión es­tá sien­do bue­na: en es­te 2012, con los cam­bios que mi ami­go Car­los Au­via­ño me ha ayu­da­do a ha­cer, no me he ba­ja­do del po­dio en nin­gu­na ca­rre­ra.

E. DO­MIN­GO Fotos: J.B. DÍAZ

Vién­do­lo des­de fue­ra, na­die di­ría que no pue­de uti­li­zar las pier­nas.

Eduardo Llano es un cla­ro ejem­plo de có­mo una si­lla de rue­das no es un las­tre pa­ra tra­tar de di­ver­tir­se.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.