COM­PA­RA­TI­VA

AU­DI Q5 BMW X3

Autovía - - SUMARIO - DANIEL CUA­DRA­DO dcua­dra­do@mpib.es : ISRAEL GARDYN

Las po­si­bi­li­da­des de con­fi­gu­ra­ción de un Au­di o un BMW son tan al­tas que el re­sul­ta­do fi­nal de una com­pa­ra­ti­va se ve afec­ta­do siem­pre por el equi­pa­mien­to que traen las uni­da­des en con­cre­to. Los mo­di­fi­can, ade­más de en la es­té­ti­ca, en as­pec­tos co­mo el con­fort, la se­gu­ri­dad, el com­por­ta­mien­to, la vi­da a bor­do o, in­clu­so, el con­su­mo. Son co­ches a la car­ta. Co­mo ejem­plo, un «sim­ple» de­ta­lle co­mo es que el Au­di trai­ga el ex­tra de la sus­pen­sión neu­má­ti­ca ya per­mi­te que las ap­ti­tu­des fue­ra del as­fal­to de am­bos sean ra­di­cal­men­te di­fe­ren­tes, si bien con mue­lle metálico en los dos no lo sean tan­to. Son co­ches que par­ten de los 50.000 eu­ros y lo nor­mal es que su cos­te se in­cre­men­te al me­nos un 10 por cien­to en la fac­tu­ra fi­nal.

El X3 ha si­do el úl­ti­mo en lle­gar, de ahí que jue­gue con la ven­ta­ja de in­ten­tar su­pe­rar lo que su ri­val ya ha­bía da­do a co­no­cer a prin­ci­pios de año. Son dos co­ches de ca­li- dad y pa­ra de­cir que uno es me­jor que otro en es­te as­pec­to ten­dría­mos que so­me­ter­los a prue­bas de lar­ga du­ra­ción, apar­te de las vi­sua­les o tác­ti­les en don­de am­bos a pri­me­ra vis­ta sa­can no­ta al­ta. En el in­te­rior se res­pi­ra tec­no­lo­gía y las dos mar­cas sa­ben ha­cér­te­la lle­gar. Los dos ofre­cen cua­dros di­gi­ta­les op­cio­na­les, que sus­ti­tu­yen a los tra­di­cio­na­les re­lo­jes de agu­jas pa­ra, cu­rio­sa­men­te, lue­go si­mu­lar­los en su in­fo­gra­fía. En am­bos hay ca­li­dad y can­ti­dad de in­for­ma­ción, si bien el BMW va un pa­so más allá al mo­di­fi­car el as­pec­to y los da­tos en fun­ción del modo de con­duc­ción ele­gi­do; ha­ce que el mo­der­ní­si­mo «Vir­tual Cock­pit» del Au­di, que tan­to he­mos ala­ba­do has­ta aho­ra, pa­rez­ca un pa­so por de­trás del que trae el X3. Qui­zá cuan­do los dos es­tén más vis­tos la per­cep­ción sea otra, pe­ro aho­ra la no­ve­dad triun­fa. Ade­más del cua­dro, el BMW acom­pa­ña con una pan­ta­lla cen­tral tác­til. Así, aho­ra in­te­gra más a con­duc­tor y pa­sa­je­ro; la mano tie­ne que lle­gar a la pan­ta­lla. Au­di esto lo re­suel­ve po­nien­do la pan­ta­lla tác­til so­bre la con­so­la cen­tral, in­clu­so per­mi­te es­cri­bir so­bre ella. Los dos son bue­nos y pro­ba­ble­men­te ca­da uno ten­drá su pú­bli­co, pe­ro me pa­re­ce más er­go­nó­mi­ca­men­te acer­ta­do el sis­te­ma de BMW.

Ca­si di­fe­ren­tes

Al vo­lan­te del X3 el con­duc­tor se sien­te más en una ber­li­na que en un SUV, y eso que el Q5 ya era bueno en esto. En cual­quier ca­so es una sen­sa­ción, por­que en la práctica en los dos se via­ja sen­ta­do con la có­mo­da al­tu­ra ha­bi­tual de los SUV. Hay ex­ce­len­tes asientos de­lan­te­ros y un gran es­pa­cio en to­das las co­tas. De­trás las di­fe­ren­cias sur­gen si se op­ta por el ex­tra de la ban­que­ta con re­gla­je lon­gi­tu­di­nal en el Au­di (410 €), un de­ta­lle he­cho pa­ra me­jo­rar la ca­pa­ci­dad del ma­le­te­ro se­gún las ne­ce­si­da­des y que su ri­val no ofre­ce ni en op­ción. Sin él hay el mis­mo es­pa­cio pa­ra los ocu­pan­tes en los dos co­ches y 20 litros más de ma­le­te­ro en el BMW (ca­ben ob­je­tos más an­chos). Con el re­gla­je lon­gi­tu­di­nal de ban­que­ta, el Q5 pue­de lle­gar a te­ner has­ta 65 litros más que el X3, eso sí, a cos­ta de de­jar el mis­mo es­pa­cio de pier­nas que en un uti­li­ta­rio. Con ban­que­tas fi­jas es me­jor el BMW, y las mó­vi­les del Au­di ofre­cen más po­li­va- len­cia. Las pla­zas tra­se­ras la­te­ra­les son muy bue­nas en los dos, al­go que se con­tra­po­ne a la tor­tu­ra­do­ra pla­za cen­tral, en la que am­bos se han em­pe­ña­do en cas­ti­gar a su ocu­pan­te con di­fe­ren­tes ar­mas. En el BMW no ca­be el pie de un adul­to, que ten­drá que pa­sar­lo de un la­do a otro pa­ra sal­var el an­cho tú­nel cen­tral su­bién­do­lo mu­cho, ade­más de en­con­trar­se un res­pal­do du­ro. En el Au­di han he­cho un re­ba­je y el pie ca­be de so­bra, pe­ro en con­tra tie­ne un tú­nel cen­tral más an­cho to­da­vía y un res­pal­do de mayor du­re­za. No sal­vo a nin­guno, en los dos la pla­za cen­tral es de uso oca­sio­nal.

El mo­tor dié­sel de dos litros y 190 CV es la op­ción más equi­li­bra­da pa­ra es­tos co­ches, tan­to por con­su­mos co­mo por pres­ta­cio­nes. Tie­nen idén­ti­ca po­ten­cia y par, al me­nos se­gún da­tos ofi­cia­les. El Q5 lo acom­pa­ña con una ca­ja de cam­bios a con sie­te mar­chas y do­ble em­bra­gue mul­ti­dis­co ba­ña­do en acei­te. El BMW op­ta por una con con­ver­ti- dor de par y 8 ve­lo­ci­da­des, y los dos aña­den sus res­pec­ti­vos sis­te­mas de trac­ción to­tal. Por pres­ta­cio­nes o con­su­mos es­tán a muy buen ni­vel. El BMW es más rá­pi­do por muy po­co, no sien­do las pres­ta­cio­nes al­go de­ter­mi­nan­te. En am­bos po­de­mos via­jar a rit­mo al­to y con el co­che car­ga­do sin pro­ble­mas. Con el con­su­mo ocu­rre al­go pa­re­ci­do. Gas­ta me­nos el X3, que en con­jun­to de­no­ta te­ner un me­jor mo­tor, si bien el gas­to del Q5 no es na­da ma­lo. Se mar­can tan­to el uno al otro que al fi­nal ofre­cen prác­ti­ca­men­te lo mis­mo.

Has­ta aquí te di­ría que eli­jas el que más te gus­te o la me­jor ofer­ta co­mer­cial que ten­gas, y más si el com­por­ta­mien­to no es pa­ra ti una op­ción de­ter­mi­nan­te. No es que uno va­ya me­jor que el otro, es que ca­da uno tie­ne su pro­pia per­so­na­li­dad a la ho­ra de mo­ver­se. El Au­di ve­nía con el ex­tra de la sus­pen­sión neu­má­ti­ca. Esto le ha­ce agra­da­ble en con­duc­ción tran­qui­la y mu­cho más polivalente fue­ra del as­fal­to; pue­de mo­di­fi­car su al­tu­ra.

El BMW, en con­tra, po­ne un com­por­ta­mien­to más di­rec­to y obe­dien­te. Si com­pa­ras la ve­lo­ci­dad de pa­so por cur­va, al fi­nal es la mis­ma en los dos, pe­ro en el BMW te crees que eres tú el que man­da y en el Au­di que es el co­che quien lo tie­ne to­do ba­jo con­trol. Hay ma­ti­ces que los di­fe­ren­cian, pe­ro eso no im­pli­ca que uno sea me­jor que otro. Si no vas a sa­lir del as­fal­to, no pon­gas la sus­pen­sión neu­má­ti­ca del Q5, que tam­po­co la ne­ce­si­ta y con el mue­lle con­ven­cio­nal y la du­re­za de amor­ti­gua­dor va­ria­ble se acer­ca en sen­sa­cio­nes mu­cho a su ri­val, sien­do los dos co­ches en es­tas con­di­cio­nes más có­mo­dos que de­por­ti­vos. Si bus­cas la ex­qui­si­tez en el con­fort de ba­cheo, en­ton­ces sí, la neu­má­ti­ca es bue­na op­ción, y si lo que de­man­das es más sen­sa­ción a la ho­ra de con­du­cir, el BMW te gus­ta­rá más. Pe­ro re­pi­to, la lí­nea que los se­pa­ra es tan fi­na que hay que ir a bus­car la di­fe­ren­cia pa­ra en­con­trar­la.

Los dos mo­de­los es­con­den bien la al­tu­ra cuan­do ne­go­cian cur­vas, Fre­nan con se­gu­ri­dad y no he en­con­tra­do de­fi­cien­cias en su com­por­ta­mien­to. En el Au­di se sien­te más el mo­tor en frío. El cam­bio por con­ver­ti­dor de par del X3 es más agra­da­ble en cual­quier si­tua­ción y ha­ce que el Q5 pa­rez­ca has­ta tos­co. Es­té­ti­ca, ofer­ta, amor por la mar­ca..., qui­zá el cam­bio sea el úni­co pun­to ra­di­cal­men­te dis­tin­to; cu­rio­so, ¿ver­dad?.

En el X3 la con­so­la en­vuel­ve más al con­duc­tor, pa­ra acer­car la pan­ta­lla cen­tral a la mano, ya que aho­ra es tác­til

Dié­sel muy re­fi­na­dos. En el Au­di se apre­cia más rui­do en frío, pe­ro lue­go de­sa­pa­re­ce y se vuel­ve más si­len­cio­so que el BMW. Am­bos con ci­fras de con­su­mo muy me­ri­to­rias.

La sus­pen­sión neu­má­ti­ca ha­ce mu­cho más polivalente al Au­di fue­ra del as­fal­to, pe­ro es un gas­to in­ne­ce­sa­rio a no ser que bus­ques una gran ex­qui­si­tez en el con­fort de ba­cheo.

El X3 es li­ge­ra­men­te más vo­lu­mi­no­so con, ade­más, mayor dis­tan­cia en­tre ejes. Es con­ve­nien­te con­tar en am­bos con la cá­ma­ra de vi­sión tra­se­ra.

So­bre la pan­ta­lla tác­til te­ne­mos el bo­tón que nos da ac­ce­so a los dis­tin­tos mo­dos de con­duc­ción. Es an­cho y obli­ga a lle­var las pier­nas muy se­pa­ra­das con, ade­más, du­re­za de res­pal­do en la pla­za cen­tral y ban­que­ta más pe­que­ña. La fi­la tra­se­ra re­gu­la­ble es op­cio­nal y su ri­val no la ofre­ce.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.