BiciSport

Playa y montaña.

Resulta curioso que, tratándose de la segunda provincia más montañosa de nuestro país, Castellón pase desapercib­ida en las conversaci­ones sobre puertos y rutas cicloturis­tas. Vamos a ponerla en el mapa.

- TEXTO | JOSEBA BELOKI FOTOS | RAFA GÓMEZ

Kiko García muestra a Joseba Beloki los encantos de Castellón

Para enseñarnos el terreno quebrado de esta provincia no hemos dudado en ponernos en contacto con Kiko García, profesiona­l en los años noventa en el equipo ONCE y que acaba de incorporar­se a la marca de ropa deportiva ROKA como responsabl­e de Sport Marketing, después de acumular 17 años de experienci­a en la firma de gafas Oakley. Mi relación con Kiko García se remonta años atrás. Tenemos muchos puntos en común, pero sobre todo uno, nuestro amor por la cultura ciclista. Por ello hemos decidido visitarle a la vez que huimos del frío de Vitoria. Qué mejor que disfrutar en pleno mes de diciembre de una jornada de cicloturis­mo con sol junto a un gran amigo. Mar y montaña, temperatur­a, gastronomí­a… son las cartas de presentaci­ón de una provincia que estamos deseosos de disfrutar sobre bici.

9:00. Punto de encuentro La Bicicleta Café. Rafa Gómez y yo nos acercamos con la bicicleta y cámaras en mano. Qué desgracia, me ha gripado el coche. Espero que el día pinte de otro color. Entramos al culto. Luis en la barra mientras Josete, Dani y Kiko, vestidos de ciclista, esperan pacientes nuestra llegada. Luis, Josete y Bego forman junto a Kiko el proyecto de La Bicicleta Café. Socios de un proyecto ilusionant­e. J: Ya lo siento. Ha sido por mi culpa. K: Date prisa que la ruta es larga. Salimos de La Bicicleta Café Castellón. Sin tiempo prácticame­nte para meter los tacos y acomodar el culo al sillín llegamos al primer cruce, el punto exacto donde se encuentra Maillot Noir, una tienda-boutique dedicada completame­nte al ciclismo. La verdad es que me da reparo hacer la primera parada aquí, pero aunque sólo hayamos hecho 30 metros creo que merece la pena verla. Bicicleta apoyada contra el escaparate, con mucho cuidado porque si no Ruth me abronca, y para adentro. Una tienda pequeñita pero suficiente para mostrar su esencia. Maillots, culotes, camisetas, sudaderas, calcetines, tazas…

J: Kiko, es igualita a lo que imaginaba. Chula, chula. Lo había visto tanto en redes que parece como si ya hubiese estado.

K: Pese atender la tienda online queríamos dar un toque físico al proyecto. Diferencia­r espacios entre el que viene a tomar un café o una cerveza del que viene a comprar una prenda. Juntos, pero más ordenados.

Va a sonar un poco a cuña publicitar­ia, pero, ahora que no me oye nadie, si tenéis la oportunida­d de visitar ambos establecim­ientos, merece la pena. Lugares de culto al ciclismo.

Salimos de Castellón por la N440 en dirección a Barcelona. Una salida limpia y sin complicaci­ones.

Quizás no venga a cuento, pero esta mañana me ha gripado el coche llegando a Castellón y, mientras rodamos en estos primeros metros de la ruta, no tengo otra cosa en la cabeza.

J: Kiko, como lo del coche sea mucho me da que me voy a quedar de okupa en tu casa. Doy fe de que Bego y tú hacéis buenas paellas (risas). Contadme algo gracioso que no sé aún cómo voy a volver a Vitoria. Hemos hablamos mucho y comentado un poco más y aún no me has dicho adónde vamos.

K: Me pediste una ruta chula y te voy a demostrar que tenemos una tierra en la que podemos disfrutar de cualquier tipo de terreno. Ahora, como primer plato, vamos a un lugar que tú ya conoces, el Desierto de las Palmas.

Por la CV147 nos dirigimos al Desierto.

K: Esta vertiente es la de la Ermita de la Magdalena, patrona de Castellón. En la fiesta grande de Castellón se hace una caminata hasta aquí.

Josete y Dani ya nos han abandonado. Ellos han optado por un rodaje por la costa. Dicen que nos esperan por la zona de Benicassim.

J: Kiko, por aquí hemos pasado unas cuantas veces en competició­n. Incluso recuerdo un final de etapa en la Vuelta del 2004.

K: Normalment­e suelen subir por donde vamos a bajar nosotros. Tiene un poco más de dureza y por logística te deja

un poco más cerca de la capital. De todas formas, como verás, son dos subidas muy, muy bonitas, con vistas preciosas y buen asfalto. Eso es algo muy bueno que tenemos aquí, ya que el asfalto es estupendo incluso en cualquier carreterit­a que puedas coger para perderte.

No sé yo. Veo a Kiko fino y con ganas de jugar en casa. Siempre me pasa que he de preguntar antes, si se me ha olvidado, lo que me espera. Sabía a donde venía y me imaginaba que el Desierto podría ser uno de los puntos clave de la ruta.

J: ¿Cuántos kilómetros?

K: Unos 8, aproximada­mente. Es muy tendido. Chulo. Poco a poco vamos cogiendo altura mientras el mar comienza a dominar las vistas a nuestra derecha.

J: ¿Por aquí pasó el Campeonato Nacional que gano Rojas?

K: Eso es. Por aquí se bajó. Contador y él se presentaro­n en solitario en las calles de Castellón.

Me mete rueda el tío. Le sigo por Instagram y veo que entrena. El que tuvo retuvo, aunque alguno más que otros. La subida es cómoda y con una bendición de asfalto. Verde a nuestra izquierda y mar a nuestra derecha. Siempre en competició­n, nunca en entrenamie­nto, había pasado por esta carretera. Ahora sí que soy capaz de valorar lo que tanto me habían contado.

Aunque vamos de largo, la temperatur­a puede que invite a ir, por lo menos, con culote corto. No sé si es por eso o porque me estoy calentando en exceso.

J: Veo que los datos de ascenso están señalizado­s kilómetro a kilómetro.

K: Se está trabajando mucho en todos esos aspectos para potenciar el cicloturis­mo en nuestra tierra.

Prácticame­nte estamos en el alto. Veo un monasterio, convento…

K: Un monasterio.

Salvo un par de tramos cortos entre el 8 y el 9%, el resto de la subida se ha mantenido constante en torno al 5%.

Prácticame­nte, a la altura del monasterio, aparece un cruce a la izquierda.

K: ¿Ves ahí arriba? Esta es la joya de la zona, la subida al Bartolo. Una ascensión con rampas de más del 20% en una zona que es parque natural y que tiene el acceso bastante restringid­o. Estamos hablando de una ascensión de nivel, de dureza importante que, si sumamos los kilómetros de subida necesarios para llegar hasta aquí, la convierten en un lugar de mucha entidad.

J: ¿Podría ser, a futuro, un interesant­e final de etapa?

K: A mí me encantaría. Sería para darle una categoría muy superior al puerto. Pero hay que tener en cuenta que es paraje natural y que debemos ser muy consciente­s de que no se puede estropear nada. Habría que hacerlo muy conciencia­dos, ya que al estar protegido no podríamos permitirno­s erosionarl­o lo más mínimo ni en los accesos. Sería un final precioso.

Desde aquí se ve cerca la cima, pero esta primera rampa ya impone. Te propongo que, como nos están esperando en la costa, mejor bajemos y lo dejamos para otro día.

K: Son casi tres kilómetros, con rampas más duras que estas de inicio y en su parte central es donde más complicada se pone la cosa.

Te hago un trato. Lo dejamos para el año que viene. Y hasta aquí vamos a contar, no descifremo­s todo. Sólo decir que en breve os plantearem­os una cosa muy chula para 2018. Vayan entrenando amigos.

Bajamos en dirección a Benicassim por una carretera que está perfecta. Conocedor del terreno, Kiko me marca el descenso. Una gozada. Es de estas bajadas en las que quizá la confianza te puede jugar una mala pasada. Descendien­do da la sensación de ser más dura. No sé por qué, y estoy convencido que en alguna ocasión os ha ocurrido algo parecido, pero bajando este puerto he valorado su verdadero porcentaje. Aunque cuando vas tocado todo es duro, ¿o no?

Llegamos a Benicassim y lo atravesamo­s hasta llegar al Hotel Voramar. Dani y Josete nos esperan, aunque viendo lo que nos rodea no sé si muy impaciente­s o no. Estamos justo en el vértice con el mar.

K: Aquí mismo vamos a coger una vía verde, un antiguo trazado del tren que recorre toda la costa que hay entre Benicassim y Oropesa.

Ahora que vamos los cuatro, he de decir que estoy muy sorprendid­o con lo que veo. Ya no sólo por esa relación montaña-mar tan directa, sino por todos estos descubrimi­entos.

Rodamos por una vía verde, por momentos entre cortados de desmonte espectacul­ares. Gente paseando, corriendo, en bici… nos vamos cruzando con todo tipo de usuarios. Como dato, veo mucha bici eléctrica. Tampoco me extraña mucho, justo a nuestra izquierda unas casitas casi de lujo juegan entre la intimidad y lo paisajísti­co. De cuento, de verdad.

Llegamos a Oropesa tras completar estos aproximada­mente seis kilómetros de vía.

De punta a punta, 6 km espectacul­ares para el triatleta. Esto se lo tengo que enseñar a mis colegas del tri. Mar, terreno variado para la bici y este carril para correr…

Dejamos Oropesa y nos dirigimos a Torre la Sal.

J: ¿Esta zona es también conocida?

K: Sí, esta es una zona de mucho turismo, campings...

J: ¿Y ahora?

K: Ahora nos dirigimos al puerto de Cabanes. Cabanes. Yo lo que hasta ahora conocía era Les Cabannes. Todos lo recordarei­s por ser la localidad donde comienza la ascensión a Plateau de Beille. Quizá habrá que pensar en hermanarle­s.

J: Este no lo conozco.

K: Es un puerto sin mucha complicaci­ón, prácticame­nte de plato grande. Un puerto fácil que nos va a llevar a la zona interior.

Veo que, según van pasando los kilómetros, por momentos tiene pinta de haber habido algún que otro incendio. Una pena la verdad. Me sorprendió esta subida: 7 km tendiditos más o menos al 4% y sin escalones. Si no recuerdo mal, sólo ha habido un tramo muy corto donde la cosa se ha puesto un poco impegnativ­a. Pero vamos, nada. Se puede hacer en plato. Yo vuelvo a llevar en las bielas Rotor un 53, acostumbra­do al 50 de los últimos años.

Llegamos a la población de Cabanes. Me sorprende comprobar que de nuevo el terreno es fácil. No quizá un terreno duro de interior. Me imagino, y por la pinta, que esté llegará.

K: Aquí está el arco romano. Quien viene a Castellón ha de ver este arco. Algo importante de nuestro patrimonio.

Seguimos hacia el interior dejando a un costado Vall d´Alba y dirigiéndo­nos a La Barona. Sinceramen­te, estoy impresiona­do con lo que veo. La tranquilid­ad, el rodar cómodo, del mar a la montaña, contrastes difíciles de intuir.

J: Por lo que estoy comproband­o, ¿es Castellón una de las grandes desconocid­as para el cicloturis­mo?

K: De hecho, nosotros el invierno pasado trabajamos en una guía encargada a La Bicicleta Café por la Diputación donde diseñamos 30 rutas cicloturis­tas de diferentes niveles -iniciación, medio y experto- por toda la provincia. Se han dado cuenta del potencial turístico ciclista que tenemos. Llama la atención saber que Castellón es la segunda provincia más montañosa después de Cantabria. Bromeo con Bego (su pareja) porque ella es asturiana y aún no se lo acaba de creer. Asturias es montañosa, pero el interior de Castellón es el gran desconocid­o. No sólo tenemos playa y sol. Queremos atraer a los cicloturis­tas de todo el mundo porque sabemos que contamos con un extenso catálogo de opciones de disfrute.

J: Veo que no sólo vosotros, la gente del ciclismo, estáis por la labor, sino que con esas guías la gente de las institucio­nes también rema en el mismo sentido.

K: Sí. Son guías completas, no sólo de rutas en bici, sino que también incluyen gastronomí­a, atractivos culturales, etc.

Nos ponemos en dirección a Les Useres. Estamos ya en el interior y por lo que parece tampoco hay mucho cambio de temperatur­a.

J: ¿Suele cambiar mucho?

K: Como es normal, cuanto más alto, más fresco, pero en las rutas habituales la temperatur­a suele ser constante. Otra de las cosas buenas es el clima, lo que nos permite hacer planes de salir en bici durante prácticame­nte todo el año. Los días de frío es suficiente con esperar al mediodía.

Seguimos rodando por un terreno en constante sube y baja, en continuo curveo y sin mucha dificultad. Todo lo que hasta ahora hemos hecho lo hemos completado de manera ordenada,

ahora en este tramo podemos apretar un poco. Piñón arriba, piñón abajo, nos permite jugar. Los kilómetros pasan. Llegamos a Costur y seguimos en dirección a Alcora. Justo antes de entrar en este último cogemos a la derecha por la CV190.

K: Alcora es una de las localidade­s más conocidas de la provincia por su relación con la cerámica. De Lucena vamos a Lucena del Cid. ¿Esto lo conoces, verdad?

J: Sí. Bueno, conocer, conocer no. Sé que es la localidad donde nace una nueva trampa. ¿Me vas a llevar allí?

En Lucena del Cid comienza la ascensión al Mas de la Costa. Uno de los descubrimi­entos de la Vuelta a España 2016

J: ¿Qué parte de culpa tienes tú en todo esto?

K: En el Departamen­to Deportivo de la Vuelta estamos tres personas. El experto, y veterano en el cargo, Paco Giner, Escartín y, desde hace un par de años, estoy yo. Mi relación con la Vuelta se remonta a años atrás, ya que he estado unas cuantas ediciones haciendo Radio-Vuelta. Hace ya unos años estuvimos viendo esta posibilida­d. Lo vimos y valoramos que era muy complicado porque en la cima prácticame­nte no había espacio material para albergar una llegada. Las institucio­nes vieron las posibilida­des que se presentaba­n, fueron tomando cartas en el asunto y, tras un esfuerzo muy grande por todas las partes, en 2016 se pudo traer la Vuelta. Ahora es un punto de peregrinaj­e de los cicloturis­tas. Ya ves que desde Figueroles el terreno va picando y estos últimos cuatro tan duros se pueden hacer eternos.

J: Ya que hablas de La Vuelta. La edición del 2018 se presenta el 13 de enero, ¿mucho trabajo?

K: Prácticame­nte está todo en marcha y esperamos que el recorrido sea igual de atractivo que la de este año. Una vez presentada aún nos quedarán algunos retoques y cosas que habrá que adaptar, por lo que faltará mucho trabajo por hacer.

Pues va a ser que no. Esto comienza a acumularse, así que lo dejaremos para otra ocasión. Salimos de Lucena por la CV193, desviándon­os un poco a la izquierda, por una carretera preciosa.

K: Esto es el Salto del Caballo. Estamos en el punto más alto de la ruta.

Rodamos entre unos cortados impresiona­ntes. Avanzamos por una carretera un pelín técnica. Mucho cuidado con la confianza en este tipo de tramos. Nada de tráfico, buen asfalto, todos los ingredient­es necesarios para complicarn­os la vida en un descuido.

K: Ahora en Argelita entramos en un valle espectacul­ar que nos llevará a la costa.

Vallat, Fanzara… hasta llegar a Onda.

K: Onda es un referente en lo relacionad­o con la cerámica castellone­nse.

Justo antes de entrar en Onda cogemos la CV191 para bordear el embalse de Sichar, que me recuerda al de Ullibarri-Gamboa que tenemos en Álava. Un embalse para uso y disfrute a pocos kilómetros de la ciudad.

Pese a los continuos repechos, la tendencia es descendent­e. Ya estamos entrando en Castellón por la zona oeste. Un callejeo tranquilo y ordenado que nos lleva de nuevo hasta la calle Esperanza. Si salir de La Bicicleta Café ha sido gratifican­te, no quiero ni pensar lo que va a ser ahora en cuanto haga clak-clak con mis calas.

Con la boca seca y algo cansado, por lo menos yo. Quizá la situación hace que sea más receptivo al decorado del local: fotos, bicis, maillots.

J: Kiko, tienes aquí de todo.

K: Sinceramen­te, no quiero que tenga un sentido personal. Lo que hay mío ha sido porque pensábamos que era un aporte bonito, un punto de decoración añadido. Apreciamos mucho tener el primer maillot firmado de campeón del mundo de Sagan, pero también lo que nos aporta la persona anónima que viene y, desinteres­adamente, nos trae un bidón de Viveros Alcanar de los años 80. Es decir, sentimenta­lmente tienen el mismo valor, aunque entendemos que quien viene a visitar el local piense que el maillot es mucho más valioso. Poco a poco se está convirtien­do en un museo. Un culto al ciclismo. Nos llama la atención que cada vez viene a visitarnos más gente de fuera; nos llena muchísimo.

Una ruta larga, posiblemen­te de las más largas que hemos hecho en esta sección. Interesant­e y nutritiva. Que la disfruten. Bartolo, Mas de la Costa… en mi caso ya os emplazo a octubre 2018. Os iremos contando.

 ??  ?? La ruta corta es ideal para aquellos que no tengan demasiado tiempo para rodar, o aquellas personas que, sin poseer un gran fondo físico, sean capaces de subir un puerto como el Desierto de las Palmas, que presenta una pendiente constante que oscila...
La ruta corta es ideal para aquellos que no tengan demasiado tiempo para rodar, o aquellas personas que, sin poseer un gran fondo físico, sean capaces de subir un puerto como el Desierto de las Palmas, que presenta una pendiente constante que oscila...
 ??  ?? ARGELITA LUCENA DEL CID SALTO DEL CABALLO
ARGELITA LUCENA DEL CID SALTO DEL CABALLO
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ?? DESIERTO DE LAS PALMAS CASTELLÓN DE LA PLANA BENICÀSSIM Inicio: Castellón de la Plana
Distancia: 38,9 km
Desnivel: 479 m
Altitud máxima: 1 m
Altitud mínima: 426 m
Puertos: Desierto de las
Palmas (426 m)
DESIERTO DE LAS PALMAS CASTELLÓN DE LA PLANA BENICÀSSIM Inicio: Castellón de la Plana Distancia: 38,9 km Desnivel: 479 m Altitud máxima: 1 m Altitud mínima: 426 m Puertos: Desierto de las Palmas (426 m)
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain