Uli­ses

Córdoba - - OPINIÓN - JOA­QUÍN Pé­rez Azaús­tre *

El ros­tro de Aga­me­nón no fue aque­lla más­ca­ra de oro encontrada en­tre las rui­nas de Mi­ce­nas, ba­jo la Puer­ta de los Leo­nes que tan bien des­cri­bió Esquilo en La Ores­tia­da. Hein­rich Schlie­mann, des­pués de ha­ber ha­lla­do la ciu­dad de Tro­ya en 1870, par­tió ha­cia Mi­ce­nas, o don­de él pen­sa­ba que ha­bía es­ta­do Mi­ce­nas, y cre­yó mi­rar­se en la más­ca­ra mor­tuo­ria del rey grie­go cuan­do se con­tem­pló en el bri­llo de sus fac­cio­nes do­ra­das; pe­ro per­te­ne­cía a un rey mi­cé­ni­co an­te­rior, por lo que ese ros­tro de mis­te­rio se hun­dió en las pro­fun­di­da­des ho­mé­ri­cas del sue­ño. Es­tos días, un equi­po de ar­queó­lo­gos grie­gos y ale­ma­nes ha en­con­tra­do una placa de ar­ci­lla en Olim­pia, en el Pe­lo­po­ne­so, con la ins­crip­ción más an­ti­gua que se con­ser­va de La Odi­sea. El frag­men­to re­co­ge 13 ver­sos en los que el hé­roe Odi­seo, o Uli­ses, ha­bla a su cria­do Eumeo, aquel por­que­ro fiel a su se­ñor que lo aco­ge cuan­do re­gre­sa a Ítaca dis­fra­za­do de men­di­go, pe­ro sin re­co­no­cer­lo. Da­ta de an­tes del si­glo III d.C. «La placa de ba­rro es pro­ba­ble­men­te el ex­trac­to más an­ti­guo de la epo­pe­ya de Homero que ha sa­li­do a la luz has­ta aho­ra», ha anun­cia­do el Mi­nis­te­rio de Cul­tu­ra grie­go. Nos mi­ra­mos en esos tre­ce ver­sos, esas tre­ce in­cóg­ni­tas so­bre la iden­ti­dad del po­bre va­ga­bun­do que lle­ga a la cos­ta de Ítaca y que so­lo se­rá re­co­no­ci­do por su ya an­ciano pe­rro Ar­gos, que mo­ri­rá de emo­ción a los pies de su due­ño. Es­ta placa de ar­ci­lla es tam­bién un ros­tro do­ra­do fren­te al tiem­po, un es­pe­jo de luz en que po­de­mos mi­rar­nos, re­cor­dan­do la edad en que el Me­di­te­rrá­neo, su es­ce­na­rio de via­jes, era ese azul tur­que­sa y la poe­sía. La Ilía­da es una épi­ca de una gue­rra, pe­ro tam­bién un mo­sai­co de va­lor, ero­tis­mo y be­lle­za. He­le­na, Pa­ris, Héc­tor, dón­de es­táis. To­da es­ta ac­tua­li­dad de la­zos ama­ri­llos, con su trai­ción pú­bli­ca, es­ta­ba ya gra­ba­da en La Ilía­da. Esas mis­mas mu­ra­llas vol­ve­rán a caer. Y so­mos ese ba­rro, sus mis­mos per­so­na­jes. La mo­der­ni­dad si­gue es­tan­do en Homero, con su cal­ma ma­ri­na al sa­lir de las aguas. H * Es­cri­tor

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.