Ti­bios/as

Córdoba - - OPINIÓN - MA­RÍA Ol­mo

Ex­pre­se­mos hoy dos cer­te­zas. Una, la be­lle­za del len­gua­je, su fuer­za, su ca­pa­ci­dad de or­de­nar la in­te­li­gen­cia, las emo­cio­nes y la re­la­ción en­tre los se­res hu­ma­nos. Otra, el fe­mi­nis­mo co­mo op­ción éti­ca obli­ga­da pa­ra la cons­truc­ción de un mun­do más jus­to.

Ahí es­tán, her­mo­sas y, aho­ra, irre­con­ci­lia­bles. Es­tá bien que se za­ran­deen las cabezas con nue­vas pre­gun­tas, es­tá bien que to­do evo­lu­cio­ne, es in­dis­pen­sa­ble acep­tar que el mun­do cam­bia, es pre­ci­so in­co­mo­dar los es­pí­ri­tus pa­ra avan­zar, pe­ro... ¿Se pue­de ser fe­mi­nis­ta y con­vi­vir con el mas­cu­lino ge­né­ri­co? ¿Se pue­de abo­rre­cer, es­pe­cial­men­te al es­cu­char­lo de al­gu­nos la­bios fal­sos y ce­rri­les pe­ro po­lí­ti­ca­men­te co­rrec­tos, el to­dos y

to­das so­mos ciu­da­da­nía e infancia pa­ra elu­dir el ge­né­ri­co ciu­da­da­nos y ni­ños? Sí, es ver­dad, el len­gua­je ex­pre­sa el mun­do he­cho a imagen de los va­ro­nes y es­ta li­za per­si­gue ha­cer vi­si­bles a las mu­je­res. De he­cho, em­pie­zo a no ver a las ni­ñas en la fra­se «va­mos, ni­ños, al co­le», pe­ro an­tes, de ver­dad, se lo ju­ro a us­te­des que las veía, es­ta­ban ahí, en ese «ni­ños» que aho­ra hay que lla­mar «infancia». Ay. Qué lu­cha en­tre la es­té­ti­ca y la éti­ca, en­tre mis es­cri­to­res (el mas­cu­lino in­clu­ye a Fred Var­gas y Ana Mª Ma­tu­te) fa­vo­ri­tos y el len­gua­je de gé­ne­ro. Aho­ra le va a to­car a la Cons­ti­tu­ción (o Cons­ti­tu­cio­na). Otro debate com­ple­jo. Di­ce Pé­rez Re­ver­te que, de ha­cer­se, de­ja­rá la RAE. Pues no, se­ñor, no le que­da a us­ted sino ba­tir­se. Yo no en­tra­ré en esa lu­cha. Es­toy en­tre los ti­bios (y ti­bias), pe­ro su­fro mu­cho.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.