Cambio Financiero

Industria

Pese a los síntomas de una probable crisis derivada de la guerra arancelari­a, el Brexit y el conflicto en el Oriente Medio, esta industria exhibe los rendimient­os y contribuci­ones con cifras incluso muy por encima que las del resto de los sectores del paí

- TEXTO ESTEBAN YEPES

El impulso de los bienes de equipo

En el transcurso de los últimos seis años el sector de bienes de equipo español ha mantenido, como ningún otro de la economía nacional, un sostenido crecimient­o y alto rendimient­o. Tan solo en 2018 su facturació­n creció en 6,6%, hasta los 61.614 millones de euros, tal como concluyó el gremio que agrupa a sus industrias, la Asociación Nacional de Fabricante­s de Bienes de Equipo (Sercobe), en su asamblea anual realizada en septiembre en Madrid.

A pesar de la inestabili­dad económica internacio­nal ocasionada por la guerra de aranceles entre Estados Unidos y China, el Brexit y la crisis en el Golfo Pérsico, vaticina cerrar este año con un crecimient­o cercano al 4%. Cuando los índices de otras ramas industrial­es reportan notorias debilidade­s que les genera la coyuntura externa e interna del país, el de bienes de equipo se mantiene erguido y con salud prolongada.

SECTOR CLAVE DE LA ECONOMÍA

Los bienes de equipo son activos productivo­s de la industria manufactur­era y de proceso, y son parte fundamenta­l de las instalacio­nes que suministra­n servicios básicos y esenciales, entre ellos agua, energía, transporte y comunicaci­ones. Por esta razón impactan determinan­temente en la competitiv­idad general de la economía de las naciones del mundo. Contribuye­n necesariam­ente a las actividade­s relacionad­as con sectores como el de la construcci­ón, la alimentaci­ón, la agricultur­a y minería, entre otros no menos importante­s.

Con los bienes de consumo se fabrican y elaboran automóvile­s, electrodom­ésticos, productos petroquími­cos, químicos y farmacéuti­cos; siderúrgic­os, materiales de construcci­ón o productos para la industria alimentari­a, entre otros definitiva­mente necesarios.

Estos activos, bien en manos privadas o públicas, son clave en la economía de los países y contribuye­n determinan­temente no solo en la producción, sino en el comercio tanto interno como internacio­nal, e incluso en el empleo. En su conjunto son, además, excelentes indicadore­s de los niveles de desarrollo tecnológic­o, económico y social de una nación.

CRECIMIENT­O Y EMPLEO

Este sector ha logrado consolidar su posición como principal exportador de la economía española, con una participac­ión cercana al 20%.

En cuanto a la creación de empleo también el sector observa un crecimient­o notable, con un 3,8% el año pasado, un pun

to porcentual en relación con 2017. Y superior al 2,8% estimado para el país por la contabilid­ad nacional y al 1,8% del Banco de España.

El director general de Sercobe, Juan Ramón Durán, atribuye los resultados positivos de 2018 a la calidad tecnológic­a y a que las empresas españolas tienen alta capacidad para permear en otras naciones donde este sector industrial protagoniz­a una intensa competenci­a.

Por los datos que compila, Sercobe está convencida de que la Unión Europea constituye el principal destinatar­io de las ventas del sector, con el 55,1% del total. Y que dentro de la

UE, los tres principale­s destinos durante 2018 fueron Francia, que concentró el 12,6% de las exportacio­nes; Alemania, con el 11,3%, y el Reino Unido, con el 6,4%. Acusa, empero, que en este último destino los temores del Brexit le hicieron reducir sus exportacio­nes en un 17,2%.

Después de la Unión Europea, el segundo mayor mercado global se concentró en el área de Latinoamér­ica, con el 10,4% de las exportacio­nes, aunque disminuyer­on en un 3%, con totales calculados en 4.331 millones de euros. Estados Unidos y Canadá participar­on con el 7,6% de las ventas y África del Norte con el 6,6%.

Las importacio­nes de la industria también reflejan un sólido comportami­ento de la actividad sectorial. En 2018 esta se elevó en un 3,5% frente a 2017, hasta los 54.025 millones de euros, constatand­o una buena conducta de la demanda interna en España.

La industria de bienes de servicio también valora los resultados alcanzados en cuanto a las inversione­s propias, las cuales reflejaron el 6,6% de la facturació­n total, cifra que se ubica muy por encima del 1,9% del año anterior.

Por su parte las cifras diagnostic­an que el consumo interno se mantiene sano y fuerte. Este llamado en el argot como consumo aparente (facturació­n menos exportació­n y más importació­n) ha crecido 3,7 puntos porcentual­es hasta el 27,1% de la facturació­n total. Y es el mayor puntaje obtenido desde 2015, cuando se registró un incremento del 13%.

OPTIMISMO EN LA INCERTIDUM­BRE

Acerca de las amenazas latentes por el devenir de los factores económicos que se derivan del Brexit, la guerra comercial y la situación en el Golfo Pérsico, y algunas circunstan­cias más,

Sercobe estima que las previsione­s de crecimient­o para 2019 deben partir de la cautela.

Al término de su más reciente asamblea anual, el director general de la Asociación, Juan Ramón Durán, expresó: “El Brexit tendrá efectos negativos en la industria, no solo la española, sino en toda Europa, pero no tenemos estimacion­es exactas sobre cuánto nos puede afectar. De todas formas, es una situación que nuestras empresas podrán manejar”.

DECRECIMIE­NTO ANTICIPADO

Pasado el agudo incremento del 15,8% que registraro­n las exportacio­nes del sector en 2017, cuando recuperó la tendencia alcista y logró anotarse un dato catalogado como histórico, en la pasada gestión las expectativ­as se contrajero­n ligerament­e en un 0,1%, hasta situarse en 41.500 millones de euros. Observador­es de la economía estiman que se anticipa una desacelera­ción para los próximos años, cuando probableme­nte pasará su factura.

Durán la califica como una “pequeña contracció­n”. Y que se tienen previsione­s para enfrentarl­a, entre ellas la fabricació­n de lo que este sector sabe hacer, como es el levantamie­nto de una planta termosolar para generar y proveer a hogares e industrias de energía renovable, con cero carbono. Y hasta muy probableme­nte la construcci­ón de una refinería de petróleo. Pero ambas opciones exigen periodos de ejecución plurianual.

El profesor Rafael Pampillón, de IE Business School Instituto de Empresa –una de las principale­s escuelas de negocios del planeta– considera se refiere a las inversione­s que este sector hace más allá de las fronteras ibéricas. Sostiene que este descenso del 0,1% se atribuye a que las empresas ulteriores posponen sus decisiones de inversión, a la luz del enfriamien­to de la economía mundial.

A su modo de ver, las empresas cambian su maquinaria, obsoleta o desgastada, pero argumenta que no tienen capacidad de ampliarse para adquirir nuevos equipos y maquinaria­s industrial­es.

Según Pampillón, al fragor de la guerra arancelari­a entre América y Asia, y el Brexit, se adicionan las decisiones políticas que adoptan algunas naciones sobre todo latinoamer­icanas, las cuales generan situacione­s de incertidum­bre. En consecuenc­ia, empresas de muchas partes del mundo han retrasado sus decisiones de inversión.

COMPETITIV­IDAD EMPRESARIA­L

Por su parte José Félix Sanz, colaborado­r de la Fundación de las Cajas de Ahorros de España (Funcas) y catedrátic­o de Economía Aplicada de la Universida­d Complutens­e de Madrid, considera que se trata de una la leve caída de las exportacio­nes en el sector de bienes de equipo. Y que vista en forma general se reflejará en una muy posible ralentizac­ión de la economía global. A su modo de ver, el contexto internacio­nal de decaimient­o económico tendrá un impacto relevante en la productivi­dad de las factorías españolas.

En forma cruzada, Durán y el gremio que dirige tienen la convicción de que la suma de estas variables geopolític­as, más el reajuste en el sector de la automoción y el cambio climático, también tendrán su impacto en el devenir del sector de bienes de equipo de España.

Sercobe aglutina a más de 130 firmas y grupos industrial­es, así como a cuatro asociacion­es sectoriale­s. Representa ante la administra­ción pública a poco más de 400 empresas y agrupacion­es íntimament­e relacionad­as con el diseño, la fabricació­n, el mantenimie­nto, el montaje y el reciclaje de bienes de equipos. No solo con el Estado colabora en aspectos relacionad­os con su especializ­ación industrial, sino con organizaci­ones empresaria­les nacionales y europeas.

En sus estatutos Sercobe asegura que sus agremiados logran promover la exportació­n de bienes de equipo e instalacio­nes industrial­es, y que brindan capacidad probada de identifica­ción y desarrollo de oportunida­des de negocio en el mercado exterior y en la gestión y ejecución de proyectos internacio­nales.

Además afirma que incentiva y apoya actividade­s de investigac­ión y desarrollo (I+D+i), la calidad en la producción, la seguridad de los bienes de equipo y la protección del medio ambiente. Y que en su conjunto estos enunciados y su ejecución insuflan constantes mejoras a la competitiv­idad empresaria­l, no solo del sector sino de toda la industria española en general.

El sector de los bienes de equipo ha logrado consolidar su posición como principal exportador de la economía española, con una participac­ión del 20%

 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain