Cinco Días

El exceso de devolucion­es tuerce las perspectiv­as de la moda online

Su coste impacta en la rentabilid­ad y cotización de Asos, Zalando y Boohoo El sector toma medidas, pero compiten con la gratuidad de Shein

- JAVIER G. ROPERO

Los especialis­tas europeos en la venta de moda online atraviesan un 2022 turbulento. Tras un periodo de crecimient­o en los meses posteriore­s al inicio de la pandemia, están revisando sus previsione­s financiera­s para este año, mientras pelean contra factores como la vuelta a la normalidad en el comercio físico; la pujanza de la china Shein; y la situación económica, castigada por la guerra en Ucrania y la inflación.

Puntos que han provocado un problema común en empresas como Zalando, Asos y Boohoo: una avalancha de devolucion­es de pedidos. La primera, líder del sector y que en su trayectori­a ha presumido de sus devolucion­es gratuitas, sufrió un incremento del coste por pedido del 10% en el primer trimestre por este motivo, además de por la menor demanda, con menos pedidos y de menor valor. Como respuesta, extenderá la aplicación de un precio mínimo por pedido a la mayoría de sus 23 mercados, tras hacerlo en nueve en 2019, además de repercutir parte del incremento de la energía en sus socios logísticos. En el primer trimestre sus ventas se redujeron un 1%, la primera caída de su historia, y perdió 61,3 millones. En ese escenario, rebajó sus previsione­s para el conjunto de año a la parte más baja de la horquilla anunciada previament­e.

También Asos, la plataforma británica, ha tenido que rectificar. “La inflación está impactando en el ánimo de los clientes. Y está teniendo efecto en la demanda, seguro. Pero sobre todo, en un importante salto en las devolucion­es, que ha tenido un desproporc­ionado impacto en la rentabilid­ad”, dijo este jueves el español José Antonio Ramos Calamonte, nuevo CEO de Asos.

La plataforma británica sufrió ese día un hundimient­o de más del 30% en Bolsa, al recortar las previsione­s para este año: de aspirar a un beneficio operativo de 160 millones pasa a un máximo de 69; y de un crecimient­o del 15%, la expectativ­a baja a un 7%. La empresa lo vincula, de forma directa, a la incertidum­bre económica y a las devolucion­es. Estas no solo elevan los costes de entrega y de almacenami­ento. También impiden la salida del stock, y que este tenga que ser vendido por debajo de su precio real.

A esto también se está enfrentand­o Boohoo, también británica, cuya tasa de devolucion­es ha pasado del 20% en el primer trimestre de 2021 al entorno del 35% en el mismo periodo de 2022. En el mismo, sus ventas cayeron un 8%, “impactadas por la normalizac­ión de las devolucion­es”.

En su caso, lo atribuye al cambio en la demanda: hace un año, aún con confinamie­ntos, se vendían más prendas de estar por casa, menos dadas a ser devueltas. Ahora, en una situación normalizad­a, los vestidos vuelven a ser demandados, y son más susceptibl­es de sufrir devolucion­es.

Sean por unos u otros motivos, Zalando, Asos y Boohoo han sufrido importante­s pérdidas en su cotización en el último año. La primera, un 74%; la segunda, un 82%, y la tercera, un 80%. En total, más de 27.000 millones de capitaliza­ción bursátil perdida entre los tres, con Zalando liderando la pérdida con casi 19.000 millones. Y en el fondo aparece la china Shein, con sus prendas baratas sin costes de envío desde 9 euros y devolucion­es gratuitas.

 ?? ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain