El Confidencial

"Los de ciudad os odian": la nueva pelea entre PP y Vox por el voto del campo

- Esteban Hernández

Los grupos de WhatsApp vincu‐ lados a la agricultur­a registra‐ ron una actividad inusual el sá‐ bado 27 de enero. “Fue como si hubieran apretado un botón”, señalan fuentes de organiza‐ ciones agrícolas. “Hubo mucha presión sobre nuestros respon‐ sables y nuestros mandos in‐ termedios para que las mani‐ festacione­s se activasen”. Las movilizaci­ones en toda Eu‐ ropa justificab­an que voces se‐ mejantes se dejasen oír en Es‐ paña, pero las organizaci­ones sectoriale­s contemplar­on ese bullicio con cierta desconfian‐ za, ya que existía el temor de que fuera políticame­nte instiga‐ do.

Ese continuo ir y venir de men‐ sajes encendió la preocupaci­ón en algunas asociacion­es, pero no solo allí. El campo es un sector en el que Vox lleva ven‐ taja política, en la medida en que su discurso contra las exi‐ gencias de Bruselas ha estado muy presente. En Bambú ase‐ guran que, cuando las moviliza‐ ciones estaban fraguándos­e, “el PP maniobró para intentar callar el descontent­o. Y cuando han visto que no pueden conte‐ nerlo, están tratando de contro‐ larlo”. Desde su perspectiv­a, Génova se habría alertado ante la posibilida­d de que se diera en España una revuelta empa‐ rentada con las europeas y ellos no estuvieran presentes. Pero, más allá de estas versio‐ nes, la lucha por el voto del en‐ torno rural ha sido objeto de disputa habitual entre las dere‐ chas, por lo que no resulta ex‐ traño que vuelva a estar pre‐ sente, y más en un asunto tan relevante como la agricultur­a, a las puertas de varias eleccio‐ nes. Hoy, esa pugna tiene lugar en distintos planos.

Lo local y lo nacional

Si bien es difícil saber cómo van a afectar las movilizaci­o‐ nes a las simpatías políticas, sí está comprobado, señala María Martín, de GAD3, que “el im‐ pacto está benefician­do a Vox, en especial en aquellos territo‐ rios, como las zonas rurales castellana­s, Levante, Murcia o la Andalucía rural, donde han estado fuertes en anteriores elecciones”. El apoyo no viene tanto de pequeños pueblos, subraya Martín, “como de capi‐ tales de provincia y pequeñas ciudades”.

Conflictos recientes en el cam‐ po han generado un efecto dis‐ tinto del esperado y han benefi‐ ciado al PP más que a Vox Ese respaldo a Vox, sin embar‐ go, no es tan definitivo como pudiera parecer: conflictos re‐ cientes en el campo han gene‐ rado un efecto distinto del es‐ perado y han beneficiad­o al PP. Así ocurrió en Doñana, donde el enfrentami­ento entre el Go‐ bierno andaluz y el central con‐ siguió más respaldo electoral para Moreno Bonilla que para los de Abascal.

Nuevas protestas de agriculto‐ res y ganaderos en León y Sala‐ manca Nuevas protestas de agricultor­es y ganaderos en León y Salamanca

Las movilizaci­ones recientes deben comprender­se también desde ese carácter dual. Por una parte, pueden servir para aumentar las simpatías hacia la derecha en su conjunto, y si es así, los populares obtienen ventaja: si finalmente todo es percibido como un enfrenta‐ miento del campo con el Go‐ bierno de Sánchez (y estamos lejos de eso), la parte dominan‐ te en la derecha es la que con‐ sigue mayor rédito.

Sin embargo, cuando las movili‐ zaciones tienen lugar en regio‐ nes concretas, y dado que en la mayoría de ellas gobierna el PP, es Vox quien puede obtener ré‐ dito, ya que puede presionar a los populares allí donde cogo‐ biernan para que adopten medi‐ das más atrevidas, o ganar te‐ rreno en aquellas donde han quedado excluidos de los eje‐ cutivos. Desde el sector agríco‐ la señalan que, a partir de aho‐ ra, las movilizaci­ones se cen‐ trarán en los territorio­s.

La lucha contra la reconversi­ón verde

La fuente última del desconten‐ to, según GAD3, o al menos el aspecto principal en el que se está centrando el malestar, son las estrictas regulacion­es que Bruselas está instigando, liga‐ das a la reconversi­ón verde, que es una bandera de la iz‐ quierda.

Este es uno de los te‐ rrenos que

han permitido ganar espacio a las derechas populis‐ tas y a las extremas derechas en Europa, y aquí se repite esa constante.

"El pacto verde es una senten‐ cia de muerte para el campo, para agricultor­es y ganaderos: un plan de despidos masivo, si‐ lencioso e inexorable"

En este ámbito, Vox está mu‐ cho más presente que el PP. Si la discusión sobre las políticas verdes toma el centro del deba‐ te, los de Abascal tienen las de ganar. Las propuestas de Gé‐ nova, que se hicieron públicas ayer, se centran en un plan de choque en favor del medio ru‐ ral. En él se incluirá la reduc‐ ción de impuestos en el ámbito agrícola, se propondrá un Pacto Nacional del Agua y se pedirá al Gobierno que defienda a los agricultor­es españoles en Bru‐ selas, también recabando in‐ demnizacio­nes por las pérdidas causadas por los disturbios en las carreteras europeas. También ayer, en una compare‐ cencia posterior a la reunión del nuevo Comité Ejecutivo Nacio‐ nal de Vox, Abascal se expresa‐ ba en términos mucho más contundent­es: “El pacto verde, la transición ecológica y la agenda 2030 son una senten‐ cia de muerte para el campo español, para agricultor­es y ga‐ naderos; es un plan de despi‐ dos masivo, silencioso e inexo‐ rable, que impide que se pueda prosperar y que impide el relevo generacion­al”. Vox anunció, además, que sus consejeros de Castilla y León, Aragón, Co‐ munidad Valenciana y Extrema‐ dura se reunirán el 14 de febre‐ ro con el comisario de Agricul‐ tura y Desarrollo Rural, Janusz Wojciechow­ski, para expresar‐ le de manera directa las reivin‐ dicaciones del campo español. El PP tiene un margen de ma‐ niobra mucho menor que Vox en la transición ecológica por‐ que defiende cierta ortodoxia europea, mientras que los de Abascal chocan frontalmen­te con ella. Sabedores de este vín‐ culo, fuentes de Vox aseguran que “en las políticas contra el campo, PP y PSOE van de la mano”.

La brecha entre el campo y la gran ciudad

El marco de confrontac­ión lo di‐ bujó la pasada semana Sébas‐ tien Chenu, vicepresid­ente de la

Asamblea Nacional francesa y miembro del partido de Le Pen, cuando señaló que la Francia del trabajo que representa­n los agricultor­es “quedaba atrapada entre los macronista­s que quie‐ ren borrar nuestra ruralidad y los ecologista­s que odian nues‐ tra agricultur­a”.

"Uno de los mensajes que más se han repetido estos días, diri‐ gido al sector agrícola, ha sido el de 'la ciudad os odia"

Los ejes son expresos: la gente que trabaja enfrentada a los ur‐ banitas que odian el campo y a los ecologista­s que quieren acabar con la agricultur­a fran‐ cesa. Y esto tiene su relevan‐ cia, en la medida en que estos días, señalan fuentes de COAG, uno de los mensajes más repe‐ tidos al sector ha sido el de “la ciudad os odia”. No hay datos de que sea así, señalan, más al contrario: “La reacción de la gente urbana ha sido de apoyo al sector, pero se les está di‐ ciendo lo contrario”.

Sin embargo, algo de este espí‐ ritu permanece, y no tanto por‐ que exista un desprecio de la gente de las grandes capitales respecto del mundo rural como debido a que determinad­os sectores políticos suelen iden‐ tificar a agricultor­es y ganade‐ ros como potenciale­s votantes de extrema derecha, y, por tan‐ to, como reaccionar­ios: son un conjunto de personas que se niega a avanzar en la impres‐ cindible reconversi­ón verde pa‐ ra combatir el cambio climáti‐ co.

El problema del campo no es que los productos de fuera sean peores, es que salen más baratos

Marcos Lema Las protestas del sector agrícola se extienden por Europa con un denominado­r común: el miedo a la compe‐ tencia desleal. No es tanto una cuestión de regulación interna como de bajos costes en paí‐ ses terceros

Esta división entre quienes as‐ piran al progreso y quienes se oponen a él, expresada en la di‐ visión gran ciudad-territorio­s in‐ teriores, que tan presente está en las elecciones de los países occidental­es (EEUU, Francia, Gran Bretaña, Países Bajos), puede comenzar a desplegar efectos grandes en España, fa‐ vorables a las derechas, si esa visión sobre agricultor­es y ga‐ naderos se extiende. Quizá por eso, Feijóo se apresuraba ayer a afirmar que "la política me‐ dioambient­al se diseña vinien‐ do al medio rural y hablando con los agricultor­es, no desde la Castellana de Madrid". Manifestac­ión en Madrid Uniendo estos tres factores, bien puede concluirse que si las movilizaci­ones de los agri‐ cultores siguen adelante, co‐ bran carácter nacional y se ac‐ tivan como una confrontac­ión con el Gobierno de España, el PP tendrá ventaja y podrá ga‐ narle espacio a Vox. Pero si las reivindica­ciones cobran el ca‐ rácter de oposición a las exi‐ gencias excesivas de Bruselas para adaptarse a la transición ecológica, impulsadas por un Gobierno nacional que ejecuta las órdenes del europeo, será Vox quien reste espacio a los de Feijóo.

En este sentido, fuentes del sector agrícola no descartan que pueda existir una manifes‐ tación de carácter nacional dentro de un tiempo. Depende‐ rá en alguna medida de si las manifestac­iones europeas pro‐ siguen, lo que proporcion­aría un marco, y de las “ganas políticas que haya para repetir una mani‐ festación en Madrid como la del 20 de marzo de 2022”. Dado que se trata de un año con di‐ versas convocator­ias electora‐ les, el anhelo político está pre‐ sente.

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